Decoración navideña

Árbol de Navidad: Consejos de seguridad útiles con niños en casa

Es una auténtica tradición: todos los años, semanas antes de la llegada de la Navidad, muchas familias se apresuran a colocar la decoración navideña en casa, entre la que se encuentra el árbol de Navidad. ¿Qué deben saber los padres para proteger a sus hijos?

Árbol de Navidad
Foto: Istock

No hay duda: es una tradición tener un árbol decorado con luces de colores brillantes en casa durante la Navidad, ya que puede ayudar, de forma sencilla y simple, a generar una atmósfera tan mágica como maravillosa en nuestro hogar. 

Pero, por muy bonitos que estos sean, es cierto que tanto los árboles navideños como las luces pueden acabar planteando algunos problemas de seguridad para los niños, en especial para los más pequeños.

Lo cierto es que independientemente de que vayas a optar por un árbol de Navidad real, o uno artificial, existen una serie de consideraciones de seguridad que debemos tener en cuenta en todo momento. 

La seguridad del árbol de Navidad: consejos útiles

Bolas de Navidad irrompibles

Es común que los niños lo toquen todo. Y, una vez hemos colocado el árbol de Navidad en casa, es previsible que se apresuren a jugar con él y a tocar todo lo que haya colgado en el mismo, lo que incluye las bolas de Navidad.

Lo cierto es que es preferible evitar las bolas de Navidad de cristal, vidrio o porcelana; en definitiva, cualquier cosa que se rompa, ya que pueden suponer un auténtico peligro para el niño si se caen al suelo. 

Es preferible optar por bolas irrompibles, que aunque se caigan al suelo no se rompan o se estropeen. De hecho, cada vez hay opciones más seguras, en telas, engastadas con hilos dorados, tan bonitas y maravillosas como las famosas bolas navideñas frágiles.

Protege el abeto navideño en una especie de parque de madera

Si prefieres proteger el árbol de Navidad natural, puedes optar por una barrera protectora de madera, lo que podría incluso ayudar a generar una especie de parque navideño bonito.

Además de mantener al bebé a distancia, puede ser una opción útil cuando también tenemos mascotas en casa, como por ejemplo perros. Lamentablemente, esto no funcionará con los gatos, que tienen la virtud —y la ventaja— de poder saltar a muchos lugares sin apenas esfuerzo.

Cuidado con los árboles naturales

Especialmente si tienes bebés y niños pequeños, o mascotas, los árboles de Navidad reales pueden suponer un riesgo si no nos mantenemos vigilantes cada día, ya que al ser opciones naturales, pueden dejar caer sus agujas en la base, lo que puede representar un peligro si se mastican o pisan.

Lo cierto es que podemos encontrar en las tiendas una amplia variedad de árboles de Navidad reales que no dejan caer sus agujas, aunque es verdad que tienden a ser algo más caras. En todo caso, no hay duda que los árboles artificiales son perfectos para deshacernos de los problemas que podría suponer la caída de agujas.

No obstante, como veremos a continuación, aún así debemos tener especial cuidado con el lugar donde coloquemos el árbol, y cómo.

Consejos útiles y de seguridad para árboles de Navidad con niños en casa
Foto: Istock

Árboles artificiales

Finalmente, podemos optar por un árbol artificial. Sí, puede convertirse en una decisión que “desgarre” los corazones de los mayores entusiastas de los árboles naturales, pero el árbol artificial presenta algunas ventajas que podemos mencionar brevemente.

Es ligero, por lo que, si se cae al suelo, no corre el riesgo de lesionar al bebé como el abeto natural, que sí es mucho más pesado. Tampoco se corre el riesgo de que el niño acabe con espinas o agujas de abeto en el pelo, la ropa o en la boca.

Sin mencionar, además, que algunos árboles artificiales pueden incluso estar equipados con luces, ¡una cosa menos!

Consejos de seguridad útiles a tener en cuenta con las luces navideñas

En el caso de las luces, como mencionamos detalladamente en un artículo anterior titulado Cómo elegir, instalar y almacenar luces navideñas de forma segura con niños en casa, también debemos tener especial cuidado.

Y es que si los niños se agarran accidentalmente de la luz navideña esto puede hacer que el árbol se caiga, lo que puede suponer un riesgo muy peligroso. En este sentido, es preferible intentar mantener las luces bien agarradas a las ramas del árbol, intentando colocarlas en la parte más interna posible.

Dado que las luces deben enchufarse para poder funcionar, debemos mantener el cable fuera de su alcance; si es posible, es muchísimo mejor guardarlo en la parte posterior del árbol, escondiéndolo fuera de la vista del niño.

La ubicación del árbol es también importante, especialmente en lo relacionado con las luces. ¿Lo mejor? Intentar ubicarlos en un lugar no muy central de la casa, para que, al menos, pase desapercibido el mayor tiempo posible.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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