Coronavirus

¿Cuándo podrían los abuelos ver a sus nietos después de recibir la vacuna COVID-19?

Aunque el plan de vacunación frente a la COVID-19 avanza poco a poco en nuestro país, a medida que las vacunas continúan entre los más mayores, es normal preguntarse desde qué momento podría ser seguro que los abuelos puedan, por fin, visitar a sus nietos con absoluta tranquilidad.

Cuándo podrían los abuelos ver a sus nietos después de recibir la vacuna COVID-19
Foto: Istock

Después de meses y meses sin poder ver a los abuelos, especialmente a los que se encuentran en residencias o en aquellas familias que hayan tomado la estricta decisión de no mantener encuentros personales hasta que la situación de la pandemia de coronavirus mejore, es normal que empiecen a surgir bastantes dudas acerca del plan de vacunación, especialmente a medida que se van conociendo detalles relacionados con los efectos positivos de la propia vacuna contra la COVID-19.

Y es que a medida que las vacunas continúan extendiéndose, especialmente entre los más mayores, es normal que muchas familias se realicen la siguiente pregunta: ¿cuándo sería seguro dejar que sus abuelos vuelvan a ver a sus nietos?

Es evidente que a partir de ese momento se plantean bastantes dudas, especialmente cuando es el abuelo el que se ha vacunado completamente con las dosis necesarias, pero el niño o sus padres todavía no. Debemos recordar en esta ocasión que, al menos por el momento, no se ha planteado la administración de las vacunas en niños, ya que sus efectos en determinados grupos de edad se encuentran en estudio. 

Es más, aunque en un primer momento se pueda considerar como adecuado y correcto una determinada decisión, es muy probable que algunos consejos cambien a medida que vayamos aprendiendo más sobre las vacunas, en particular según se amplíe la vacunación a un mayor número de personas, lo que nos acercaría a todos al objetivo perseguido de la inmunización colectiva.

Algunos aspectos a tener en cuenta

Los estudios muestran que las vacunas de ARNm (como la de Moderna y Pfizer / BioNTech), exactamente las mismas que ya se habrían administrado en ancianos de recidencias a lo largo del pasado mes de enero, presentan una efectividad del 95 por ciento en la prevención de la COVID-19 sintomática.

Esto significa que, ambas vacunas, son capaces de prevenir los síntomas moderados o graves causados por la COVID-19, además de reducir no solo las hospitalizaciones, sino sobre todo las muertes originadas por esta enfermedad. 

Sin embargo, por el momento no está del todo claro hasta qué punto podrían también prevenir frente a una infección asintomática; es decir, tener el virus, pero no mostrar síntomas típicamente asociados al SARS-CoV-2 como la fiebre, la tos o la dificultad para respirar, solo por citar algunos ejemplos. 

Por lo tanto, en caso de que las vacunas no pudieran evitar la enfermedad asintomática, es posible que la persona vacunada pueda tener el virus sin síntomas y, por tanto, transmitirlo a otras personas.

La importancia de seguir manteniendo las medidas de protección contra la COVID-19
Foto: Istock

De acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), cuánto más interactúan las personas, y más tiempo tienden a pasar con otras, mayor es el riesgo no solo de contraer sino de propagar y transmitir el virus.

De ahí que, al menos por el momento, y a menos que alcancemos la tan soñada inmunidad colectiva, los expertos continúan siendo bastante claros en este sentido: aunque es posible ver y abrazar a la familia y a los nietos, es imprescindible continuar tomando medidas de protección para mantenernos saludables.

Esto incluye, como de buen seguro sabrás, el uso de mascarillas faciales (incluido en niños mayores de 6 años de edad), lavarse las manos con frecuencia, limitar el tiempo que pasamos con aquellos miembros de la familia que todavía no se hayan vacunado y, si es posible, realizar las visitas siempre al aire libre, en lugar de mantenerlas en espacios cerrados (aún cuando tengan ventilación).

¿Se podría visitar a un abuelo/a que sí haya recibido la vacuna?

El tema es bastante complejo, ya que en realidad habría que tener en consideración bastantes variables y situaciones, no solo relacionadas con la efectividad de la vacuna, sino la peligrosidad de las nuevas variantes encontradas desde hace meses.

A pesar de ello, sí se sabe que las vacunas están siendo efectivas a las distintas variantes que circulan ya por nuestro país, al igual que también conocemos que llegar a la esperada inmunidad de grupo todavía se trata de algo bastante lejano. Por lo que, ¿qué podríamos hacer al respecto?

La situación difiere dependiendo de quién se vaya a reunir. No es lo mismo que se reúnan quienes sí han recibido la vacuna (en cuyo caso el riesgo de transmitir la infección se considera casi nulo), o si nos encontramos ante la situación actual en la mayoría de los casos, en la que lo más probable es que los abuelos sí se hayan vacunado, pero sus hijos y nietos no. ¿Qué se puede hacer en estos casos?

Al menos por ahora, continúa siendo esencial mantener las medidas de seguridad y de distancia social establecidas, y seguir con ellas hasta que la situación epidemiológica mejore.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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