Crecimiento de los niños

El conmovedor videoclip de Michael Bublé sobre el paso del tiempo

“Forever Now” es un canto al rápido crecimiento de nuestros hijos y al profundo amor que sentimos hacia ellos. Un vídeo cuyo único protagonista es un dormitorio. ¡No te lo pierdas!

Los niños crecen tan rápido que cuando nos damos cuenta ya han dejado de serlo. La velocidad con la que transcurren los años da vértigo y más cuando pensamos en lo rápido que cambian nuestros pequeños, quienes se encuentran en pleno desarrollo.

El paso del tiempo es una idea que ha obsesionado al ser humano desde siempre y ahora, el cantante Michael Bublé ha querido reflejarla en un videoclip de lo más emotivo donde el protagonista no es precisamente una persona, sino una habitación. Concretamente, un dormitorio. Un único escenario que se somete a constantes cambios a medida que pasan los años. A través de las alteraciones que sufre el cuarto, el espectador puede observar en qué edad se encuentra la persona que habita en ella y por qué etapa está pasando. Concretamente, el vídeo, que dura algo más de tres minutos, se centra en los primeros años de vida: desde que nace el bebé hasta que ya es mayor y acaba marchándose de la habitación.

Todo esto mientras suena de fondo la bonita canción del cantante, titulada “Forever Now”, que transmite un mensaje muy conmovedor. La melodía se compone de una letra formada por frases como “te mantendremos a salvo. La primera vez que te tuve en mis brazos sabía que te amaría todo el camino” o “no hace tanto tiempo que caminábamos juntos de la mano y ahora te has vuelto demasiado grande para querer hacerlo. Pero espero que siempre entiendas que siempre te voy a levantar”. ¿No es enternecedor?

El videoclip comienza con una habitación vacía que poco a poco va llenándose de cajas y diversas herramientas que se disponen a decorar el cuarto. Se trata de una etapa que los papis vivimos con ilusión, deseando que el futuro bebé llegue para formar parte de nuestras vidas.

Después del nacimiento, el dormitorio ya está preparado para recibir al recién nacido con la cunita y otros muebles. Con el paso de los primeros meses de vida, un nuevo inmobiliario va ocupando la pieza, como la trona del bebé, donde se sentará para empezar con la alimentación complementaria, o un andador donde el pequeño aprenderá a dar sus primeros pasos con ayuda.

Conforme va cumpliendo añitos, se pueden apreciar otros objetos y juguetes con los que el niño juega y se divierte: una mesa con sillitas para dibujar, peluches o un trenecito. El desorden que a veces se observa en el dormitorio desprende la vida que, aunque nunca aparezca nadie en esa habitación, se está desarrollando dentro. El transcurso de los días y de las noches también queda patente en el vídeo con las luces y sombras que inundan la habitación.

El espectador comprueba que el menor se está haciendo mayor gracias a la inclusión de otros juguetes, pensados para niños de mayor edad, o la sustitución de la cunita por una cama. La pared también se ve sometida a modificaciones con las diferentes capas de pintura que se le van aplicando, cada vez menos infantiles.

Asimismo, el vídeo recoge la etapa adolescente: un escritorio para estudiar, ordenador, mochila… Llega un momento en el que la habitación vuelve a vaciarse, por lo que entendemos que aquel niño que había pasado toda su infancia y adolescencia entre esas cuatro paredes llenas de recuerdos, ya es un adulto que se independiza y comienza una nueva etapa. Tras un fundido en negro, aparece la misma habitación, de nuevo un dormitorio infantil que espera la llegada de otro bebé. Vuelta a empezar.

Conforme se van sucediendo las imágenes, nos invade una sensación de nostalgia. Si eres una persona muy sensible, es probable que al ver el vídeo alguna lagrimita caiga. No te pierdas esta joya audiovisual y dale al play.

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