Reforma de Educación

Aprendizaje interdisciplinar y menos memoria: las claves de la nueva Ley de Educación

La incipiente reforma educativa que plantea el Ministerio de Educación está siendo objeto de críticas en los últimos días pero, ¿por qué exactamente? Estas son todas las claves que necesitas saber para comprender qué está pasando.

Era algo que el personal docente de España llevaba pidiendo a gritos desde hace años: una reforma profunda en el modelo educativo que está vigente en España con el fin de poder adaptar el aprendizaje y el currículo académico a las necesidades del siglo XXI. Y ese es, precisamente, uno de los objetivos más importantes de la nueva Ley de Educación, en la que lleva trabajando el Ministerio de Educación desde hace nada más y nada menos que tres años.

Después de mucho trabajo y mucho desarrollo, con la ayuda de expertos, el viernes pasado llegó el momento de hacer públicas las claves más importantes de esta reforma profunda en la educación elemental (la nueva Ley de Educación pretende abordar solamente los niveles básicos y obligatorios de enseñanza; por tanto, tiene cabida hasta la Educación Secundaria Obligatoria).

Una ley de educación que, tal y como ha informado Isabel Celaá, pretende estar en vigor dentro de 18 meses y que pone el foco de atención en el aprendizaje competencial de los estudiantes y en su preparación para afrontar los desafíos que se presenten a lo largo de su vida y no solo en el aprendizaje de conceptos (aunque estos seguirán estando presentes). Y una ley que, además, está alineada con las competencias claves de la Unión Europea y con los Objetivos de la Agenda 2030 y cuyo modelo curricular incorpora los avances de los países más innovadores en el campo de la educación como Portugal, Gales, Escocia, Finlandia o la provincia canadiense de Quebec. “España tiene que ocupar posiciones de vanguardia en el proceso de cambio educativo y convertirnos en referentes”, ha afirmado Isabel Celaá en rueda de prensa.

Tomando como base la rueda de prensa de presentación de esta nueva Ley de Educación y la nota de prensa emitida posteriormente por el Ministerio de Educación, vamos a desgranar las claves más importantes de la misma. Así, lograremos entender a qué se enfrentarán los estudiantes de la educación básica a partir del curso 2022-2023.

“Perfil de salida del estudiante”

“El perfil de salida establece el nivel de desarrollo competencial necesario para poder afrontar los retos del siglo XXI y pasa por definir cuáles son las competencias que los alumnos tienen que adquirir a lo largo de su educación básica para que, a lo largo de la vida, puedan afrontar de manera satisfactoria los retos que se le presenten”. Con estas palabras define César Coll, profesor de psicología de la educación y uno de los expertos que han participado en la creación de esta Ley de Educación, la palabra ‘perfil de salida’.

“Este perfil de salida dará sentido a todo el esquema curricular en el que habrá competencias clave, saberes básicos y criterios de evaluación”, ha explicado la ministra de educación.

Para establecer qué es aquello que el estudiante tiene que saber al final de su etapa educativa obligatoria, Coll se ha basado en tres elementos: las competencias clave de la Unión Europea, los retos y desafíos que aparecen descritos por múltiples organizaciones internacionales y que forman parte de la agenda 2030 y de objetivos de desarrollo sostenible y el contexto del momento determinado de la vida de cada persona.

Así, de acuerdo a la ministra, el alumno adquirirá competencias para hacer frente a los problemas medioambientales, a resolver problemas que se presentan en la vida de cualquier persona de manera pacífica y a adaptarse a los nuevos puestos de trabajo nacidos de la digitalización.

Competencias

A lo largo de toda la rueda de prensa de presentación hubo, sin duda, una palabra protagonista: “competencias”. Una palabra que, además, está relacionada con el llamado ‘perfil de salida del estudiante’. Y es que, el nuevo currículo estará basado en la adquisición de competencias que garanticen la formación integran en la esfera personal, emocional, intelectual, social y afectiva. En concreto, el nuevo currículo constará de ocho competencias, de acuerdo a la nota de prensa:

  • En comunicación lingüística
  • En idiomas
  • Matemática, ciencia y tecnología (conocidas en el mundo de la educación como STEM)
  • Digital
  • Personal, social y de aprender a aprender
  • Ciudadana
  • Emprendedora
  • En conciencia y expresión culturales

Competencias que conseguirán, de acuerdo a las palabras de Celaá, que la educación sea “equitativa, inclusiva y de calidad”.

Menos memorización, más comprensión

“Necesitamos ciudadanos dotados de competencias interdisciplinares integradas. Tenemos que reducir fisuras entre lo que el sistema ofrece y lo que verdaderamente necesitan aprender para su integración en un mundo globalizado”, ha explicado Isabel Celaá. Para conseguirlo, dice, es una certeza que ya no es suficiente el aprendizaje memorístico y acumulativo, por eso, la nueva Ley de Educación pretende evolucionar hacia un aprendizaje práctico, basado en el entendimiento de conceptos y no tanto en la memorización.

“El nuevo modelo representa una nueva síntesis más inclusiva e integrada entre competencias y saberes”. ¿A qué se refiere la ministra con esto? Precisamente, al aprendizaje interdisciplinar de materias, algo que ya se ha venido poniendo en práctica durante esta pandemia a través de la enseñanza online. Este aprendizaje permitirá que un mismo contenido se aborde a través de varias asignaturas o materias y favorecerá el aprendizaje colaborativo entre el profesorado y el alumno.

“Necesitamos que los alumnos memoricen porque no podemos ser competentes sin memoria, pero memorizar y contar lo que se ha memorizado no es suficiente para que alguien sea competente”, ha explicado Elena Martín, catedrática de Psicología Evolutiva y de la Educación de la UAM.

Para aclarar aun más este concepto, César Coll ha hecho una puntualización: “no se trata de vaciar de contenidos el currículo, los contenidos disciplinares seguirán siendo fundamentales, pero su selección no dependerá de las propias disciplinas, sino de aquello que es necesario conocer al terminar la educación básica”.

Así, “descarga la excesiva cantidad de contenidos y se centra en los aprendizajes esenciales de una manera más profunda”, explican en nota de prensa.

Más autonomía para los centros

Por último, la ministra de educación ha señalado que esta Ley de Educación consolida la autonomía curricular de los centros educativos y que, desde el Ministerio, se está trabajando en herramientas normativas, que serán reales decretos de enseñanzas mínimas.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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