Cambios en la menstruación

Cambios en la regla con la vacuna contra COVID-19: esto dicen los primeros resultados científicos

Repasamos las conclusiones de un estudio norteamericano recién publicado y te presentamos el que se está llevando a cabo por investigadoras españolas al respecto.

Hace poco menos de un año te contamos la iniciativa de la enfermera Laura Cámara, experta en salud sexual y sexóloga, que llevó a cabo una encuesta para saber si eran habituales entre sus seguidoras en las redes sociales los cambios menstruales a raíz de la vacuna por la COVID-19.

Entonces ya era un pequeño clamor social entre la población femenina que algo podía estar ocurriendo al respecto. Pero la ciencia todavía no había profundizado en esta cuestión que estaba en boca de muchas conversaciones a pie de calle a comienzos del 2021. No en vano, como explica Olga Ocón Hernández, ginecóloga e investigadora Juan Rodés del Instituto de Salud Carlos III en el Hospital Clínico Universitario San Cecilio de Granada, en este artículo publicado en la web de la Estrategia para la Vacunación COVID-19 del Gobierno de España, “A principios de agosto, una de las actualizaciones periódicas de seguridad de las vacunas contra la covid-19 de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés), se hizo eco de la comunicación de trastornos menstruales tras la vacunación y solicitó más información a las agencias comercializadoras, comprometiéndose a revisar la evidencia disponible y monitorizar este posible efecto”. 

Poco antes, en julio del 2021, “la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) también incluyó este aspecto en su séptimo informe de farmacovigilancia”, apunta Olga Ocón  en el mismo artículo. Entonces, la AEMPS informó que todavía no se había encontrado una relación causal entre las alteraciones en la regla pero ya avisaba de que estaba en estudio. 

Estudios en marcha

Hace apenas unos días se han presentado los resultados de uno de los estudios científicos que han estudiado los cambios menstruales en relación con la vacuna de la COVID-19. Se trata de un proyecto financiado por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD por sus siglas en inglés) y la Oficina de Investigación sobre la Salud de la Mujer de los NIH de Estados Unidos, y ha sido dirigido por la doctora Alison Edelman, profesora de obstetricia y ginecología en la Oregon Health and Science University, ubicada en Portland. 

El estudio, publicado en la revista Obstetrics & Gynecology, revela que el aumento promedio de la duración del ciclo menstrual "parece estar impulsado en gran medida" por las mujeres que recibieron dos dosis de una vacuna de ARNm (las patentadas por Pfizer/BioNTech y Moderna) dentro de un mismo ciclo menstrual. Según el estudio, la vacuna puede alargar en un día el tiempo entre sangradas durante un solo ciclo, pero admiten que  será necesaria más investigación.

Investigación que pronto ofrecerá nuevos detalles, ya que en España está en pleno desarrollo el Proyecto EVA, estudio científico del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada, la Universidad de Granada y el Hospital Universitario San Cecilio de Granada, que también está investigando la relación entre la vacuna de la COVID-19 y los cambios en el ciclo menstrual. 

El proyecto EVA

La iniciativa científica está liderada por Laura Baena, matrona, sexóloga y Doctora por la Universidad de Granada, que ha atendido a Ser Padres para conocer de primera mano en qué consiste el proyecto y en qué fase está una investigación cuyos resultados son muy esperados puesto que pueden abordar luz a una cuestión que afecta a un grupo de población, el femenino en edad fértil, muy grande.

Cuenta Laura Baena que el Proyecto EVA comenzó “con una conversación de whatsapp entre compañeras matronas que empezaron a percibir trastornos en su menstruación tras la administración de la vacuna”. Cuando Baena se percató de que “parecía ser algo relativamente frecuente”, decidió poner en marcha este proyecto de investigación para poder comprobarlo.

En total, el Proyecto EVA tiene, a grandes rasgos, dos fases. La primera es una encuesta online lanzada a mujeres vacunadas que Laura Baena confirma que ya está cerrada. “Nos encontramos analizando los resultados”, apunta al respecto, por lo que los datos no son definitivos, si bien en el citado artículo escrito por Olga  Ocón Hernández (está involucrada en la investigación) se cifra en un 70% el porcentaje de mujeres que participaron en el cuestionario que reconocieron haber presentado cambios en su regla tras la vacunación. “Entre ellos, aumento del sangrado, sangrado más frecuente y retrasos en la menstruación”, cita la ginecóloga e investigadora. 

La segunda fase del proyecto incluye un registro de menstruaciones de mujeres (más de un centenar) desde antes de administrarse la primera dosis de la vacuna de la COVID-19. Esta parte de la investigación continúa adelante en la actualidad, según confirma la directora de la misma a Ser Padres, “Vamos a hacer un seguimiento más largo”, dice. Entre otros detalles, Olga Ocón explica que a raíz de este seguimiento se pretenden identificar y caracterizar aquellos trastornos en el ciclo menstrual a raíz de la vacunación y “estudiar el mecanismo biológico que pudiese estar implicado”, apunta.

Por lo tanto, dado que esta segunda fase del estudio científico sigue su curso, los primeros resultados que se harán públicos son los relativos a la encuesta retrospectiva. “Esperamos que esté publicado pronto. [...] Tenemos muchas ganas de poder publicar nuestros resultados”, afirma Laura Baena, que reconoce haber leído el estudio recientemente publicado en la revista Obstetrics & Gynecology que aborda la misma cuestión que el Proyecto EVA, pero matiza que existen algunas diferencias entre ambos. “He leído el estudio con interés y creo que es una buena noticia que empiecen a publicarse resultados. Tiene similitudes con nuestra encuesta, aunque nosotras hemos analizado otras variables diferentes que podrían ser de interés”. 

A falta de los resultados del Proyecto EVA, en lo que coincide Laura Baena con este estudio nortemericano es en la hipótesis de que los cambios en la menstruación que puede provocar la vacuna contra la COVID-19 “parece que puede ser un efecto secundario frecuente, pero no es grave ni definitivo”.  

No es un argumento en contra de la vacunación

A la espera de poder aportar luz cuando se publiquen los resultados del estudio, Laura Baena anima a todas las mujeres  a “notificar los cambios que perciban en su menstruación por las vías oficiales, independientemente de su participación o no en este proyecto”. 

La experta incide, además, en un mensaje en el que ha insistido en público desde que arrancó el proyecto que lidera: el objetivo de esta iniciativa científica no es aportar argumentos en contra de la vacunación. Nada más alejado de la realidad. “Nosotras hemos procurado dejar claro en todo momento que seguimos animando a la vacunación y que nuestra hipótesis es que aunque pudiera ser un efecto frecuente, es probablemente transitorio y leve. Por tanto, seguiremos poniendo todo nuestro esfuerzo en trasladar ese mensaje a la población”, asegura.

Por si no queda lo suficientemente claro con esta exposición, Laura Baena recomienda de forma insistente la vacunación a la población femenina, y lo hace en base a la evidencia científica. “Hay otros estudios previos que han observado cambios menstruales e incluso alteraciones de los niveles de hormonas femeninas en mujeres infectadas por SARS COV-2. Por tanto, las consecuencias de una infección siempre son mucho peores, ya que a los trastornos menstruales habría que añadir todos los riesgos inherentes a contraer esta enfermedad”, concluye la investigadora.

 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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