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Medidas de seguridad que pueden afectar a tus hijos en el coche y no tienen que ver con la silla

Cuando pensamos en la seguridad de los niños en el transporte privado, básicamente en los coches, siempre pensamos en la famosa “sillita”, pero hay muchos detalles más que pueden marcar la diferencia entre un trayecto seguro y otro que no lo sea tanto para tus hijos como para ti.

Seguridad en el coche
Seguridad en el coche (Foto: depositphotos)

¿Por qué es mejor a contramarcha? ¿Hasta qué edad se les debe llevar así? ¿En qué momento deben cambiar de silla a un modelo apto para su nuevo peso y edad? ¿Qué tipo de sistema de seguridad es más recomendable? La lista de preguntas sobre seguridad infantil en el coche es larguísima y a muchas ya tratamos de darles respuesta en otro texto, pero da la sensación de que los adultos no somos plenamente conscientes de que en el coche la seguridad de los niños no solo depende de la silla de seguridad. 

A lo largo del verano en sus redes sociales, la Dirección General de Tráfico ha transmitido muchísimos mensajes claros y concisos sobre cuáles son las medidas de seguridad que se deben tomar al volante. Lo hace en realidad durante todo el año, aunque aprovechando que es durante las vacaciones cuando más aumentan los desplazamientos largos en coche y con niños en ellos, lo ha hecho con más insistencia si cabe. 

Para darle continuidad y servir de altavoz, hemos seleccionado aquellos que afectan a la seguridad del resto de ocupantes del vehículo con independencia del trayecto, también en los niños por supuesto, y hemos añadido otros que son recomendaciones habituales también de otras instituciones que son voces autorizadas en seguridad vial, como la Guardia Civil de Tráfico o el RACE. 

Comprobar la seguridad del vehículo

Sobre todo las ruedas, y más cuando se prevé un desplazamiento largo y exigente para el vehículo. Afortunadamente, son cada vez más los coches que dan avisos al conductor ante cualquier anomalía, incluida la presión de los neumáticos, pero no hace falta decir la cantidad de coches antiguos que todavía circulan por nuestras calles y carreteras. Por eso no sobra insistir en la necesaria precaución de corroborar que todo funciona correctamente antes de salir.

Zapato adecuado

Ahora que llega el invierno el gran enemigo de la seguridad vial dentro del calzado serán sobre todo los tacones o en su defecto aquel tipo de calzado que limite mucho la sensibilidad del pie, pero durante la temporada de calor, las chanclas son un peligro potencial del que hasta la DGT ha tenido que alertar de que no está prohibido hacerlo pero que si un agente considera que pone en riesgo la seguridad o dificulta la conducción, podría ejecutar una sanción. Evítalas llevando un par de deportivas viejas en el maletero para estos casos y tus hijos viajarán más seguros. 

Las dos manos siempre al volante

No vamos a especificar el motivo, pero sigue siendo un hábito muy negativo de conducción en muchas personas el de solo mantener una mano al volante. Ya no solo es por coger el teléfono, que sería el peor de los motivos en cuanto a peligrosidad, sino que la simple pereza o el despiste hace que en muchos se lleve en un lugar que no corresponde con una conducción segura. Siempre que la conducción no lo requiera, las dos manos en el volante, por favor.

Cómo actuar en caso de colisión

Si la colisión es leve, controlando en todo momento el tráfico y habiendo parado previamente a la derecha de la calzada de la forma más segura posible que permitan las circunstancias, se puede sacar al niño de la silla con cuidado. Pero en caso de colisiones graves que requieran la evacuación del vehículo, lo recomendable es sacar a los niños con la silla incluida. Evidentemente, siempre que sea posible y no exista peligro al hacerlo. Así no habrá riesgo de agravar posibles lesiones que se hayan producido en el accidente.

Repartir el equipaje

Qué típico es salir de viaje “hasta los topes”. Y eso incluye aprovechar hasta el último hueco dentro del vehículo, entre sillas infantiles incluidas. No se trata de recomendar que no lo hagas porque ya sabes de sobra que no es lo ideal, pero sí de alertar sobre el riesgo que conlleva colocar mascotas o bultos sueltos que puedan impactar en los niños al iniciar la marcha. Evítalo a toda costa.

Hacer paradas

Las recomendaciones son claras al respecto, tal y como la propia DGT comunica siempre que tiene oportunidad: 2 horas o 200 kilómetros en su defecto. Esa es la barrera en la que está estipulado que es recomendable descansar de la conducción. Y si viajas con niños, el motivo es doble porque la posición que llevan en las sillas, sobre todo los más pequeños, no es recomendable mantenerla más de horas tampoco.  Por otro lado, en la medida de lo posible la DGT también recomienda al conductor descansar al menos 7 horas la noche antes de afrontar un trayecto largo al volante.

Preparar el viaje en base a la seguridad

Una cosa es lo más recomendable para que el niño haga un viaje sin grandes trastornos en coche y otra la seguridad. No siempre van de la mano. Por ejemplo, viajar de noche puede ser más cómodo para todos porque el peque irá durmiendo, pero si el viaje discurre por carreteras poco iluminadas, aumentará el riesgo. Por eso es tan importante preparar los desplazamientos antes de ejecutarlos poniendo en primer lugar la seguridad de los niños. 

Evitar el

La DGT alerta también a menudo sobre este peligroso “tic” que tienen muchos conductores cuando se encuentran con algo anómalo en la carretera, sobre todo si se trata de un accidente. El “efecto Mirón” no es otra cosa que perder la atención de lo que ocurre en el carril por el que circula. Y tan peligroso es no reducir la marcha ante una situación así como hacerlo de más para quedarse, literalmente, mirando lo que ocurre a un lado de la calzada. Es solo un segundo pero puede acabar en tragedia para todos los integrantes del vehículo.

Mantener la distancia de seguridad y llevar adecuada velocidad

Terminamos con un doble consejo obvio, ya conocido por todos los conductores legales, pero que no se cumple todo lo que debería. Y no valen esas excusas de “yo corro cuando voy solo en el coche”, o “me pego al de delante porque sino no se quita”. Ambas decisiones conllevan el mismo riesgo si viajas solo o no en el vehículo porque no te olvides de que eso no significa que no haya niños en otros vehículos que se pueden ver perjudicados por la imprudencia. La distancia de seguridad se debe cumplir en todo momento, también por ciudad, porque es el mejor cortafuegos que existe en la carretera, mientras que el exceso de velocidad, siendo siempre una ilegalidad, es más inseguro en carreteras secundarias, donde tienen lugar la mayoría de los accidentes más graves.

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