Educación y desarrollo

Matemáticas védicas: qué son y para qué sirven

Este sistema de cálculo mental pretende hacer las matemáticas fáciles e interesantes, y desarrollar la agilidad y la capacidad mental de quienes lo utilicen mejorando su memoria, incrementando su concentración y fomentando su creatividad.

Todos hemos dicho o escuchado eso de que ‘las mates son muy aburridas’ o ‘las mates son muy difíciles’. Frases que seguramente ahora escuchas decir a tus hijos y que, según Nacho Ruiz Cía, podrían tener los días contados gracias a las matemáticas védicas.

Unas matemáticas que según explica el que es el máximo exponente del movimiento por la difusión de las matemáticas védicas en España y autor del libro Multiplica como nadie abogan por un sistema de cálculo mental que ayuda tanto a niños como a padres y profesores a resolver cualquier situación matemática que se nos pueda plantear y con el que se desarrolla la agilidad y capacidad mental, se mejora la memoria, se incrementa la concentración y la atención y se fomenta la creatividad.

“El objetivo de las matemáticas védicas es hacer las matemáticas fáciles e interesantes, resolviendo problemas que con el sistema tradicional son difíciles y tediosos de manera simple”, subraya.

Las matemáticas védicas abarcan desde la aritmética hasta el cálculo diferencial e integral pasando por la trigonometría o el álgebra y permiten realizar los cálculos y llegar a las soluciones de los casos planteados de varias maneras y no solo de una, destaca el que también es el único español formado en la Vedic Maths Academy de Londres. “Es un sistema muy sencillo por lo que todos los cálculos se pueden realizar mentalmente o en una sola línea”, apostilla.

Un método que en la vida real puede tener su utilidad. Y es que según recuerda Nacho Ruiz las matemáticas védicas pueden aplicarse “en la resolución de cualquier problema que requiera del uso de las matemáticas, la diferencia es que al tratarse de un método ‘mental’ podemos resolver estos problemas ‘in situ’ sin necesidad de realizar anotaciones”.

Es precisamente con esa filosofía con la que Ruiz ha escrito su libro. Un libro que según matiza va dirigido “a cualquier persona que esté interesada en aprender métodos fáciles y divertidos de multiplicación, a las persona que les gusten las matemáticas, a las que crean que son aburridas y quieran cambiar su manera de verlas, a gente con problemas para multiplicar que quiera mejorar, a aquéllos que quieran sorprenderse por su capacidad de cálculo, a los que creen que no valen para los números, a padres o profesores que quieran ayudar a sus hijos o alumnos con un sistema fácil y divertido, ayudándoles a desarrollar su potencial, a personas interesadas en mejorar su memoria, agilidad y capacidad mental…”.

Reducir la fobia a las matemáticas

Cuando desde Ser Padres le preguntamos si las matemáticas védicas pueden ayudar a frenar el fracaso escolar, nuestro protagonista nos cuenta que si bien las matemáticas védicas son “una herramienta que ayuda a reducir la fobia y el miedo a las matemáticas, evidentemente no pueden prometer acabar con el fracaso escolar pero sí a para evitar o reducir el fracaso en las matemáticas”.

Actualmente las matemáticas védicas no forman parte del programa educativo en nuestro país. De ahí que Nacho Ruiz quiera “darlas a conocer para que esta inclusión sea una realidad en el futuro o al menos para que algunos colegios o escuelas conozcan las herramientas que las matemáticas védicas proporcionan para ayudar a cambiar la forma de ver las matemáticas de los estudiantes”.

A día de hoy donde más desarrolladas están esas matemáticas es en Reino Unido, en concreto en Gales donde se ha desarrollado un currículo oficial de matemáticas basándose en las matemáticas védicas.

El primer libro sobre matemáticas védicas se publicó en 1965 y no fue hasta finales de los años 70 cuando se empezaron a dar a conocer en Reino Unido. El origen de las matemáticas védicas se sitúa en la India, concretamente en los textos védicos conocidos como Ganita Sutras (Matemáticas). Fue en ellos en los que se basó Sri Bharati Krisna para desarrollar el sistema.

Entre 1911 y 1917 escribió 16 manuscritos que posteriormente se perdieron y no fue hasta el final de su vida cuando se propuso volver a escribirlos, dándole tiempo a escribir solo un volumen que se publicó en 1965, una vez él ya había muerto.

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