Violencia de género en el embarazo

La violencia en el embarazo es más común que la diabetes gestacional

Las cifras de mujeres embarazadas que sufren violencia durante su periodo de gestación son mayores que las que sufren otras patologías específicas como la diabetes gestacional o la preeclampsia.

Suena horrible, pero sucede. Aunque las mujeres embarazadas atraviesan un momento muy delicado en el que deberían mimarse y ser mimadas, lo cierto es que muchas mujeres embarazadas sufren violencia por parte de sus parejas. No lo decimos nosotros, sino las cifras.

Sin ir más lejos, un estudio publicado por la Universidad de Granada en 2019 alertaba de que el 21% de las embarazadas sufre violencia emocional y el 3,6% violencia física o sexual durante su embarazo (algunas alertaron de que los episodios sucedían a menudo).

Llegaron a la conclusión después de recoger datos de más de 700 mujeres heterosexuales que dieron a luz en hospitales públicos de Andalucía. Los resultados, según los autores, se pueden extrapolar al resto de España y a países con una situación sociocultural similar a la del nuestro.

Los autores del mismo estudio señalaban también que muchos de los estereotipos sobre la violencia machista, como los vinculados a la edad y a la procedencia, no se cumplen en los datos analizados: “Las mujeres más jóvenes no tienen mayor probabilidad de sufrir violencia durante el embarazo. Las mujeres de nacionalidad diferente a la española, que en nuestro estudio eran de Latinoamérica o del norte de África, tampoco”, explicaba Stella Martín de las Heras, autora principal del estudio.

Por otro lado, las mujeres con trabajo y las que contaban con una red de apoyo –familiares o amigos- a la que acudir en casos de necesidad tenían menos probabilidad de sufrir estas agresiones.

Preocupante en España

Los resultados se publicaron en la revista Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica y apuntaban que en España la prevalencia de la violencia de pareja en las mujeres embarazadas es alta con respecto a los países próximos, en los que oscila entre el 3,4% y el 8,3%.

“Con estas cifras se debería incluir de manera rutinaria la detección de la violencia en el control del embarazo, así como la puesta a punto de protocolos de actuación en los casos necesarios”, explica la autora. “La implicación y la motivación de los profesionales sanitarios es crucial, las consecuencias de la violencia son muy graves tanto para la salud de la madre como para la del feto.

¿Cómo reconocer la violencia de género en el embarazo?

El problema es que, muchas veces, ni las mismas mujeres son conscientes de estar sufriendo una agresión, especialmente en los casos de violencia emocional.

En este caso, los investigadores emplearon dos métodos estandarizados diferentes que se usan a nivel internacional para detectar la violencia de género. Los resultados encontrados fueron muy dispares: según el primer método, el Abuse Assessment Screen (AAS), se detectó que un 7,7% de las mujeres embarazadas sufría algún tipo de violencia, mientras que si se utilizaba el método Index of Spouse Abuse (ISA) el porcentaje subía al 21,3% (el dato de 22,7% de embarazadas que sufre violencia de género se obtiene de unir los resultados de ambos métodos, sin repetir los casos duplicados).

Los investigadores piensan que una posible explicación radicaría en la forma de preguntar. Mientras que en el AAS las mujeres se tienen que definir como maltratadas, en el ISA las preguntas hacen referencia a situaciones cotidianas. Por ejemplo, al responder a la cuestión “mi pareja me exige obediencia ante sus caprichos” la mayor parte de las mujeres encuestadas no consideró que tal conducta supusiera un tipo de violencia, sino que lo justificó por el “carácter de su pareja”.

De esta manera, el ISA detecta situaciones y sus frecuencias que, sumadas, determina si una mujer sufre violencia. “No obstante, si se preguntaba directamente a las mujeres si se consideraban maltratadas, ellas podían responder que no”, subraya Martín de las Heras.

Preguntas del tipo “si mi pareja se enfada y se pone intratable cuando le digo que está bebiendo demasiado” fueron respondidas afirmativamente por más de un 10% de mujeres. De igual manera, a la cuestión de si “mi pareja se enfada si no estoy de acuerdo con él” respondieron afirmativamente, en diferente grado, casi el 18% de las mujeres.

Más violencia que patologías típicas en el embarazo

Aunque las cifras de este estudio que comentamos alertan por sí mismas de la necesidad de controlar la violencia de género también en el embarazo, no son las únicas.

De acuerdo a las autoras de la Guía de actuación ante la violencia de género en el embarazo, desarrollada por Casilda Velasco (matrona), Africa Caño (Ginecóloga) y Stella Martín de las Heras (Catedrática de Medicina Legal y Forense) para Salud Mental Perinatal, hoy en día hay más embarazadas que sufren violencia, que las que sufren patologías típicas de la gestación como diabetes gestacional o preeclampsia. "La violencia de género durante el embarazo es un problema de salud pública que puede tener consecuencias en la salud de las mujeres y sus recién nacidos. La prevalencia de la violencia en las mujeres gestantes es más elevada que otras patologías específicas del embarazo, como la diabetes gestacional o la preeclampsia, sin embargo, no se realiza ningún cribado de la violencia de pareja durante el control del embarazo, aseguran".

Al hilo de esto conviene destacar también las palabras que ha pronunciado María Torrego, presidenta de Fundación REDMADRE a Cadena COPE"Es un maltrato con una características especial pues en él hay dos víctimas: la mujer y el hijo que espera". Y es que, el último informe publicado por esa fundación demuestra que las estadísticas oficiales no recogen, a día de hoy, los casos de violencia de género durante el embarazo. 

¿Cómo detectar un maltrato?

 La Asociación Pro Derechos de la Mujer Maltratada ofrece una serie de pautas para ayudar a una mujer a detectar si está sufriendo maltrato por parte de su pareja:

  • Intenta apartarte de tu familia y amigas diciéndote que no te convienen.
  • No te tiene en cuenta a la hora de gestionar los ahorros.
  • Miente descaradamente.
  • Amenaza con quitarte a los niños.
  • Te prohíbe hacer algo, o bien te obliga a otras cosas.
  • Él solo tiene derechos, y tú obligaciones.
  • Va de víctima.
     
Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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