Salud mental infantil

Un 45% de los niños españoles tiene peor salud mental que antes del confinamiento

La ansiedad, el aburrimiento, el pesimismo y la tristeza han sido los protagonistas del empeoramiento de la salud mental infantil a raíz del confinamiento y las restricciones.

Que la salud mental de los niños y los adolescentes ha empeorado desde marzo de 2020 no es ningún secreto. La Asociación Española de Pediatría lleva meses advirtiendo de la necesidad de atenderla con urgencia: “A lo largo de los últimos años y en especial desde que se inició la pandemia por COVID, la salud mental de los niños y los adolescentes se está deteriorando”, argumentaba en un comunicado público hace tan solo unos meses.

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En lo que respecta a los adolescentes, las llamadas por ideas suicidas han aumentado en un 145% desde que comenzara todo esto, de acuerdo a datos de la Fundación ANAR, que ha atendido las llamadas. “Entre jóvenes de 15 y 29 años, el suicidio es ya la segunda causa de fallecimiento, solo superada por los tumores malignos”, explicaba la Asociación Española de Pediatría.

Sobre los niños pequeños, los trastornos por ansiedad, los síntomas de tipo obsesivo-compulsivo o la depresión son algunos de las afecciones más frecuentes en las consultas de urgencias pediátricas. Todo derivado, entre otros y según la AEP, de las alteraciones que la pandemia ha provocado en su vida social, la incertidumbre, el exceso de noticias e información, el ritmo irregular de sueño o del abuso de pantallas.

Un 45% de los niños españoles tiene peor salud mental que antes

Ahora hemos podido poner cifras exactas a todos los datos que nos ha ido transmitiendo la AEP a lo largo de estos meses. De acuerdo a las cifras extraídas del estudio ‘Salud Mental en la infancia’, realizado por la Guía de AIJU, el Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio, entre un 30 y un 45% de los niños y las niñas españoles han visto afectada su salud mental con motivo de esta pandemia. En concreto, ha habido un aumento de la ansiedad, el aburrimiento y el pesimismo en los menores. ¿La consecuencia? Están más irritables, se enfadan más y, además, ha aumentado su tristeza.

“La pandemia ha aumentado hasta en un 40% las emociones desagradables o negativas en niños”, explican en un comunicado público. En concreto, el 57% de los niños está más enfadado que antes de la pandemia, el 31% más tristes y el 48% tiene miedo de contagiar a alguien o contagiarse por cualquier enfermedad.

Además, ha aumentado también la consciencia sobre la muerte y empeorado el desarrollo del lenguaje y la lectoescritura. Al menos, según afirma la profesora Sagrario Peña, que ha intervenido en el acto de presentación del sondeo: “A raíz de la pandemia hemos observado un impacto negativo en cursos de Infantil y Primaria, produciéndose un desarrollo del lenguaje más inmaduro y reducido relacionado con el aprendizaje de la lectoescritura”.

El estudio ha llegado a estas conclusiones después de analizar a una muestra de 600 niños y niñas de 3 a 12 años entre los meses de marzo y abril en todo el territorio español.

Los datos relativos al futuro

Pero, sin duda, los datos que más llaman la atención de este sondeo tan especial que se ha realizado en el marco de la celebración del Día del Niño del 26 de abril (impulsada por la Fundación Crecer Jugando), son los que tienen que ver con el futuro que espera a los pequeños.

Y es que, los datos también reflejan que, a raíz del confinamiento y las medidas de seguridad para evitar contagios, los peques han cambiado su capacidad para relacionarse con otras personas, empeorando considerablemente la facultad de sociabilización con sus iguales. “Además, hasta un 40% ha disminuido su capacidad de controlar sus propias emociones”, asegura el comunicado.

¿Significa esto que estamos en un periodo de regresión del aprendizaje que vamos a tener que solucionar de forma urgente? Posiblemente, sí, a los niños les cueste volver a vivir como siempre, pese a que su capacidad de adaptación es, sin duda, mayor que la de los adultos. “Es el momento de cambiar el foco para dar valor al lenguaje emocional y en eso el juego tiene mucho que ver”, ha afirmado la psicóloga Silva Álava.

El peligro del empeoramiento de la salud mental infantil

Todos estos datos reflejan una realidad que tiene que ver con el futuro: los que hoy son niños tendrán más dificultad para relacionarse con amigos y otros familiares, y su calidad de vida empeorará.

¿Dónde reside el peligro de toda esta realidad? En que la mayoría de las enfermedades mentales que conviven en la sociedad cursan por brotes. Hablamos, por ejemplo, de la ansiedad, la depresión, los trastornos de alimentación o los obsesivos compulsivos: una vez que aparecen, la persona tendrá predisposición en los momentos más vulnerables de su vida a sufrirlo de nuevo. Al menos, eso nos contaban las profesionales en este artículo hace unos meses.

De ahí que sea muy importante cuidar más que nunca la salud mental de nuestros niños y adolescentes: aunque las cifras que reporta este estudio y que lleva meses reportando la AEP no son nada esperanzadoras, las familias y los colegios pueden poner todo lo que está en su mano para volver al estado natural de antes del confinamiento lo antes posible.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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