Duelo

El Duelo Perinatal: un dolor invisible

El 15 de octubre se ha designado como el Día Internacional del Duelo Perinatal ayudando así a dar voz a esta realidad que sufren muchas familias.

A menudo los padres que desgraciadamente sufren esta pérdida se encuentran perdidos bajo un profundo sentimiento de dolor. 

¿A qué nos referimos cuando hablamos de duelo perinatal?, ¿Qué síntomas aparecen?, ¿Podemos y/o debemos pedir ayuda?, ¿Qué nos puede ayudar a superarlo?

Duelo Perinatal
Foto: Istock

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la muerte perinatal es aquella que se produce desde la semana 22 de embarazo hasta la primera semana de vida del bebé. No obstante, cuando hablamos de muerte perinatal también nos referimos a la pérdida que se produce a lo largo del embarazo, el parto y poco tiempo después de nacer el bebé.

Muchos padres apenas comparten la triste noticia con su entorno (salvo con los más allegados) y cuando deciden hablar de su experiencia a menudo se sienten incomprendidos. Su proyecto de vida, sus ilusiones, sus expectativas, su identidad como padres y la consiguiente pérdida de este rol… todo su mundo se ha derrumbado.

Los síntomas más frecuentes tras la pérdida perinatal son la depresión y la ansiedad. A lo que hay que añadir los problemas de pareja, ya que aproximadamente un 20 por ciento de las parejas presentan dificultades para superar el duelo.

Tanto los padres como las madres que acuden a la consulta manifiestan sentimientos de tristeza, vacío, soledad, desesperanza... Asimismo, expresan profundos sentimientos de culpa haciendo alusión a que algo podrían haber hecho para preservar la vida de su bebé.

Otros síntomas frecuentes que experimentan los padres son llantos, desesperación, agresividad, rabia, bloqueo, confusión, pensamientos rumiativos, …

En ocasiones también se aíslan y evitan el contacto social, especialmente, con otras mujeres embarazadas o con bebés.

La sociedad hace invisible el duelo en la medida en la que no lo reconoce

A menudo sucede que amigos y familiares tratan de apoyar y aliviar el dolor con expresiones del tipo: “no te preocupes, ya volverás a quedarte embarazada”, “menos mal que no os ha dado tiempo a conocerlo”, “estabas de pocas semanas así que mejor ahora que más tarde, … Sin embargo, son algunos ejemplos de formas de no reconocimiento del dolor de estos padres ante la pérdida de su bebé por el hecho de no haber nacido.

Ante esta falta de comprensión los padres también optan por guardar su dolor haciéndolo más invisible aún, y, por tanto, obstaculizando la elaboración de una pérdida tan importante.

Los padres necesitan ser escuchados y legitimados en su dolor

Duelo por la pérdida de un bebé
Foto: Istock

Con respecto al duelo lo primero que debemos hacer es reconocer al bebé y ayudar a la expresión emocional de los distintos y confusos sentimientos que vivencian los padres. Adoptar una posición de escucha que favorezca la expresión optimizará la elaboración de la pérdida.  Como en todos los procesos de duelo lo que más ayuda es sentirse reconocido, acompañado y legitimado en los sentimientos y emociones que vivencian, así como sentir los gestos de cariño y afecto de persona cercanas y seres queridos.

Hay que respetar siempre los deseos de los padres que pueden variar según cada persona. Hay padres que no quieren nombrar a su bebé y otros que por el contrario si lo hacen y puede ser de gran ayuda utilizarlo para poder unirnos con ellos a la realidad que están viviendo. A su vez hay padres que no quieren despedirse de su bebé y otros a quienes hacer rituales de despedida les ayuda.

El acompañamiento emocional por parte de los sanitarios es fundamental para no dañar aún más en la profunda herida que se ha abierto en los padres

Afortunadamente cada vez hay más profesionales sanitarios que reciben formación acerca de cómo ayudar a los padres que se encuentran con una muerte gestacional. En muchas ocasiones tras la demoledora frase “no hay latido” la madre tiene que someterse a un legrado, y el trato recibido a partir de la trágica noticia es fundamental para el afrontamiento de la pérdida.

Las explicaciones que puedan recibir de los médicos también ayudarán a la elaboración del duelo.

El duelo perinatal es complejo ya que afecta a la persona en distintos aspectos de su vida, esto es, a nivel individual, en la esfera de pareja y en el ámbito de la maternidad y paternidad.

Al igual que en otro tipo de duelos si éste se complica el paciente debería pedir ayuda profesional especializada. Asimismo, también conviene acudir si aparecen otros aspectos problemáticos como el miedo a otro embarazo anormal, la evitación del vínculo con el nuevo bebé por miedo a sufrir otra pérdida o por lealtad al bebé perdido… Una vez que se haya producido una recuperación psicológica los padres podrán volver a embarcarse en la búsqueda de un nuevo embarazo.

 

Artículo elaborado por Eva Palomino, psicoterapeuta de adultos, pareja y familia de Psicólogos Pozuelo sobre "duelo perinatal".

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