Cuando el coronavirus nos obliga a parar… y a agradecer

El coronavirus ha hecho parar la rueda de nuestro día a día, ha supuesto una pausa forzada en nuestras vidas y nos ha obligado a frenar en seco, y no es fácil, no estamos acostumbrados a bajar las revoluciones.

No cabe duda de que pasamos por momentos difíciles, por una situación insólita, muchos nunca hemos vivido algo parecido. Son muchas las personas que están sufriendo, muchas las personas que se están enfrentando a la enfermedad, por desgracia, hay personas que no podrán ganar esta batalla. Pero debemos lanzar un mensaje de apoyo, de lucha y de optimismo, porque en los días grises necesitamos ver el sol. Necesitamos ser el sol.

Estos días estamos viendo muestras de entrega como ya habíamos visto en otras ocasiones, ellos no defraudan: todo el personal sanitario que está arriesgando sus propias vidas por salvar las nuestras.

Vemos como todos los trabajadores de los supermercados aguantan estoicos duras jornadas de trabajo, jornadas que nuestra histeria pueden hacer aún más duras.

También vemos como el personal de transportes, de limpieza, de centros de acogida, de centros de mayores y de menores, de los servicios sociales, los transportistas, las fuerzas de seguridad y todos aquellos que estos días sostienen la vida, se dejan la piel para hacerlo más fácil, para ayudarnos a estar bien. Y ver todo esto nos hace dar las GRACIAS, fuerte, en alto, con APLAUSOS porque cuando nos paramos y observamos vemos que tenemos mucho que agradecer, mucho por lo que sentirnos afortunados y esa rueda que gira y gira en nuestra rutina diaria a veces no nos deja verlo.

Somos afortunados cuando compartimos el tiempo con alguien y ahora, si no podemos estar junto a esas personas y las echamos de menos en la distancia, nos estaremos dando cuenta más que nunca…

Somos afortunados cuando gozamos de plena salud y ahora cuando la vemos amenazada somos más conscientes…

Somos afortunados por contar con tantos grandes profesionales que cuidan y velan por nuestra salud, por nuestra seguridad, por nuestro bienestar no solo hoy, todos los días… y ahora que hemos parado nos damos más cuenta…

Somos afortunados cuando podemos salir libremente a pasear, a hacer ejercicio, a tomar algo y cuando nos hemos visto privados de ello es cuando lo valoramos de verdad…

Somos afortunados los que no estamos solos y cuando paramos nos damos cuenta de que hay tanta gente que lo está y por la que podríamos hacer algo…

Ojalá esto no hubiera pasado, ojalá esta situación nunca se hubiera producido y este virus hubiera pasado de largo…pero no ha sido así y nos ha sacudido con fuerza.

Y esta sacudida no es solo física, también es emocional: necesitamos apoyarnos sentirnos unidos, ayudarnos y AGRADECER, porque lo hacemos poco y hace tanta falta que cuando lo expresamos en alto, abruma.

Ánimo y fuerza, este virus lo paramos entre todos.

foto firma

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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