Protección solar

¡Ojo con usar el protector solar del año pasado! Podría ser peligroso

Estamos seguros, segurísimos, de que has buscado en internet o has preguntado a algún profesional si puedes usar ese poco de loción protectora para el sol que te sobró el verano pasado. Antes de aplicarla por el cuerpo de tu hijo o por el tuyo, lee esto.

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Fuente: Istock

El verano pasado compraste varios protectores solares pensando que se gastarían enteros pero, ¡sorpresa! Sobró un poquito. ¿Lo tiraste? Apostamos que no, que los guardaste en algún lugar pensando que es verano podrían volver a servirte para proteger la piel de toda tu familia de las radiaciones del Sol.

Por eso, creemos que este artículo puede ser interesante para el 80% de la población que seguro ha hecho esto alguna vez. Nosotros, confesamos, que también lo hacíamos. Al menos, hasta ahora que sabemos que no es, para nada recomendable.

Ante esto podemos encontrarnos dos escenarios: que no se haya abierto la crema o que sí se haya hecho. En el primer supuesto, has de saber que, sin abrir, pueden guardar sus propiedades hasta tres años. Insistimos: en caso de que ese producto esté completamente precintado y sin estrenar.

El otro escenario es el más habitual: sí lo hemos abierto y lo hemos utilizado, aunque haya sobrado. Aquí es donde vienen las dudas.

Para solucionar la cuestión preguntamos directamente a la responsable de Farmacia del hospital Vithas Granada, Matilde Garzón Muñoz. Ella nos ha dado la respuesta definitiva para dejar de hacerlo: “no se puede asegurar que los productos mantengan sus propiedades de un año para otro, ya que son productos cosméticos que contienen, además de agua, una gran cantidad de nutrientes y que se ven sometidos durante su uso a bruscos cambios de temperatura, humedad, entran en contacto con el aire…”. Por eso, cree que se convierten en un elemento idóneo para que puedan proliferar microorganismos encargados de disolver toda la seguridad y la eficacia del producto.

Quizás pienses ahora, “bueno, pero si la textura está bien y lo he guardado en un lugar fresco y seco, sí que puedo utilizarlo”. Respuesta errónea de nuevo. Matilde afirma que, aunque el aspecto de su textura fuera normal, podría tener alteradas sus propiedades.

Además, por supuesto, la profesional aclara que no deben utilizarse si se observa cambio en el color, el aspecto, la textura, aparecen grumos o placas o si se observa cambio a nivel olfativo del producto, aunque no haya pasado un año desde el último uso.

Para Matilde lo mejor que podemos hacer es seguir las recomendaciones del fabricante que, normalmente, suelen indicar que la caducidad del producto cumple a los 12 meses desde su apertura. “Aunque no haya 12 meses de un verano a otro, puede haber diez perfectamente y, por tanto, es mejor no utilizar los productos”, advierte. Esta indicación podrás observarla con un logo de un tarro con una tapa abierta que se encuentra impreso en el envase.

“Las indicaciones que ofrecen los fabricantes son las que garantizan el perfecto estado de conservación del producto, así como el mantenimiento de sus propiedades, así que lo ideal es respetar las fechas de caducidad o reutilización”, nos cuenta.

¿Por qué no se pueden usar después de 12 meses si veo que está igual que cuando la abrí?

Pues porque, aunque nosotros veamos la textura prácticamente igual, factores como la exposición que haya tenido a agentes medioambientales, la luz, el calor del sol veraniego, el aire, etc., pueden interferir en la conservación de sus propiedades.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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