Desescalada

La Asociación Española de Pediatría propone una apertura gradual de escuelas y colegios

La Asociación Española de Pediatría propone la apertura gradual de los colegios y escuelas en función de la situación epidemiológica local y la edad de los niños.

vuelta al cole con mascarilla
Foto Istock

La AEP propone que se organice la reapertura de todas las actividades escolares teniendo en cuenta la situación epidemiológica local y la edad de los niños. Hay que destacar que esta propuesta de apertura es de cara al próximo curso.

A estas alturas de la pandemia, sabemos que los niños que se infectan por COVID-19 parecen presentar, en general, síntomas más leves, sin embargo, tienen las mismas posibilidades de infectarse que los adultos y los expertos recuerdan que hay que tener en cuenta su papel como vectores de transmisión del virus, ante el que hay informaciones contradictorias: “No hay suficiente evidencia científica con respeto al potencial transmisor de los niños de modo que debemos asumir- por lo menos hasta que quede demostrado lo contrario- que los niños son contagiosos y posibles fuentes de reintroducción de la transmisión a otras poblaciones vulnerables. De ahí la importancia de minimizar este riesgo en los centros educativos donde habitualmente se concentran una alta densidad de personas”, argumenta la doctora María José Mellado, presidente de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Bajo estas premisas básicas, la AEP ha elaborado una propuesta para la apertura gradual y escalonada de escuelas y colegios que, bajo su punto de vista, deberá realizarse cuando la situación epidemiológica local lo permita y teniendo en cuenta la edad de los niños.

La reincorporación presencial a las aulas se plantea con motivo de cumplir con el derecho de los niños y adolescentes al aprendizaje y a la socialización contemplado por la Convención de los Derechos del Niño (CDN), pero los pediatras advierten que es necesario afrontarlo tratando de minimizar al máximo el riesgo de transmisión del virus: “hay que prever adecuadamente cómo y en qué condiciones debe producirse la vuelta a los colegios, y qué medidas son necesarias desde una visión de salud pública para garantizar la seguridad de los menores y minimizar el riesgo de transmisión” por lo que abogan por una reapertura, cuando la situación epidemiológica lo permita, “paulatina y progresiva y deberá contemplar recomendaciones específicas para cada grupo de edad, siendo su aplicación y la incorporación a las actividades habituales educativas de cada grupo de alumnos consensuada con los expertos en educación”, asegura la doctora Mellado.

Desde la AEP hacen hincapié en que su propuesta se hace en base a grupos de edad, pero señalan que “el orden de reincorporación a las actividades escolares deberá basarse en criterios epidemiológicos, definirse según consideraciones logísticas y consensuarse con expertos del mundo de la educación”.

Por grupos de edad

  • Guarderías, Escuelas infantiles y Educación infantil (3-6 años)

La propuesta de la AEP defiende que en este grupo de edad es más difícil hacer cumplir las medidas de distanciamiento social por lo que el riesgo de contagio o de transmisión del virus es mayor, además la necesidad de contacto estrecho entre el profesor-cuidador y los niños también lo es. Por ese motivo, sostienen que las guarderías-escuelas infantiles deben limitar los grupos a un cuidador por cada 5 niños y que sea en esos pequeños grupos en los que se dividan también actividades como salir al patio, ir al comedor o echar la siesta. Además, reclaman que los profesores tengan el equipo de protección adecuado para poder ejercer sus funciones minimizando riesgos. Esto en el caso, dicen, de que no se pueda promulgar la medida de ampliar el permiso de maternidad o de paternidad hasta los 12 meses, como ya ocurre en otros países, algo que consideran necesario sobre todo en esta situación, o en el caso de que no sea posible implementar medidas de apoyo a la conciliación (que sería lo deseable) para aquellas familias que tengan que trabajar fuera de casa y carezcan de apoyo familiar o de cuidadores externos, ya que su recomendación general sería que los niños de este grupo de edad no se incorporen a las aulas hasta que la pandemia esté totalmente controlada.

Para niños de entre 3 y 5 años las recomendaciones deben ser similares a las de las escuelas infantiles y los pediatras sostienen que “no se recomienda el uso sistemático de mascarilla ya que es difícil que se pueda cumplir, pero se extremará el distanciamiento social en lo posible”.

