Culpa en la maternidad

Las madres también se cansan: no te sientas culpable por estas cosas

Sí, las madres no son todoterrenos. También se sienten agotadas, también tienen derecho a no sentirse a gusto, a no querer jugar en determinado momento con sus hijos o a sentir que no pueden más. No te sientas culpable por ninguna de estas cosas.

Dicen que la maternidad es la señal más grande de que estamos vivos. Que la experiencia es la que más llenará tu vida para siempre, que no hay nada comparable al hecho de tener un hijo, cuidarlo e intentar convertirlo en la mejor persona del mundo.

Las madres también se cansan: no te sientas culpable por estas cosas
Fuente: iStock

Pero, aunque cuentan muchas cosas buenas de la maternidad, la cultura se ha encargado de tapar con el paso de los años una parte menos buena que ocupa (casi) el mismo lugar que los momentos inolvidables: el cansancio que provoca tener un hijo. Las horas sin dormir, los berrinches, la falta de paciencia, la continua sensación de no saber si lo estás haciendo bien, el agotamiento y, sí, también la culpabilidad que sienten muchas madres y muchos padres a lo largo del tiempo.

En 2022, de acuerdo al estudio Invisible Household Labor and Ramifications for Adjustment: Mothers as Captains of Households, publicado recientemente en la revista Sex Roles, el 70% de las mujeres encuestadas se consideran la ‘capitana’ del barco al completar y al ordenar las tareas del hogar, entre las que se incluyen tareas relativas a la crianza de los niños. De hecho, durante la pandemia, fueron las madres las que más peso de la crianza soportaron sobre sus hombros. Por suerte, en España la crianza compartida es una realidad: El 83% de las madres consultadas en una encuesta llamada ‘The Parenting Intex’ asegura en nuestro país que su pareja está muy comprometida con los cuidados del bebé.

Todos estos factores han colocado a España como el cuarto país a nivel mundial en el que las madres sufren más baby blues o tristeza postparto. ¿El motivo principal? Sentirse solas.

Aunque estamos en el camino, las madres siguen teniendo pensamientos y preocupaciones en torno a la crianza y el cuidado al final del día. Siguen preocupándose en exceso y eso les lleva, en muchas ocasiones, a tener sentimientos de agotamiento y cansancio que les hacen sentir culpa. ¿Culpa por qué? Por sentir cansancio, por no querer jugar con el niño en cierto momento, por sentir que no puede más, por querer salir corriendo, por querer dormir…

No, mamá. No deberías sentirte culpable por estar cansada. No deberías sentirte culpable por nada; todo el mundo sabe que lo haces lo mejor que sabes y lo mejor que puedes y eso ya es suficiente. Por si se te olvida, repasamos varios momentos en los que no deberías sentir culpa.

No me apetece jugar con mi hijo

Aunque el juego es una excelente oportunidad para que el niño aprenda y para detectar sus miedos y compartir afecto con él, “no hay que alarmarse, preocuparse ni culparse si no se disfruta siempre compartiendo este tipo de actividades con los más pequeños o no se sabe cómo hacerlo”, explicaba hace unos años a Ser Padres la psicóloga Laura García Agustín. De acuerdo a esta profesional, hay que darse permiso para no tener ganas de jugar con los niños. “Asumir el rol de superwoman las 24 horas del día puede tener un coste emocional enorme”, argumentaba.

A veces me gustaría salir corriendo y volver a mi vida de antes

La presentadora Samanta Villar fue el foco de las críticas hace unos años por asegurar que, en ocasiones, había sido más feliz antes de tener hijos. No pidió que nadie le entendiera, pero sí quiso contar esa parte menos bonita de la maternidad: el cansancio, la falta de horas de sueño… Pues, a su parecer, eran cosas que a ella le hubiera gustado saber antes de ser madre.

Aunque el amor por tu hijo siempre prevalecerá, es cierto que la crianza de un niño es un gran reto para el padre y para la madre y que, muchas veces, conllevará un desgaste emocional por el que tendréis que pasar.

Aunque este ‘arrepentimiento’ es un tema tabú, son muchas las parejas que lo sienten. Por eso, lo primero es validar el sentimiento, hablar sobre ellos y, en caso de ser necesario, acudir a ayuda de un profesional que ayude a asentar todas esas ideas. ¡Pasará seguro!

No soporto que mi hijo llore tanto

Otro tema bastante tabú y, sin embargo, bastante común. Acostumbrarse al llanto de un bebé o de un niño no es tarea fácil, por eso, a veces pondrá a prueba nuestra paciencia y nuestros nervios. Si sientes que no lo estás haciendo bien o sientes que has fracasado si no eres capaz de calmar a tu hijo, quizás estás sufriendo lo que los psicólogos llaman ‘autoevaluación negativa’. Así que, el mindfulness o intentar cambiar esos pensamientos negativos por otros positivos pueden ayudarte mucho.

Me apetece tener tiempo a solas, sin niños

No te sientas culpable por algo que es una necesidad. De hecho, un estudio llevado a cabo hace algunos años ponía de manifiesto que las madres deberían irse de vacaciones solas al menos una vez al año. Esos ‘parones’ en la maternidad son, según la autora, esenciales para el bienestar mental de la mujer.

¿Es verdad que quiero más a un hijo que a otro?

Sí, es cierto que la ciencia ha confirmado que es posible tener un hijo favorito. Lo importante es que ninguno de los peques sea consciente de ello.

Me siento culpable si mi hijo llora

De nuevo, la autoevaluación negativa podría estar detrás de ello. Intenta cambiar esos sentimientos negativos por otros positivos. Piensa que lo estás haciendo lo mejor que sabes y que puedes hacerlo.

Marta Moreno

Marta Moreno

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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