Reforma de la Ley del Aborto

El Ministerio de Igualidad quiere regular la objeción de conciencia médica en la reforma del aborto

Desde el Ministerio de Igualdad ven como algo ‘urgente’ modificar la Ley del Aborto con el fin, entre otros, de regular la objeción de conciencia médica.

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Fuente: iStock

La ministra de Igualdad, Irene Montero, aseguró el pasado jueves en una entrevista a Cadena Ser que ya están trabajando en el borrador de la reforma de la Ley del Aborto, que esperan tener listo desde su ministerio para el próximo mes de diciembre. En esa ley, tal y como ella misma ha afirmado, habrá un apartado dedicado a la regulación de la objeción de conciencia de los médicos, pese a la oposición de la ministra de Sanidad, Carolina Darias, que reclinó la idea unos días antes.

“La objeción de conciencia no puede estar por encima del derecho de la mujer”

La ministra de Sanidad expresó la semana pasada que hay que compatibilizar y respetar todos los derechos, oponiéndose a regular la objeción de conciencia de los médicos en el caso del aborto, al contrario de lo que se hizo con la ley de la eutanasia recientemente aprobada.

Sin embargo, la ministra de Igualdad dejó claro el pasado jueves que “es urgente” regular la objeción de conciencia porque, según sus palabras, “no puede estar por encima del derecho de la mujer a la interrupción voluntaria del embarazo”.

Explica lo siguiente: “todos debemos entender y respetar que los profesionales sanitarios no quieran realizar ciertas prácticas” pero que “ese derecho individual no puede impedir el ejercicio efectivo del derecho fundamental de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo”.

Y es que, ha hablado de “estigma”: “Hay una enorme dificultad para acceder a formación sobre interrupción voluntaria del embarazo en todas las etapas que tienen que ver con la práctica médica”, por lo que cada vez son más los profesionales que declinan realizar esta práctica.

De esta manera, desde su postura asegura que en todos los hospitales públicos debería haber profesionales que sí estén dispuestos a hacer este tipo de intervenciones. Para ello, asegura que debería haber un “registro y control” en el que todos los hospitales públicos asegurasen que hay personal para interrumpir de manera voluntaria el embarazo.

En esta línea, la ministra de Igualdad ha dejado clara su postura: que en todos los hospitales públicos se pueda garantizar, por un lado, el derecho de los profesionales sanitarios a título personal de la objeción de conciencia y, por otro, que todos los derechos sanitarios que tienen los ciudadanos puedan ser atendidos y garantizados en la sanidad pública.

¿Qué es la objeción de conciencia médica?

“Derecho del ciudadano de objetar y negarse al cumplimiento de algunos deberes jurídicos, incluso jurídico-penales, cuando ello suponga un comportamiento totalmente inadmisible para su conciencia moral. No se trata de un derecho a la desobediencia, sino de un derecho limitado a supuestos excepcionales muy concretos”. Así viene definido el derecho de objeción de conciencia en la Real Academia Española.

Entre otros, la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo de 2010 introdujo el aborto libre hasta la semana catorce del embarazo. En su artículo 19.1 reconoce el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario implicado en esa interrupción voluntaria. “Es una decisión individual que debe manifestarse anticipadamente y por escrito”, asegura la ley.

En otras palabras, en materia de aborto, la que ocupa en el presente artículo, la objeción de conciencia médica sería el derecho al que puede acogerse un profesional sanitario de no participar en la interrupción del embarazo por razones religiosas, éticas o morales.

¿Por qué se pone ahora énfasis en la objeción de conciencia?

Si la ministra de Igualdad y la ministra de Sanidad se han referido estos últimos días a la objeción de conciencia médica en el caso del aborto ha sido por la denuncia pública de una geriatra de un hospital público de Madrid en el que el equipo médico, en su conjunto, se negó a practicar un aborto por riesgo de infección de grave. En concreto, Marta Vigara, dijo en declaraciones a Cadena Ser, que a las 17 semanas de gestación sufrió una rotura prematura de la bolsa y perdió todo el líquido amniótico. Le ingresaron en el hospital donde ella misma trabajaba y donde había decidido que hicieran seguimiento de su embarazo. Allí mismo, los ginecólogos le comunicaron que, estando de cuatro meses, la viabilidad del feto era muy baja y que podía interrumpir su embarazo si lo deseaba. Pero, que esta práctica tendría que llevarla a cabo en otra clínica porque allí todos los profesionales del departamento eran objetores de conciencia siempre que haya latido en el feto, como era su caso.

Recordando que existe la objeción de conciencia individual, recuerda que la ley del aborto no permite la colectiva y, por eso, mandaba una carta abierta a las ministras de Igualdad y Sanidad para la que ya tenemos respuesta.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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