Trabajo infantil

Francia enmarca legalmente el trabajo de los niños ‘youtubers’

Se trata de un fenómeno cada vez más habitual en los últimos hace años: el trabajo de los niños “youtubers”. Algunos pueden llegar a cobrar cifras que permiten a sus padres dejar de trabajar. Francia ha decidido poner fin al vacío legal que existía al respecto con una proposición de ley que establece límites.

Dado el vacío jurídico que existía con respecto a la explotación comercial de los menores en las plataformas digitales, Francia ha decidido poner fin a esta situación con una proposición de ley que marcará los límites. Asimismo, también prevendrá sanciones en el caso de que no haya declaración de relación laboral.

De momento y por unanimidad con 69 votos a favor, el Parlamento francés la ha aprobado. Ahora, a la espera de que se publique en el Boletín del Estado y de que se lleven a cabo nuevas disposiciones que especifiquen en algunos casos el umbral a partir del que se considerará como un trabajo, el país francés se posiciona como el primero en abordar esta cuestión.

El problema es que algunos ejemplos pueden ser realmente trabajos ilícitos u una forma moderna de explotación. "Aunque puedas alegrarte de las nuevas formas de creación, es importante recordar que el trabajo de los niños está prohibido, incluso en internet", explicó a EFE su impulsor, Bruno Studer, diputado del partido gubernamental La República en Marcha (LREM).

Lo primero que será necesario será definir de manera clara una relación laboral y cuando esté determinada, será esencial una autorización administrativa previa que tendrá que ser entregada a quien emplee al menor. En caso de no realizarse, la multa podrá alcanzar los 3.750 euros y 7.500 si volviese a repetirse.

Tal y como explica el diputado: "Hay muchos vídeos que pueden situarse ya bajo ese régimen estricto. Ves que ensayan su texto, que hay un guion o viajes organizados. Si los padres no han firmado la declaración, estarán fuera de la ley".

Aunque no hay unas cifras concretas para este fenómeno que cada vez es más habitual, Studer estima que algunos niños pueden llegar a ganar hasta 150.000 euros mensuales, lo que permitiría a algunos de sus padres dejar de trabajar. Por eso, ahora y del mismo modo que otros niños artistas, sus ingresos quedarán depositados en un organismo de titularidad estatal y podrán acceder a ellos una vez cumplida la mayoría de edad.

En otros casos en los que no pueda demostrarse que hay una relación laboral por la exposición en redes como YouTube o Instagram, será el nuevo decreto el que fijará las limitaciones en cuanto a cantidad de contenido, horas e ingresos a partir de los cuales se empezaría a considerar como un trabajo.

Por último, un punto más que también contempla dicha ley es el llamado “derecho al olvido” de los menores. Con él no necesitarán autorización de sus padres si deciden pedir que tales plataformas retiren videos ya publicados en los que aparecían teniendo menos de 16 años.

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