Primeros sólidos

Demasiado azúcar en los alimentos infantiles del Reino Unido

Un estudio realizado en el Reino Unido concluye que, en este país, los alimentos complementarios comerciales no satisfacen las necesidades nutricionales de los bebés en fase de destete.

Primeros sólidos, ¿lo sabes todo?

A partir de los seis meses, los bebés lactantes pueden comenzar a ingerir gradualmente algunos sólidos. De esta forma se irán acostumbrando a aceptar distintos alimentos que les aportan un extra de energía y nutrientes. Sin embargo, en el Reino Unido, los productos de alimentación complementarios no ofrecen dicho aporte nutricional y, además, muchos de ellos contienen demasiado azúcar, según revela un estudio científico que se publica en la revista Archives of Disease in Chilhood.

Los investigadores, de la Universidad de Glasgow, analizaron el contenido nutricional de todos los alimentos infantiles destinados al destete en el Reino Unido, muy populares en este país. Debido a que el estudio consideró alimentos de muy diverso tipo, los resultados también fueron variables: la mayoría de los alimentos destinados a tomar con cuchara no aportaban una energía superior a la de la leche materna y, en cuanto a los productos que se toman con la mano, la mayoría eran dulces y, aunque el aporte energético era muy superior al de la leche materna, su contenido en azúcares, poco recomendados en el destete, era muy elevado.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que estos productos deben complementar la alimentación con leche materna, pero no pretenden sustituirla. "Claro que muchos productos de alimentación complementaria tienen un valor nutricional inferior a la leche. Por ejemplo la fruta, bien sea en una pieza o triturada. ¡Por eso se llama alimentación complementaria y no sustitutiva!", explica el doctor José Manuel Moreno Villares, profesor de Pediatría en la Universidad Complutense de Madrid y experto en nutrición infantil.

 

Alimentos caseros

Los científicos también analizaron los alimentos preparados en casa. Con la excepción del hierro, las comidas caseras contenían más nutrientes que los preparados comerciales. De hecho, 50 gramos de una comida casera aportan la misma cantidad de proteínas y nutrientes que 100 gramos de cualquiera de los preparados comerciales analizados en el Reino Unido. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los resultados pueden variar en función del modelo de dieta empleado. Por ejemplo, un estudio similar realizado en España y publicado en la revista Acta Pediátrica Española, no encontró grandes diferencias en contenido nutricional al comparar purés caseros con tarritos convencionales.

Por otro lado, los investigadores señalan que los productos de alimentación analizados se están promoviendo para niños a partir de los 4 meses, mientras que los expertos recomiendan que, si es posible, los bebés se alimenten exclusivamente de leche materna hasta los seis meses. "Lo ideal es mantener al niño con alimentación láctea exclusiva hasta el quinto o sexto mes, y, hasta ese momento, retrasar la introducción de todo tipo de alimentación complementaria", explica el doctor Moreno.

 

Situación en España

En España, "la mayoría de madres tienden a hacer las comidas en casa, siguiendo las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría y otras sociedades científicas", explica el asesor de Ser Padres. Con respecto a los productos comerciales, Moreno explica que estos deben tener una cantidad baja de azúcares y sal, siguiendo la normativa europea que regula las cantidades de nutrientes en los alimentos destinados a este grupo de edad.

Lo más recomendable es no introducir alimentos distintos de la leche antes de los cinco meses y, si es posible, esperar a los seis. A partir de ese momento se pueden seguir algunas recomendaciones básicas:

  • Introducir los alimentos de forma gradual.
  • Preparar los alimentos en casa usando productos frescos y de temporada, sin sal ni azúcar añadido.
  • Se pueden usar potitos infantiles, pues su composición es segura y regulada por la normativa europea, pero mejor no hacerlo rutinariamente.
  • Cuando llega la edad apropiada -que varía con cada niño- se pueden introducir alimentos en pequeños trozos.
  • Alrededor del año de edad, es bueno que participe en la comida familiar o, al menos, que esté sentado a la mesa y pueda probar algunas comidas familiares.

 Fuente: Universidad de Glasgow y Dr. José Manuel Moreno Villares, pediatra experto en nutrición infantil

 

Etiquetas: alimentación complementaria, alimentación del bebé, bebé, lactancia

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