El impacto de las pantallas en los menores

Prevenir es siempre mejor que curar

Es comprensible que los padres estén preocupados por los riesgos que corren los más pequeños online. Perder el tiempo, la sobreexposición o el posible contacto con desconocidos son algunas de las cosas que llevan a las familias a mirar con cierta inquietud la relación estrecha que sus hijos mantienen con la tecnología.

En ocasiones los padres se pueden dejar llevar por lo que dice la opinión pública y los medios sobre los posibles riesgos que la tecnología e Internet entrañan para sus hijos. Sin embargo, ese ruido mediático puede oscurecer los que son riesgos más acuciantes en el día a día para los pequeños como controlar su imagen en las redes o llevar a cabo conductas positivas en su relación con los demás. 

En cualquier caso y según ha puesto de manifiesto una investigación reciente la mediación de los padres y madres en el uso que sus hijos hacen de la tecnología aumenta significativamente cuando se ha producido un daño y el riesgo potencial se ha convertido en real. Es lógico que esto suceda, pero también es una llamada de atención para todos: no esperemos a que el daño tenga lugar para ayudar y acompañar a los hijos en un uso seguro y positivo de la tecnología.

Prevenir es siempre mejor que curar pero exige una actitud proactiva, formada y positiva que ayude y aliente el buen uso. Como padres y educadores tenemos el deber de hablarles con honestidad, adelantarnos a los temas que sabemos les ocupan y mostrar disponibilidad para responder a las inquietudes propias de la edad.

Recomendaciones de Empantallados

Las principales preocupaciones de los padres. Prevenir es siempre mejor que curar.

Recomendaciones de Empantallados

Para prevenir riesgos y establecer un buen uso de la tecnología, los padres pueden hacerse algunas preguntas relacionadas con los contactos, los contenidos y las conductas de sus hijos en internet:

1. ¿Tengo instalado en casa algún dispositivo de control parental que filtre el acceso a contenidos que no deseo para mis hijos?
2. ¿Están accediendo a contenido adecuado a su edad? ¿Me informo y propongo contenidos de interés y adaptados a su edad?
3. ¿Valoro que el uso de las pantallas sea interactivo o creativo, o gana el consumo pasivo?
4. ¿Están los dispositivos que usan en casa configurados para menores y en lugares de paso o zonas comunes, que faciliten la supervisión?

En definitiva, se trata de que los padres sepan si sus hijos están haciendo un uso favorable de la tecnología. 

Artículo elaborado por Charo Sádaba, investigadora sobre menores y tecnología. Decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Ha participado en proyectos de investigación, nacionales e internacionales, financiados por Telefónica y la Comisión Europea, sobre el uso que los menores hacen de la tecnología. Desde 2009 es experta independiente del programa de la Comisión Europea Safer Internet. En 2018, fue elegida una de las TOP100 mujeres líderes en España, en la categoría de pensadoras y expertas. Charo Sádaba es además colaboradora del estudio El impacto de las pantallas en la vida familiar elaborado por Empantallados y GAD3. 

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