Coronavirus

Coronavirus y mascotas: ¿qué debemos saber?

Si tienes un gato o un perro en casa, que suelen salir a la calle muy a menudo, es normal que te preguntes hasta qué punto podrían estar a salvo de contagiarse del nuevo coronavirus, justo en un momento en el que intentamos hacer todo lo posible para protegernos a nosotros y a nuestra familia. Descubrimos en esta ocasión qué dicen algunos estudios científicos al respecto, y lo que debes hacer para proteger a tu mascota siempre.

Coronavirus y mascotas
Foto: Istock

Cada día se publican docenas de nuevos estudios científicos que tratan de proporcionar un poco más de luz acerca del nuevo coronavirus que está causando estrados en prácticamente la totalidad de países del mundo desde finales del pasado año, y que solo en nuestro país ha causado más de 896.000 contagios y más de 33.000 fallecidos, mientras que alrededor de 150.000 personas han conseguido curarse de la enfermedad.

Y mientras los expertos continúan descubriendo más datos relacionados con el SARS-CoV-2, como se ha denominado al virus que causa la enfermedad respiratoria COVID-19, todavía existen ciertas dudas sobre el coronavirus y las mascotas. Debemos tener en cuenta que los seres humanos y los animales tienden a compartir muchas enfermedades, de manera que es normal que muchas personas con animales domésticos en casa, se pregunten si podrían llegar también a contagiarse del nuevo coronavirus, especialmente en el caso de un gato o un perro, particularmente cuando salen fuera de casa.

¿Es posible que una mascota pueda contraer el coronavirus?

Si tenemos un gato o un perro en casa, aún cuando el minino salga o no al jardín o lo dejemos incluso caminar por las calles, es normal que nos preguntemos cuáles son las posibilidades de que pueda infectarse con el SARS-CoV-2. De acuerdo a la evidencia existente hasta el momento, la respuesta debe ser afirmativa. Y no solo estudios científicos, también experimentos de laboratorio que han demostrado que tanto gatos como perros podrían infectarse con coronavirus.

A finales del mes de marzo de este mismo año, conocíamos que, en Hong Kong, distintos funcionarios de salud habían examinado a 17 perros y 8 gatos que convivían con pacientes con COVID-19, con la finalidad de detectar si también habían podido contraer el coronavirus. Encontraron evidencias del virus en dos perros, un pastor alemán y un Pomerania, aunque ninguno de ellos enfermó, mientras que ninguno de los ocho gatos estaba infectado o había mostrado síntomas asociados con la enfermedad. No obstante, poco después sí se conoció el caso de un gato infectado en la misma ciudad.

También en el mes de marzo se informó, esta vez en Bélgica, de otro caso de gato infectado, cuyo dueño también tenía COVID-19. Sin embargo, en esta ocasión el gato sí enfermó, mostrando síntomas relacionados, como problemas respiratorios, así como vómitos y diarrea.

Pero la evidencia más evidente proviene de Wuhan, teórico lugar de origen del nuevo coronavirus, donde los investigadores sometieron a 102 gatos a diferentes pruebas, y publicaron un estudio previo donde recogían su impresión de los resultados obtenidos. De acuerdo a este texto, quince de los gatos dieron positivo a los anticuerpos del virus, lo que significaría que los gatos habían estado expuestos al coronavirus en el pasado. Según los investigadores, el coronavirus habría infectado a poblaciones de mininos en Wuhan, lo que implicaría que este riesgo también podría producirse en otras regiones donde ocurran brotes de la enfermedad.

¿Una mascota podría transmitir el virus a otro animal?

Tal y como coinciden en señalar muchos expertos, si los perros o los gatos pueden ser también fuente de propagación del nuevo coronavirus, las distintas agencias de salud deberían incorporar a estos animales en su planificación para contener, controlar y frenar la pandemia, por lo que es esencial saber con qué facilidad podría replicarse en virus en las mascotas, y si podrían transmitirlo tanto a otros animales como a los seres humanos.

En este sentido, un grupo de investigadores chinos expusieron directamente a distintos gatos y perros con el nuevo coronavirus colocando de forma deliberada dosis elevadas de SARS-CoV-2 vivo en sus hocicos. Luego, los científicos colocaron a algunos de estos animales junto a otros animales de control que no habían sido infectados, para comprobar si los animales expuestos enfermaban, podían transmitir el virus a los no infectados, o se daban ambas situaciones.

Los investigadores encontraron que tanto los cachorros como los gatos adolescentes podían infectarse cuando se les administraba una dosis alta del virus. Si bien es cierto que los gatos adolescentes fueron capaces de combatir la infección sin enfermarse mostrando síntomas graves, los más pequeños (los cachorros) sí murieron. Además, se encontró que los gatos podían transmitir el coronavirus a otros gatos, de tal forma que, una semana después, un tercio de los mininos no infectados que habían sido colocados junto a los gatos inoculados acabaron dando positivo por el coronavirus.

En definitiva, estos resultados proporcionarían cierta evidencia de que el SARS-CoV-2 puede replicarse en gatos, y enfermarlos. Respecto a los perros, descubrieron que los canes eran mucho más resistentes al virus, no pudiendo transmitirlo a otros animales.

¿Y a las personas?

Por el momento no es posible decir que sea imposible contraer el coronavirus de un perro o un gato. De hecho, la investigación existente hasta estos instantes sugiere que, en realidad, esto sería extremadamente poco probable. Por ahora no existen casos reportados de personas que hayan contraído el coronavirus de mascotas o animales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que, de acuerdo a la evidencia que existe en la actualidad, no podemos olvidarnos que la transmisión de persona a persona continúa siendo el principal impulsor del virus, aunque coincide en señalar que serían necesarias más pruebas para comprender si los animales y las mascotas podrían igualmente influir en la propagación de la enfermedad. Es decir, los animales no parecen tener un papel significativo en el contagio de este virus.

Cómo proteger a tu mascota de la COVID-19

Aún cuando por el momento la información limitada que existe indica que es bastante bajo el riesgo de que los animales puedan transmitir el COVID-19 a las personas, sí es conveniente seguir una serie de consejos básicos con nuestras mascotas en casa. Por ejemplo, para protegerlo, no debemos permitir que tanto nuestro gato o nuestro perro entren en contacto con personas o con animales que no vivan en nuestra propia casa.

Es decir, se deberían evitar los parques para perros o aquellos lugares públicos en que las personas tiendan a reunirse con sus perros en grupos. Cuando caminemos con él, es conveniente asegurarnos siempre de que lleve la correa puesta, y de mantenerlo a al menos 2 metros de distancia de otras personas y animales. En el caso de los gatos, lo más adecuado es intentar mantenerlo siempre dentro de casa.

Gatos y coronavirus
Foto: Istock

¿Y si me enfermo de COVID-19? ¿Qué hacer con mi mascota?

En este caso no solo deberás aislarte del resto de convivientes, sino también de la mascota. Si es posible, debemos pedirle a otro familiar que conviva en nuestra propia casa que cuide de ella mientras guardamos cuarentena.

Durante el período de cuarentena, debemos evitar acariciar y abrazar a nuestra mascota, así como impedir que nos lama o nos bese. Tampoco es aconsejable compartir nuestra comida con ella, o nuestra cama.

En caso de que seamos nosotros mismos los únicos que cuidamos de la mascota, o estamos cerca de otros animales mientras nos encontramos enfermos, lo más aconsejable es llevar siempre una mascarilla, lavarlos las manos antes y después de tocarlos, sus desechos, su comida y todas sus cosas.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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