  • Educación Primaria (6-12 años)

Para los niños de Educación Primaria, las medidas que recoge la propuesta de la AEP pasan por “flexibilizar el horario de entrada y salida a los colegios, reducir el tiempo presencial en la medida de lo posible, establecer horarios por turnos y combinar períodos de actividad académica presencial con la no presencial”. Además, en este caso sostienen que se podrá incrementar el número de alumnos por aula, pero será necesario reforzar la vigilancia para que se cumpla el distanciamiento social y la vigilancia de casos y diagnóstico-aislamiento-cuarentena. Además, también defienden la necesidad de ofrecer ayudas a la conciliación a las familias con hijos en este grupo de edad.

¿Y en estas edades recomiendan el uso de mascarilla? Los pediatras afirman en esta propuesta que “el uso de mascarilla en estos alumnos de primaria puede ser ya implementado con mayor seguridad, en periodos de mayor riesgo. El uso de guantes sin embargo no está recomendado, ya que su uso continuo puede facilitar la transmisión”. No obstante, hacen una diferenciación por edades dentro de este grupo:

- Clases de niños de corta edad, 3-5 años: para grupos de estas edades recomiendan seguir pautas muy similares a las de las guarderías, suspender las extraescolares que no estén incluidas en la enseñanza reglada y afirman que el uso sistemático de la mascarilla no está recomendado porque es difícil que lo cumplan, pero se deberá extremar el distanciamiento social.

- Mayores de 5 años: en este caso el número de alumnos por clase podrá ser mayor (no más de 15 niños) y plantean que puedan organizarse turnos de mañana y tarde, pero deberá reforzarse la distancia social y las medidas de higiene. Además, en este grupo el uso de mascarilla puede ser ya implementado con mayor seguridad.

  • Educación Secundaria (12-16 años)

Debido a que estos niños son más mayores, más conscientes de la situación y pueden haber aprendido más sobre su responsabilidad en todo esto, la AEP afirma que “se estima que el nivel de riesgo de contagio puede ser más bajo”. También proponen que la distribución de alumnos, horarios partidos y clases presenciales debe ser similar a la Educación Primaria, pero dando prioridad en clases presenciales a las materias más esenciales y combinándolas con jornadas de educación online, asegurando “una organización adecuada para no incidir en las inequidades actuales en relación al nivel socioeconómico, sobre todo considerando la ya existente brecha digital”.

Para una escuela más saludable y con un riesgo mínimo

Desde la AEP también han querido dar algunas recomendaciones específicas de acuerdo a las emitidas por la OMS para tratar de ir hacia una escuela más saludable en la que el riesgo de infecciones y contagio sea mínimo:

- Los estudiantes, maestros y otro personal del centro que estén enfermos, no deben asistir a la escuela.

- Se debe exigir el lavado regular de manos con agua y jabón, alcohol, desinfectante para manos o solución de cloro al entrar y salir del aula, antes y después de las comidas o de ir al baño y, como mínimo, desinfección diaria y limpieza de superficies escolares.

- En la medida de lo posible, los niños mayores de 5 años, así como todos los adultos, deberán llevar mascarillas mientras estén en las aulas. Además, mientras se hace deporte en el colegio o durante el recreo también deberán usarla.

- Es necesaria la ventilación frecuente de las aulas y que se realice a diario la limpieza y desinfección de las mismas.

- El número de personas en cada aula deberá limitarse para poder garantizar el distanciamiento social.

- Será necesario establecer criterios claros para no acudir al centro educativo, que sean válidos para alumnos y personal adulto y se dividan en criterios clínicos (malestar, síntomas respiratorios de vías altas, diarrea, fiebre, etc.), y criterios de laboratorio: una prueba PCR positiva, o una serología con IgM positiva.

- Cada centro deberá contar con un plan de acción para saber cómo actuar ante nuevos casos.

- También se deberá establecer un plan para escalonar el inicio y el final de la jornada escolar con el fin de evitar aglomeraciones.

- Se deberá continuar dando apoyo a aquellas poblaciones más vulnerables velando por la continuidad de servicios como el comedor, el apoyo a los niños con necesidades especiales o el seguimiento y atención a los niños en riesgo de exclusión.

Pueden verse todas las recomendaciones aquí

foto firma

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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