Vacunas en tiempos de coronavirus

La AEP recuerda la importancia de las vacunas infantiles tras una caída de la cobertura vacunal

Aunque durante el tiempo que llevamos de confinamiento se haya insistido en la importancia de las vacunas, la cobertura de vacunaciones en los niños ha descendido. Por ello, el CAV-AEP ha recalcado su trascendencia para prevenir rebrotes y proteger a los niños en el futuro más próximo.

niño vacuna
Fuente: iStock

Se produce una caída de la cobertura vacunal en los niños, con el riesgo que ello supone, a pesar de que el Ministerio de Sanidad y la Asociación Española de Pediatría hayan remarcado durante el confinamiento, la importancia de las vacunas. Además de haber ofrecido pautas para los casos en que son prioritarias y de que se haya visto el importante papel que tiene la inmunización en las personas. Y si tenemos en cuenta la situación de emergencia sanitaria que vivimos, resulta hasta paradójico.

Por esta razón, el Comité Asesor de las Vacunas de la misma asociación (CAV-AEP) ha subrayado la necesidad de mantener las coberturas vacunales -con las condiciones de seguridad necesarias- en este momento de pandemia por COVID-19. De tal modo, sería la mejor forma de prevenir rebrotes en determinadas enfermedades y de proteger a niños y adolescentes en el futuro más cercano.         

“Informes preliminares de las coberturas vacunales en varias comunidades autónomas ponen de manifiesto una caída importante de las vacunaciones infantiles, por lo que surge la necesidad de hacer un llamamiento a recuperar las vacunaciones perdidas y asegurar el cumplimiento del calendario vacunal”, asegura el doctor Francisco Álvarez, coordinador del CAV-AEP.

Este comité, junto a la Sociedad Española de Inmunología (SEI) y la Sociedad Española de Infectología Pediátrica, ha elaborado un documento sobre esta cuestión. Y es que, ya que actualmente se está elaborando un plan de reapertura de la actividad y reducción del confinamiento y la distancia social, sería este el momento más oportuno para garantizar la recuperación de las vacunas no administradas.

Esta situación está llevando a que las familias demoren las vacunaciones rutinarias, lo que, junto a las limitaciones de transporte y abastecimiento, podría “comprometer los logros en el terreno de la salud infantil de los últimos años”, explica el doctor Álvarez. No vacunar tiene consecuencias como la enfermedad, el sufrimiento y muertes evitables, además de un coste adicional tanto en términos económicos a nivel individual y social, como por la pérdida de capacidad funcional y competitividad.

Una materia que también destacan entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o Unicef, las que “han hecho un llamamiento a los países para que planeen la recuperación plena de la actividad vacunal en cuanto las condiciones de la pandemia de COVID-19 lo permitan”, tal y como afirman desde la AEP.

¿Qué se propone?

En el documento elaborado entre el CAV-AEP con la Sociedad Española de Inmunología (SEI) y la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP), se habla de lo siguiente:

1) Mantener las vacunaciones infantiles en lo posible

Se busca mantener tanto las vacunas del calendario oficial, como las no financiadas que estén aconsejadas, como rotavirus, meningococo B y meningococo tetravalente, asegurando en todo caso las de los menores de 15 meses de edad (y en cualquier caso las de los 2 y 4 meses, y la triple vírica de los 12 meses de edad), según las recomendaciones del Ministerio de Sanidad del 25 de marzo.

Aunque actualmente exista un escaso conocimiento sobre las implicaciones pronósticas de la COVID-19, se recomienda aplicar criterios generales ya asentados por la experiencia acumulada, como:

  • Los niños que hayan superado la infección aguda por el nuevo coronavirus, podrán seguir con las vacunaciones sin tener que esperar un tiempo determinado, siempre que se encuentren clínicamente bien.
  • Las vacunaciones deberán hacerse manteniendo los niveles de seguridad habituales. La vacunación frente al rotavirus no debe realizarse en el domicilio por los padres.

2) Ofrecer las condiciones de seguridad necesarias y promover la confianza de las familias en sus visitas a los centros

Se habla de la importancia de guardar las medidas de seguridad para reducir el riesgo de transmisión del nuevo coronavirus y de promover la confianza de las familias al asistir a los centros de salud. Insistiendo en el contacto vía telefónica para concertar las citas de vacunaciones, sin acudir presencialmente.

3) Hacer planes para recuperar las vacunas demoradas

El último punto tratado es el de crear planes y llevarlos a la práctica lo antes posible, a medida que se vayan flexibilizando las medidas de distanciamiento social impuestas por las autoridades sanitarias.

Además de ello, el CAV también remarca la necesidad de que los niños sean inmunizados en situaciones especiales debido a inmunodeficiencias primarias, enfermedades crónicas, uso de inmunosupresores, neoplasia, o pacientes trasplantados (de órgano sólido y de precursores hematopoyéticos).

Siempre se debe garantizar el máximo de vacunas posibles asegurando la seguridad de la intervención y la necesidad de coberturas especiales, a ser posible individualizada según cada situación. Por este motivo, es importante que las vacunaciones sean revisadas por el pediatra o médico especialista (infectología/inmunología pediátrica o medicina preventiva).

foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

Vídeo de la semana

Continúa leyendo