Familia

¿Los padres deberían compartir el diagnóstico de cáncer con sus hijos? Esto es lo que dicen los expertos

Posiblemente no haya nada más difícil para una persona que un diagnóstico de una enfermedad crónica o rara, o un diagnóstico de cáncer, especialmente cuando tienen hijos pequeños. Es normal preguntarse si ese diagnóstico debería ser o no compartido con los más pequeños.

Los padres deberían compartir el diagnóstico de cáncer con sus hijos
Foto: Istock

De acuerdo a las estadísticas, el cáncer es considerado como una de las principales causas de muerte en todo el mundo. Solo en 2020, la enfermedad fue responsable de cerca de 10 millones de muertes. Y, en nuestro país, según el informe de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2019 se diagnosticaron 277.234 casos.

Cuando a un padre se le diagnostica cáncer, se trata de un diagnóstico que afecta a toda la familia, en especial a los niños. Según un nuevo estudio, presentado en el Congreso ESMO 2021 de la Sociedad Europea de Oncología Médica, mantener a los niños sin información sobre el diagnóstico podría acabar teniendo un impacto perjudicial tanto en su bienestar mental como emocional.

Aunque es cierto que puede ser difícil mantener la conversación, los recursos que pueden ofrecer en este sentido tanto los médicos como los terapeutas podrían ayudar a los padres a tener ese diálogo crítico con sus hijos.

¿Qué indica el estudio?

Investigadores del Instituto Salah Azaiez examinaron una muestra de estudio de un total de 103 padres tunecinos que habían sido diagnosticados con cáncer. Los participantes recibieron un cuestionario en el que se le preguntaba sobre la enfermedad y el tratamiento, el entorno familiar, las creencias socioculturales, la edad de sus hijos y cómo los niños estaban lidiando con el pronóstico de los padres.

Entre los hallazgos, se encontró que el 82,5 por ciento de los participantes habían hablado con sus hijos sobre la enfermedad, pero el 41,7 por ciento no proporcionó toda la verdad sobre su diagnóstico de cáncer. Mientras que, el 17,5 por ciento no compartió ningún detalle sobre la enfermedad.

Cáncer en padres de niños pequeños
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Como señalan los autores del estudio, aún cuando “este hallazgo no es sorprendente, demuestra la oportunidad perdida de informar a los niños para que puedan comenzar a prepararse para posibles resultados negativos, y abordar directamente las preguntas o inquietudes que los niños pueden tener con respecto a la enfermedad de sus padres”.

Por otro lado, los resultados del estudio también señalan que el 96 por ciento de los padres observaron cambios de comportamiento en sus hijos mientras luchaban contra su enfermedad.

Por ejemplo, se observaron casos de ansiedad (35%), depresión (21%) y comportamiento violento (21%) en la mayoría de los casos, pero, aún cuando dependió de factores como la edad, y estas reacciones estuvieron presentes en casi todos los niños, no fueron la característica predominante en algunos de ellos.

¿Qué pueden hacer los padres?

Muchos padres pueden creer que no compartir las noticias con sus hijos es una forma de protegerlos. Sin embargo, los niños pueden sentirse heridos o alienados cuando se percatan de que han estado al margen de una parte tan importante de la dinámica familiar.

En este sentido, los expertos señalan que cuando los padres no comparten su diagnóstico y su pronóstico con sus hijos, pueden acabar asustándose y confundirse cuando la condición de los padres empiece a deteriorarse. Y es que, sin previo conocimiento o aviso, lo más común es que les sea más complicado lidiar con aquello que está ocurriendo.

En cualquier caso, son los padres los únicos que pueden reconocer que necesitan ayuda a la hora de compartir detalles. Si es posible, los expertos recomiendan comunicarse con un terapeuta, un trabajador social o incluso pedirle recursos al oncólogo.

Muchos terapeutas recomiendan ser abierto, honesto, auténtico y apropiado para la edad del niño cuando llega el momento de discutir los hechos del diagnóstico. Y, sobre todo, es igualmente importante permitir que los niños tengan la libertad de reaccionar y de hacer frente a la noticia o a la situación a su propia manera.

Por ejemplo, los niños mayores pueden volverse más distantes a medida que procesan sus sentimientos, mientras que los más pequeños pueden volverse más necesitados o mimosos. Darles espacio o incluso buscar un psicólogo con quien hablar podría terminar siendo muy beneficioso.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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