Coronavirus

Los pediatras advierten de un ''otoño complicado'' si hay una segunda oleada de COVID-19 y coincide con la gripe

Los pediatras españoles advierten que puede ser un otoño complicado si hay una segunda oleada de COVID-19 y coincide con dos virus típicos de esta época: la gripe y el virus respiratorio sincitial (VRS).

otoño complicado
Foto Istock

Los niños no han sido afectados de forma grave por la COVID-19, sin embargo, los expertos aseguran que se desconoce qué impacto puede tener si coincide esta en el tiempo con los otros dos virus de gran impacto en la edad pediátrica: la gripe y el virus respiratorio sincitial (VRS).

Para afrontar la primera oleada de SARS-CoV-2, el Sistema Nacional de Salud (SNS) tuvo que adaptarse a marchas forzadas y sin entrenamiento previo. Los expertos no descartan una segunda oleada y, a pesar de que el sistema sanitario se encontraría más organizado, mejor preparado y más fuerte, la presión asistencial que puede provocar la coexistencia de los tres virus obligaría a los centros de hospitalización pediátrica a reforzar la seguridad y los recursos tanto humanos como materiales disponibles. Hay que tener en cuenta que, en el caso de la gripe, los niños son una población ampliamente afectada por este virus, además de ser grandes contagiadores de la misma, pudiendo poner en peligro a los adultos, ya de por sí vulnerables a la COVID-19. Por otro lado, la incidencia de ingresos hospitalarios en niños menores de un año por el VRS en España es de 40,2 casos/1.000 niños/año.

Similitudes y diferencias entre las tres patologías

cuadro patologías
Fuente: AEP

Las tres patologías presentan ciertas similitudes que hacen que sea fundamental el diagnóstico virológico temprano en el laboratorio: “la superposición y similitud de los síntomas hace imprescindible el diagnóstico virológico rápido en el laboratorio de Microbiología. Además, la presencia de uno de los tres virus no excluye la de los otros”, explica la doctora Rosa Rodríguez Fernández, responsable de Hospitalización Pediátrica del Hospital Universitario Gregorio Marañón.

Además, los pediatras muestran su preocupación ya que puede producirse una situación complicada a nivel asistencial: “en la primera oleada de COVID-19 no hubo escasez de camas en las unidades de cuidados intensivos pediátricos, sin embargo, esto podría llegar a ocurrir si coexisten los tres virus respiratorios mencionados en el otoño-invierno, ya que en el caso del VRS hasta el 15% de los niños ingresados en el hospital necesitan UCIP y en algunas series entre el 5-7% en gripe”, explica la doctora Rodríguez Fernández, que incide en la necesidad de dotar a los centros sanitarios de mayores recursos humanos y materiales para poder hacer frente a esta situación si se produce.

Mascarilla, lavado de manos y distanciamiento social

A estas alturas de la pandemia, todos somos (o deberíamos ser) conscientes de la importancia de usar las mascarillas, de extremar el lavado de manos y las medidas de higiene y respetar el distanciamiento social, ya que son fundamentales para prevenir contagios de COVID-19, pero no solo son efectivas ante esta enfermedad: “si algo nos ha enseñado ya esta y otras pandemias es que las medidas preventivas de distanciamiento social, uso de mascarillas y lavado frecuente de manos, ayudan a prevenir no solo la COVID-19, sino también el resto de virus respiratorios”, asegura la doctora Rodríguez.

Además, hay otras medidas preventivas aconsejadas por los pediatras, como son la vacunación frente a aquellas patologías para las cuales existe ya inmunización, como es el caso de la gripe o bien los anticuerpos monoclonales frente al VRS en pacientes de riesgo. También recuerdan la importancia de que, llegada la temporada, las mujeres embarazadas, los niños entre 6 meses y 5 años, aquellos niños que tienen alguna patología crónica o de base y, por supuesto, los profesionales sanitarios se vacunen frente a la gripe.

Entrenamiento para los profesionales sanitarios

Desde el sector también se considera fundamental que los pediatras reciban entrenamiento para la puesta y retirada de EPIS de manera segura y concienciarse en su protección, ya que son personal indispensable. Inciden también en la necesidad de adaptar las infraestructuras hospitalarias sectorizando, entre otras cosas, las plantas de hospitalización.

Del mismo modo que se ha hecho en la atención a adultos, se considera importante que “los pediatras especialistas deberían conformar equipos multidisciplinares, coordinados por pediatras internistas e infectólogos que son los especialistas pediátricos responsables de esta patología hospitalizada” afirma Rodríguez.

Por su parte, la Dra. Mellado, presidente de la AEP, recuerda que “tras lo vivido en la epidemia COVID-19 en los niños, se ha demostrado la necesidad urgente de que las especialidades pediátricas sean reconocidas, ya que el éxito del manejo de estos pacientes pasa por el conocimiento experto de cada disciplina, desde la especialidad de Infectología pediátrica y pediatra hospitalaria, los responsables principales de los pacientes hospitalizados, pasando por Pediatras intensivistas, pediatras cardiólogos hasta la experiencia de los pediatras de Atención Primaria”.

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Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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