El momento adecuado

Cómo introducir a un bebé a los perros de la casa

Te contamos, según los expertos, qué no se debe hacer bajo ningún concepto y cuál es la rutina a seguir para que vuestro perro conozca al recién llegado a la familia.

¿Alguna vez te has preguntado cómo debes introducir a tu hijo o hija recién nacido a tu perro? Quizá te sorprendas al saber cómo recomiendan los expertos hacerlo. 

Los seres humanos tendemos a “antropomorfizar” a nuestras mascotas. Este es el hábito a atribuir características humanas a seres vivos animados de especies distintas a la nuestra. Ocurre a menudo con las mascotas y, por ende, sobre todo con los perros. Vanessa M. Clavijo, experta en animales, especialmente en canes, lo denomina vulgarmente “peluchismo”. “Convives con una especie muy distinta a ti y de la que además hay muchísima literatura para informarse sobre su ecología de comportamiento y sus sistemas sociales y de comunicación, pero se pasa”, expone en Twitter a raíz de un vídeo viral en el que se muestra a un padre introduciendo a sus dos perros a su hijo cuando estos están nerviosos y exaltados, aunque afortunadamente cariñosos con el bebé. 

El comentario citado de Clavijo es la continuación a la alerta que hace, aprovechando dicho vídeo viral, para alertar de cómo no se debe introducir a un recién nacido en una casa con perros en ella. “Es una temeridad irresponsable. Da igual cuán dóciles sean los animales”, dice al respecto de lo que se aprecia en las imágenes. “Falta otra persona, para empezar, y que pueda controlar a los canes si se excitan. No se acerca al bebé, se deja que se acerque el perro, y a ser posible que su primer acceso no sea a la cabeza”, añade.

Efectivamente, tal y como explica la especialista, es fundamental presentar a un recién nacido siempre entre, al menos, dos personas. Una asegura y sostiene al pequeño y la otra persona debe controlar a los perros. Además, no se puede dejar que en la primera ocasión que lo conocen, los perros se acerquen tanto al bebé que puedan entrar en contacto con él. En el vídeo le lamen cariñosamente, pero nadie puede garantizarnos que esto vaya a ser así en todos los casos. Se deben limitar los riesgos. Además, en todo caso, cuando le conozcan y se acerquen por primera vez sin distancia de seguridad, la cabeza es la parte del cuerpo que más alejada debe estar de los perros ya que es también la parte más delicada del cuerpo de un recién nacido.

Consejos para antes del nacimiento

Además de lo que no debemos hacer al presentar a un bebé a nuestro perro, se pueden hacer diferentes cosas que ayuden a que este encuentro sea lo más positivo posible. 

Algunos de los consejos que comparten los expertos se deben llevar a cabo antes incluso de que nazca el bebé. Por ejemplo, puedes hacerle partícipe de la nueva habitación o espacio reservado para el bebé al enseñarle la cuna y dejar que huela su ropita, su cuna o sus primeros peluches, si los tiene. También podéis adaptar poco a poco los horarios y  rutinas a lo que creéis que va a ser vuestro nuevo día en día con uno más en la familia. 

Pero, sobre todo, es fundamental que cuando llegue el día de que se conozcan, hagáis las cosas bien. Y para eso, debéis tener en cuenta el ambiente de la casa y el estado de ánimo de los perros. “Idealmente, el padre, un abuelo o un amigo debería llevarse al perro a dar un paseo energético antes de que este conozca al nuevo bebé. Bien ejercitado, estará más tranquilo”, explican desde Purina. “Si hay demasiado ajetreo en casa, tómate un tiempo y resérvate unos minutos para presentarle el bebé al perro tranquilamente. Si no, espérate un poco hasta que la casa esté un poco más tranquila”, añaden al respecto, recomendando incluso que les presentes por primera vez al aire libre, y siempre como hemos explicado anteriormente: entre los dos y con uno de vosotros, el que tenga en brazos al pequeño, “a cierta distancia”, mientras el otro “acaRicia y habla con el perro tranquilamente, explicándole a quién traes a casa”.

También es importante que la presentación sea un proceso paulatino, no brusco. “Hay que ser consciente de los cambios que supondrá en la rutina habitual la llegada del bebé. Estos cambios, en el día a día pueden ser introducidos meses antes del nacimiento para que el animal vaya acostumbrándose. No lo hagas de manera brusca. Hay tiempo para hacerlo paulatinamente”, señalan desde Fundación Affinity

Desde la asociación canina recomiendan “analizar tu día a día con el animal” y pensar en cómo serán las nuevas rutinas una vez llegue el bebé a cada. “Haz un cuadrante de horarios y ve introduciendo poco a poco nuevas rutinas. No hablamos de eliminar comportamientos como juegos o actividades físicas, hablamos de alterarlos en la medida de lo posible para compatibilizar el tiempo que dedicarás al bebé y el tiempo que dedicarás al perro”, concluyen.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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