Lactancia materna y COVID-19

Una madre muestra los cambios en su leche después de contagiarse de coronavirus

¿Cambia la infección por coronavirus el aspecto de la leche materna? Esta es la misma pregunta que se hizo una madre que observó cómo, tras saber su positivo, la leche se volvió mucho más verde. Esta es la foto que ya se ha hecho viral.

leche
Fuente: Facebook

Ya os hemos contado en anteriores ocasiones que la leche materna no tiene una fórmula fija, si no que se va adaptando a las necesidades del bebé en cada momento. Es capaz de cambiar su composición, su color y hasta su espesor dependiendo de si la madre o el bebé tiene una infección o si este último carece de algún que otro nutriente.

Relacionado con este último aspecto está el hecho que ha llamado la atención a muchas madres lactantes desde que comenzase la pandemia por coronavirus alrededor del mundo. Muchas madres que, lamentablemente, se han contagiado, han observado un cambio de aspecto en su leche a la hora de la extracción. Ejemplo claro de ello es la foto que ha compartido Anna Cortez en Facebook y que no ha tardado en hacerse viral. “Pensé que la diferencia de color era increíble, pero no pensé que fuera algo fuera de lo común”, cuenta en el blog Discover Scintilla.

Y es que, tal y como ella misma se ha encargado de transmitir, después de sentirse mal varios días le hicieron una PCR que salió positiva. “Como no estaba enferma, continué amamantando a mi hija, pero noté que estaba inquieta y quería amamantar más a menudo”, explica. Una prueba que no realizaron al bebé, pese a estar malita dos días antes que su madre. “Decidimos tratarla directamente como si tuviera COVID, ya que yo era positivo (según la recomendación de su pediatra y bajo su cuidado)”, explica la mujer en el grupo de Facebook Milky Mamma, donde ha compartido la historia que ya es viral.

Así que, comenzó a extraerse leche de los pechos para acumular suministro. “En el momento en que estaba bombeando, me sentía bastante mal así que apenas noté mi leche. Etiqueté la bolsa y la metí en el congelador”. La sorpresa fue mayúscula cuando, pasados unos días, observó que la leche que se había extraído siendo positivo por COVID-19 era verde, así que la etiquetó.

En los días posteriores a la detección de la infección, Anna continuó sacándose leche y fue observando que, poco a poco, volvía a recuperar el color blanco normal.

¿Por qué sucedió esto?

Como hemos dicho al principio del artículo, la leche materna y su composición se adaptan a las necesidades del bebé en cada momento y, por tanto, en caso de infección o enfermedad de una de las dos partes, la leche creará anticuerpos para combatirla (ya sea la madre o el bebé). En este caso, la leche que Anna proporcionó a su hija durante su positivo en COVID-19 llevaba en su composición anticuerpos para luchar contra el virus que ambas tenían en su cuerpo. Los mismos, se los traspasó a la pequeña. “El pediatra me dijo que es normal que cuando la madre se enferma, o cuando el bebé se enferma con un resfriado o un virus de estómago, la leche materna cambie y se adapte con anticuerpos”, cuenta.

Un claro ejemplo de por qué no es necesario suspender la lactancia materna en caso de que la madre se infecte.

A raíz de la fotografía que la protagonista de esta historia compartió en el grupo MIlky Mama de Facebook, han sido muchas otras mujeres lactantes que también han observado lo mismo después de contraer el SARS-CoV-2.

No es nada preocupante, ni mucho menos, solo una curiosidad más de hasta dónde puede llegar el cuerpo humano.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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