Pandemia de coronavirus

Las pequeñas reuniones de cumpleaños pueden ser un gran riesgo de infección por COVID-19, según estudio

Una nueva investigación, publicada recientemente, muestra cuánto podrían influir las pequeñas reuniones, incluyendo las fiestas de cumpleaños, en las infecciones por COVID-19. Pero hay una buena noticia: las vacunas pueden reducir drásticamente el riesgo.

Las pequeñas reuniones de cumpleaños pueden ser un gran riesgo de infección por COVID-19
Foto: Istock

Justo en el día en que se vota en el Congreso de los Diputados el decreto que, en nuestro país, suaviza el uso de mascarillas en el exterior (aunque continúa siendo obligatoria cuando no se pueda garantizar la distancia de 1,5 metros con personas no convivientes), hemos sabido de la publicación de un artículo en JAMA Internal Medicine en el que sus autores examinaron el papel que probablemente desempeñaron las pequeñas reuniones sociales en la transmisión de las infecciones por COVID-19 en la primera parte de la pandemia. Justo antes de la llegada de las vacunas.

Los autores del citado artículo utilizaron datos de Castlight, que consiste en un programa de navegación de seguros de salud que ofrecen los empleadores a las personas inscritas en los planes de salud de las empresas en Estados Unidos. 

En esos datos se incluyeron a los miembros de un hogar, y sus respectivos cumpleaños, junto con el lugar donde residían. 

Antes de su realización, ya los autores mantenían la hipótesis de que algunas personas podrían haber tenido fiestas de cumpleaños. Y, probablemente, esas fiestas acabaron contribuyendo a la transmisión de la COVID-19. Y, como veremos, la conclusión ha sido bastante clara: influyó, y además, muchísimo.

Pero, para responder a esta pregunta, los investigadores contaron las infecciones por COVID-19 que contaban con un diagnóstico confirmado, de las personas convivientes en las dos semanas posteriores al cumpleaños. Luego, agruparon las infecciones de acuerdo con la tasa de casos del condado en el que vivían en el momento en que se produjo u ocurrió la infección.

Los científicos advierten que, en los condados con las tasas más altas de infecciones por COVID (con una prevalencia superior al 10 por ciento), los hogares en los que se celebró un cumpleaños en las dos semanas anteriores registraron 8.6 diagnósticos positivos más por cada 100.000 personas que aquellos hogares sin cumpleaños. Esto representó un aumento del 31 por ciento en las infecciones, en comparación con la tasa de casos tomada como referencia.

Y, como era de esperar, el efecto fue aún mayor en aquellas áreas donde los casos de COVID-19 eran más prevalentes. Como se sabe, mantener reuniones sociales en una comunidad con muchos casos de coronavirus circulando significa que cada persona que se ve presenta una mayor probabilidad de estar infectada en ese momento. Sin embargo, hacerlo en un área de menor prevalencia sería estadísticamente menos riesgoso.

Esto significa que, si nos encontramos en un área donde los casos de COVID son elevados (como de hecho está ocurriendo ahora mismo en muchas zonas de nuestro país), cualquier tipo de reunión social, o interacción con otras personas, se vuelve bastante más riesgosa.

Coronavirus y cumpleaños
Foto: Istock

Además, los autores encontraron que el aumento de las infecciones fue algo mayor después de los cumpleaños entre niños (no ocurriendo tanto entre adultos). Y también especularon que, posiblemente, los adultos que estaban dispuestos a renunciar a celebrar sus propios cumpleaños podrían estar menos dispuestos a saltarse las celebraciones de sus hijos.

El estudio cubrió entre el 1 de enero (para el grupo de control antes de la pandemia) hasta el 8 de noviembre de 2020, justo antes de que las primeras vacunas fueran autorizadas en Estados Unidos. De hecho, las vacunas han cambiado este panorama, puesto que ayudan a reducir drásticamente tanto el riesgo de transmisión como de infección.

¿Es posible celebrar pequeñas reuniones durante la actual pandemia de coronavirus?

Si bien es cierto que este estudio en particular se centró exclusivamente en las fiestas de cumpleaños, el objetivo de los autores era evaluar cómo las pequeñas reuniones en general podían contribuir a incrementar las infecciones de coronavirus.

Tomando como ejemplo la pasada Navidad, no hay duda que, a pesar del avance de la vacunación, todavía continúa siendo importante llevar la misma vigilancia a pequeñas reuniones sociales de la misma manera que lo continuamos haciendo en entornos más formales, como podría ser el caso de restaurantes, oficina o gimnasio.

Y es que, al celebrar pequeñas reuniones familiares, o con amigos, lo más normal es tener la falsa sensación de que el riesgo es muchísimo menor, precisamente por tratarse de entornos informales. Lo que significa que, volver a la “normalidad”, implica realizar complicadas evaluaciones de riesgos personales a medida que disminuyen las tasas de contagio (aunque, como hemos visto, los casos se hayan incrementado notablemente en nuestro país en las últimas semanas).

¿Lo más aconsejable? Trasladar las pequeñas reuniones siempre al aire libre, manteniendo las distancias, y usar la mascarilla siempre que nos encontremos dentro de casa o en espacios cerrados.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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