Las consecuencias del coronavirus

Más de 2.600 niños en España se han quedado huérfanos a causa de la COVID-19 solamente en el primer año de la pandemia

Así lo advierte la Aldeas Infantiles SOS, que se hace eco a su vez de un estudio británico sobre el primer año de la pandemia publicado hace unos meses en la prestigiosa revista médica The Lancet.

El pasado viernes 18 de febrero se celebró el Día Internacional del Cuidado Alternativo (Care Day), fecha que la entidad sin ánimo de lucro Aldeas Infantiles SOS ha aprovechado para difundir su preocupación por las consecuencias dramáticas que la pandemia de COVID-19 ha causado a la infancia en todo el mundo. 

En un comunicado emitido a través de sus canales oficiales, la asociación se hace eco de los datos reflejados en un estudio publicado el pasado verano en la prestigiosa revista médica The Lancet que en su día pasó de puntillas por la actualidad. Dicha investigación, titulada Estimaciones mínimas globales de niños afectados por la orfandad asociada a COVID-19 y muertes de cuidadores: un estudio de modelado, concluye que  1.134.000 niños y niñas de todo el mundo han perdido al menos a uno de sus progenitores o cuidadores principales a raíz del coronavirus. Es decir, más de un millón de menores se han quedado huérfanos o bien de padre, de madre o han perdido a sus abuelos cuando estos eran sus cuidadores principales. 

La estimación científica ofrece un desglose por países en el que se incluyen los datos estimados de España. Según la citada investigación, son 2.669 los niños y niñas que al menos han perdido un cuidador principal, padres o abuelos, desde el 1 de marzo de 2020 hasta el 30 de abril de 2021. Es decir, solamente en el primer año de los ya casi dos que llevamos de pandemia.

En los países de nuestro entorno los datos son similares: 8.886 niños niñas en Inglaterra y gales; 4.371 en Francia y 3.568 en Italia. Solo Alemania tiene datos algo más positivos dentro del dramatismo de la situación en todo el mundo ya que son 1.832 los menores que han perdido por la COVID-19 al menos uno de sus cuidadores principales. Las peores cifras, lógicamente, se dan en países densamente poblados y donde la pandemia ha causado más víctimas mortales: 141.132 niños y niñas en México; más de 130.000 en Brasil; casi 120.000 en India; y 113.807 en Estados Unidos, entre otros. Insistimos: estos datos se refieren solamente a los primeros 14 meses de pandemia, por lo que, aunque no haya cifras actualizadas al respecto, la realidad es todavía más grave porque han pasado 10 meses desde la estimación científica referenciada.

Consecuencias psicológicas para los niños

En opinión de Aldeas Infantiles SOS, “La pandemia no solo ha disparado la desigualdad y se ha cebado con los hogares más vulnerables. Para muchos niños y niñas ha supuesto, además, la pérdida de familiares como padres o abuelos, con las consecuencias psicológicas que supone para estos menores el hecho de perder de forma repentina a sus adultos de referencia”. Para la entidad social especializada en la infancia, esta “pandemia oculta puede poner en riesgo el derecho a crecer en familia de miles de niños y niñas en el mundo”, añade. 

En su reflexión, que tiene objetivo concienciar sobre cómo la pandemia ha agravado la situación de muchos niños y niñas en España, Aldeas Infantiles SOS recuerda que en la actualidad “hay más de 49.000 niños, niñas y adolescentes que han perdido el cuidado de sus padres y más de 300.000 que están en riesgo de perderlo” en nuestro país. 

Todas ellas, según Aldeas Infantiles SOS, “se han visto golpeadas por la crisis socioeconómica derivada de la pandemia”, afirmación que se sustenta en la comparativa de las personas en situación de pobreza extrema con respecto al año 2018: “actualmente hay dos millones de personas más que en 2018 en situación de pobreza severa y 11 millones de personas viven en riesgo de exclusión social en nuestro país”, concluye Aldeas Infantiles SOS.

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