Según un estudio

La jornada continua en el colegio es perjudicial para los niños y las madres según una investigación

Estiman los autores que la jornada intensiva tiene un impacto directo en los ingresos brutos anuales de las mujeres con hijos e hijas en centros educativos con este horario.

Desde que en los años 80 se aplicara por primera en España la jornada intensiva (horario lectivo de 9:00 a 14:00 horas o similar) en el ámbito escolar con el caso pionero de Canarias, este modelo alternativo a la tradicional jornada partida se ha ido extendiendo por el resto de comunidades autónomas. Actualmente, solo mantienen predominio claro de la jornada completa País Vasco, Navarra y Cataluña, y en el resto de regiones depende de cada legislación autonómica al respecto. En Andalucía, es oficial el horario compacto, y allí donde no es obligatorio por ley, son las familias las que deciden en cada centro educativo mediante una votación propuesta por el consejo escolar, donde participa el profesorado.

En general, y más en un país como el nuestro, donde acostumbramos a comer tarde y tenemos muchas horas de sol, la opinión pública no parece ver mal la jornada intensiva, si bien es cierto que no hay datos que así lo acrediten. En cambio, la ciencia parece decir lo contrario. Al menos, eso es lo que concluye un nuevo artículo científico y divulgativo publicado por The Esade Centre for Economic Policy (EsadeEcPol). Se titula Jornada escolar continua: cómo la pandemia está acelerando un modelo social y educativo regresivo y lo firman Marta Ferrero, profesora de la Facultad de Educación de la UAM, Lucas Gortazar, director de educación de EsadeEcPol, y Ángel Martínez Analista, EsadeEcPol.

La dificultad de conciliar

Los tres expertos han analizado diversos estudios e indicadores científicos, sociales y educativos para abordar esta cuestión que afecta, según su estimación en base a la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, al 73% del alumnado de nuestro país (ha crecido por la aceleración del modelo durante la pandemia). Para los autores del artículo, no existen pruebas definitivas sobre el efecto de la modalidad de jornada en el rendimiento académico, pero sí existe “evidencia abundante y robusta” de justo lo contrario: “sobre cómo el tiempo (lectivo y no lectivo) en la escuela supone un impacto positivo en los alumnos en términos académicos y socioemocionales; también que la jornada partida, con un almuerzo temprano y una pausa después, se adapta mejor a los biorritmos de los alumnos y mejora su salud, ciclos de sueño y bienestar”, señalan.

En su opinión, el horario lectivo continuo “está asociado a una rotunda menor participación en actividades extraescolares dentro del colegio”, y prueba de ello, argumentan los autores del estudio, se ha producido en España un “fuerte aumento de la inversión” en actividades extraescolares fuera del ámbito escolar. Esto, añaden, puede favorecer la segregación social, ya que no todas las familias tienen los mismos recursos y necesidades para conciliar, de manera que podría aumentar el número de familias que lleven a sus hijos e hijas a centros con horarios partidos. Es el caso de la mayoría de los colegios concertados, expone el artículo.

A todo esto, el extenso documento suma otro argumento a favor de la jornada partida desde el punto de vista del alumnado: el impacto positivo que tienen el tiempo de comedor. “Favorece la autonomía, la socialización y la calidad de la alimentación, especialmente para rentas bajas”, apunta el estudio, que recuerda además los efectos negativos que tiene retrasar demasiado el horario de comida en los hábitos alimentarios.

Argumentos económicos

Para aumentar su conclusión negativa acerca del impacto en los niños y familias del horario lectivo compacto, los autores citan una larga lista de investigaciones cuyas conclusiones van en esta línea, y también destaca casos concretos como el de Alemania, donde la tendencia es aumentar la jornada por las consecuencias que lo contrario tiene sobre las familias, especialmente en las mujeres. 

Precisamente en este detalle, el aspecto económico, inciden mucho los autores del artículo. En su opinión, contrastada con estudios realizados en distintos países del mundo, entre ellos Canadá y la citada Alemania, la jornada reducida y compacta en el ámbito escolar “está asociada de forma significativa y relevante con una reducción de los ingresos laborales de las familias”.

Explican que en España, las mujeres con hijos de 3 a 12 años en centros educativos con horario continuo que no cuentan con un profesional o persona allegada que cuide de los niños y niñas durante al menos una ora extra al día, tienen una media de 1.850 euros brutos de ingresos laborales anuales menos que las madres con hijos e hijas en centros con jornada completa. En los padres, por cierto, este dato es notablemente inferior: 970 euros de salto entre ambos casos. 

En total, se estima que la pérdida anual de ingresos de todos los progenitores con hijos en jornada continua alcanza los 8.048 millones de euros. “Asumiendo una recaudación media del 15% únicamente vía IRPF, estimamos aproximadamente un aumento de 1.200 millones de euros en la recaudación vía IRPF con la generalización de una jornada escolar a tiempo completo, que podrían destinarse a garantizar y hacer políticamente viable esta modalidad de jornada.”, concluye el estudio. 

Los firmantes del documento indican, por último, que tres “partidas fundamentales de inversiones públicas” se deberían garantizar si se regresara a un modelo masivo de jornada escolar partida. Son las siguientes: “Ampliar la cobertura y cuantía de las becas de comedor para llegar a un 40% de todo el alumnado; desarrollar y mejorar las infraestructuras escolares en los centros públicos de Infantil y Primaria para hacer posible un comedor en cada centro educativo a medio y largo plazo; y compensar al profesorado con un complemento salarial para aumentar las horas de permanencia en los centros”. 

Puedes consultar el artículo al completo aquí.  

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

Continúa leyendo