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En Italia ya no se impondrá el apellido paterno a los niños

Una histórica sentencia del Tribunal Constitucional italiano establece que se deben utilizar los apellidos de ambos progenitores en el orden que ellos prefieran.

La Corte Constitucional italiana que acaba con la primacía del apellido paterno sobre los hijos. El alto tribunal de este país anunció el pasado miércoles el contenido de una sentencia que se oficializará en los próximos días y que considera "discriminatorio y lesivo para la identidad del hijo" que el registro atribuya automáticamente el apellido del padre al recién nacido.

"La Corte ve discriminatorio y lesivo para la identidad del hijo la regla que asigna automáticamente el apellido del padre. A la luz del principio de igualdad y en interés del hijo, ambos padres deben poder compartir la elección del apellido, pues supone un elemento fundamental de la identidad personal", se lee en un comunicado firmado por el Tribunal Constitucional. Para dictar esta sentencia, el Tribunal ha tenido muy en cuenta que el hecho de que el nombre y apellido de una persona forman parte esencial de la identidad personal de este.

A partir de ahora la regla a seguir será que se pongan los dos apellidos, tanto el del padre como el de la madre, y en el orden que ellos decidan. Solo cuando exista un común acuerdo entre los progenitores se pondrá un único apellido, como ocurre hasta ahora en la mayor parte de los casos, optando por el del padre.

Un paso hacia delante en la igualdad

En Italia ya no se impondrá el apellido paterno a los niños
Fuente: iStock

La decisión del Tribunal Constitucional italiano, que se considera un paso muy importante en el camino hacia la igualdad de sexos, nació de el empeño de una pareja italiana originaria de la región de Bolzano, situada al noreste del país. Esta pareja quería que su hijo, un pequeño que nació mientras sus padres no estaban casados, llevara el apellido de su madre y no el de su padre. La Corte concluyó que esta ley atenta contra la Constitución italiana. Además de la sentencia que nos ocupa, esta no es la primera vez que el tribunal se manifiesta sobre este asunto. En el pasado, el Constitucional italiano ya había declarado que esta ley  era un "vestigio de una concepción patriarcal de la familia".

La publicación de esta sentencia ha provocado una serie de reacciones muy diversas entre la clase política italiana. Elena Bonetti, la ministra de Familia e Igualdad de Oportunidades, afirmó que se trataba de un paso "histórico". Un paso con el que se ponía fin a que en el derecho familiar exista una "prevalencia del hombre sobre la mujer". La ministra Bonetti consideró, además, "urgente" que el Parlamento apruebe una ley al respecto.

¿Está permitido esto en España?

La situación en España respecto a este asunto, ha sido tema de debate desde el año 2000. Fue a partir de ese año cuando se permitió, bajo previo acuerdo y solicitud de ambos progenitores, que los apellidos del recién nacido puedan invertir su inamovible orden. El cambio llegaría en el 2017.

A partir del 30 de junio de ese año, 2017, entró en vigor la Ley con la que se obliga a los padres a especificar qué apellido quieren poner primero en la solicitud de inscripción en el registro civil. Esto hizo que desapareciese la norma que situaba por defecto el apellido paterno primero. Eso sí, si los progenitores no se ponen de acuerdo en el orden de los apellidos en un plazo de tres días, el funcionario del Registro Civil elegirá el orden de los apellidos por sorteo, atendiendo al bien del menor o por orden alfabético.

Desde el año 2020, además, os progenitores pueden escoger el orden de los apellidos de sus hijos sin grandes trámites: tan solo bastará con elegirlo en el momento en el que se vaya a inscribir al pequeño, tras su nacimiento, en el Registro Civil, como se ha hecho siempre.

Aunque lo común en nuestro país sigue siendo llevar el apellido del padre en primer lugar, lo cierto es que esta opción es perfecta para esas parejas con apellidos que, en conjunto con el nombre, puede provocar risas o insultos hacia el pequeño. Cambiando el orden, que es una mera gestión, se pueden evitar situaciones muy incómodas en un futuro.

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