Mitos desmontados

Mitos sobre las vacunas que desmonta UNICEF

Las vacunas salvan vidas y por eso los niños deberían vacunarse. Sin embargo, en muchas ocasiones se generan en torno a ellas mitos que provocan desconfianza. UNICEF desmonta algunos de los más comunes.

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Fuente: iStock

Ahora mismo están en boca de todos más que nunca: las vacunas. Esas herramientas que sirven para proteger la salud de todos y, por supuesto, para salvar vidas. Claro que, ante la incertidumbre de ciertas situaciones, el desinterés o el desconocimiento, a veces se generan mitos en torno a ellas. UNICEF ha desmentido los más habituales:

Las vacunas son necesarias, pero desgraciadamente, muchos son los niños que no acceden a la vacunación. Las razones que lo explican son diversas, tales como: tener infraestructuras sanitarias deficientes, que existan conflictos civiles o tener una falta de concienciación por parte de ciertas sociedades, entre otras.

De hecho, cada vez aumentan más otros motivos como el desconocimiento, la propia desinformación y, por ende, la mayor desconfianza hacia ellas. Y esto sin contar con otro punto importante: los acontecimientos de emergencia como los conflictos armados, las catástrofes naturales, o las crisis sanitarias como la de los últimos años. Y es que, debido a todos ellos, muchas campañas de vacunación rutinarias se ven interrumpidas.

La pandemia de la COVID-19 suma, incluso, una preocupación añadida, el desbordamiento de los sistemas sanitarios. El objetivo, por tanto, es dejar a un lado las leyendas que existan alrededor de las vacunas y, para ello, UNICEF ha desmentido algunas de las más comunes. Veamos cinco de los mitos más habituales:

Las vacunas también son útiles en cualquier lugar del mundo (también en los más desarrollados)

La realidad es que la vacunación es algo vital para los pequeños de cualquier lugar del mundo. Todos deberían recibir vacunas, pues no solo son necesarias en países menos desarrollados. Hay enfermedades que son una amenaza para niños de cualquier parte y que actualmente se pueden prevenir, algunas de ellas son la tos ferina, el sarampión y la polio.

Las vacunas no originan esterilidad, infertilidad o autismo

Se trata de una de las leyendas más extendidas y lo cierto es que las vacunas no causan ni esterilidad, ni infertilidad, ni autismo. Debido a estos mitos, muchas enfermedades se han transferido mucho más fácilmente y lo cierto es que muchos estudios científicos los han desmentido.

 

Una vacuna no es algo antinatural ni tóxico

La vacunación ni es tóxica, ni es antinatural. No obstante, algunas enfermedades como la difteria y la polio, son naturales y pueden acabar con la vida de muchas personas. Por eso hay que combatirlas, y una manera de hacerlo es con las vacunas. Las vacunas son seguras y si tuvieran dosis dañinas de sustancias químicas, las organizaciones de salud pública no permitirían usarlas y los sanitarios no las aconsejarían.

Si los niños no se vacunan, los efectos son para toda la población

Sabemos que es una decisión personal, pero que tiene repercusión en toda la sociedad. Todos formamos parte de una gran comunidad en la que los gérmenes circulan, y si los niños no se vacunan, las comunidades a las que pertenecen tienen un riesgo mucho mayor de sufrir enfermedades mortales.

Es mejor vacunar a los niños cuando son pequeños

Se prefiere que los niños sean vacunados cuando son pequeños, antes que de mayores. Es mejor porque a edades tempranas es cuando somos más vulnerables a las patologías, y de esta forma estamos protegidos lo antes posible. Por tanto, hacerlo a una edad mayor es más arriesgado.

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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