Familia

Beneficios inesperados de comer juntos en familia, según la ciencia

Sentarse a comer en familia puede ser enormemente divertido y entretenido. Y, además, la ciencia ha descubierto algunos beneficios interesantes tanto para los niños como para sus padres. Esto es todo lo que debes saber.

Beneficios inesperados de comer juntos en familia, según la ciencia
Foto: Istock

Las comidas familiares son un momento único en el que todos podemos reunirnos alrededor de una mesa para comer y discutir lo que hemos hecho a lo largo del día. Y los beneficios van mucho más allá de la nutrición.

Las investigaciones muestran que los adolescentes que comen regularmente con sus padres tienden a comer más alimentos nutritivos y saludables, como por ejemplo es el caso de las verduras, frutas y productos lácteos. Y, lo que es aún mejor, no solo optan por alimentos más saludables, sino que eso se traduce en su peso: presentan una menor probabilidad de tener sobrepeso.

Por otro lado, también se ha demostrado que una atmósfera familiar positiva durante las comidas regulares, como podría ser el caso del almuerzo y la cena, reducen la aparición de trastornos alimentarios en los adolescentes, independientemente tanto del índice de masa corporal como de las características demográficas.

En resumidas cuentas, y tal y como veremos a continuación, ver a los padres comer de forma saludable, día tras día, puede acabar influyendo de manera muy positiva en el comportamiento y las elecciones nutricionales de los niños, especialmente a medida que crecen.

Les enseña a tener mejores hábitos alimenticios

Un estudio publicado en JAMA Network Open mostró que comer en compañía de otros miembros de la familia se relaciona con el seguimiento de una mejor alimentación en general, sobre todo entre aquellos jóvenes que se encuentran en plena etapa de la adolescencia.

Los científicos encontraron que los adolescentes que comían con la familia eran más propensos a consumir verduras y frutas, y menos bebidas azucaradas y comida rápida.

Estos hallazgos se aplican independientemente de cuán funcional o disfuncional sea una familia.

Puede reducir problemas de peso en la etapa adulta

Beneficios de las comidas familiares
Foto: Istock

Un estudio publicado en Journal of Pediatrics encontró la cantidad de veces que los adolescentes comían con su familia y una disminución de las probabilidades de que el joven tuviera sobrepeso u obesidad en la siguiente década.

El estudio concluyó que las familias debían intentar comer juntos una o dos veces a la semana, con la finalidad de ayudar a proteger a sus hijos de problemas de peso en el futuro.

Puede ayudar a prevenir problemas psicosociales graves

De acuerdo a una revisión publicada en el año 2015, llevada a cabo por un grupo de investigadores de Canadá, encontró que las cenas familiares frecuentes pueden ser muy útiles a la hora de reducir el riesgo de problemas con los trastornos alimentarios, determinadas sustancias y el alcohol.

Pero este beneficio también se observó en la adolescencia a la hora de reducir los comportamientos violentos, la depresión e incluso los pensamientos suicidas.

Puede mejorar la autoestima de los niños

De acuerdo a los expertos, la seguridad que proporciona compartir la comida con regularidad en familia puede ser de muchísima ayuda a la hora de conseguir que los niños se sientan más seguros de sí mismos.

Esto es lo que afirman expertos de Stanford Children’s Health. Según comentan, alentar a los hijos a hablar sobre lo que les ha ocurrido a lo largo del día en la escuela, y pararnos a escuchar con detenimiento sus respuestas, los padres les comunican que valoran y respetan quiénes son.

Lo recomendable es permitir que los niños puedan escoger sus propios asientos. Y, además, según recomendaciones de los científicos, también es importante animarlos a que ayuden con las tareas relacionadas con la hora de la comida, como poner la mesa, servir los platos o limpiar.

Ayuda a mejorar las habilidades de comunicación

Un estudio canadiense publicado en el año 2018, cuyos investigadores siguieron la evolución de un grupo de niños desde la infancia, encontró que aquellos pequeños cuyas familias comían juntas, y tenían experiencias positivas con las comidas a los 6 años de edad tenían una amplia variedad de beneficios positivos al llegar a los 10 años.

Además de una mejor salud, y un buen estado físico, la interacción social y hablar sobre temas actuales en la mesa (cuando el niño sea mayor) pueden ser de muchísima ayuda a la hora de conseguir que los niños se comuniquen mejor.

Puede ayudar a que los niños se recuperen del ciberacoso

Como vimos hace un tiempo, el ciberacoso se está convirtiendo en un grave problema para muchos niños. Según una investigación publicada en JAMA Pediatrics, basada en una encuesta realizada a cerca de 19.000 estudiantes, los investigadores encontraron una clara asociación entre el acoso cibernético y la depresión, la ansiedad y el abuso de sustancias. 

Pero también encontró que aquellos adolescentes que cenaron con sus familias (cuatro o más veces a la semana) informaron menos problemas como resultado de haber sido acosados.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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