Terapia de protones

Gerard, de 13 años, se cura de un tumor cerebral gracias a la terapia de protones

Con 13 años le diagnosticaron un tumor cerebral. Llegó al hospital en silla de ruedas, pero ahora ha podido salir de él por su propio paso. Un caso de éxito gracias a la terapia de protones a la que se ha sometido Gerard en la Clínica Universitaria de Navarra. Uno de los mejores tratamientos actuales para estos casos.

Gerard es oficialmente uno de los niños que se ha curado con la novedosa técnica de la terapia de protones. A este pequeño de 13 años le diagnosticaron un tumor cerebral con metástasis en la médula espinal, entró al hospital en silla de ruedas y ha salido del centro bajando las escaleras corriendo. La intervención no podría haber tenido un éxito mayor.

Durante la cuarentena causada por la pandemia, Gerard empezó a vomitar. Como no sabían lo que le ocurría y en aquel momento se aconsejaba no acudir a los centros de salud por el colapso de los mismos, su diagnóstico se retrasó.

En el mes de mayo lo ingresaron y le hicieron un TAC, pero no vieron nada. Hasta que, en agosto, cuando ya había empeorado, sus padres decidieron llevarlo al Hospital Sant Joan de Déu en Barcelona. Fue allí donde les dieron la terrible noticia: “Gerard tiene un tumor cerebral grande y tienen metástasis en todo el sistema nervioso. Va a ser un camino muy duro, pero se va a curar”, cuenta su madre Meritxell.

Unas palabras que tienen que caer como un jarro de agua fría, sobre todo para unos padres que han visto a su hijo ser un niño sano, amante del deporte y que de repente va en silla de ruedas sin prácticamente poder andar.

Cuando le diagnosticaron tal complicación, procedieron a la extirpación parcial del tumor, pero desgraciadamente necesitaba también pasar por sesiones de quimioterapia y radioterapia. Tanto los padres como su entorno habían oído hablar de un tratamiento que utilizaba la protonterapia, una técnica que permite atacar solo al tejido que está dañado y que evita en gran medida afectar a órganos cercanos y, por tanto, secuelas permanentes.

Por suerte era una modalidad que sí convenía a Gerard, por lo que se trasladaron a Madrid a la Clínica Universitaria de Navarra para recibirla en la Unidad de Protones. Una unidad que empezó a funcionar el 2 de abril y que ya ha sido utilizada por más de 70 pacientes, 22 de ellos, niños. El primer caso pediátrico fue el de Ahinara que, con seis años, cruzó el Atlántico para tratar su tumor cerebral en España.

Y es que, se trata de la terapia más recomendable para pacientes infantiles y para tratamientos de tumores que sean cercanos a órganos de riesgo, como en este caso lo es el cerebro. Tal y como indica la doctora Elena Panizo, oncóloga pediátrica de la misma clínica, “al ser una técnica de gran precisión, tiene una menor toxicidad, permite tratar exclusivamente la zona tumoral sin irradiar el tejido sano y no produce efectos adversos”.

Pero como suele decirse, de lo malo también se aprende, y en este caso, la enfermedad ha dejado ver a la familia de Gerard que no solo es un adolescente, sino que es “un chico sensible agradecido y lleno de energía que nos ha dado una lección a todos", afirma Meritxell.

Y es que, ver como tu hijo toca la “campana de los valientes” que representa el final del tratamiento tiene que ser un momento de lo más emocionante para los padres y un día de lo más especial. Una jornada de sentimientos en la que también, junto al personal médico del hospital, la familia visualizó un vídeo del futbolista Andrés Iniesta, uno de los ídolos de Gerard, dedicado especialmente para él y enviado desde Japón.

Le mandamos la enhorabuena más grande desde aquí para su completa recuperación.

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