Pandemia de coronavirus

Ómicron: cómo son los síntomas de la nueva variante de coronavirus

Ahora que se han descubierto los primeros casos de la variante Ómicron en Europa, y también en España, ¿qué sabemos de los síntomas de esta nueva cepa?

Síntomas de Omicron
Foto: Istock

Apenas unos días después de su descubrimiento oficial en Sudáfrica, la variante Ómicron ya está preocupando a todo el planeta. Detectada inicialmente en Sudáfrica, ahora ha sido detectada en más de diez países, como España, por lo que se trata de una nueva cepa que, justo en estos momentos, está siendo monitorizada de cerca por las autoridades.

Los expertos, por ejemplo, temen que pueda ser más contagiosa que la variante Delta, la cual, ya de por sí, es más contagiosa que la cepa originalmente descubierta en Wuhan en el mes de diciembre de 2019, cuando empezaron a darse los primeros casos. Y, aunque también se teme su posible resistencia a las vacunas, por el momento los datos estarían demostrando que no es así.

Como señalan los expertos, por ahora solo es posible estudiar los síntomas de unas pocas docenas de pacientes identificados. 

¿Qué es la variante Ómicron?

Se trata de una variante reportada por primera vez a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por Sudáfrica el 24 de noviembre de 2021. Según los expertos pertenece a la línea Pango B.1.1.529, de ahí que también sea conocida con el nombre B.1.1.529.

Se caracteriza por presentar cambios de entre 45-52 aminoácidos, incluyendo 26-32 en la proteína de pico, en comparación con la cepa de referencia de SARS-CoV-2.

Sería una variante que presenta una gran cantidad de mutaciones, lo que podría tener un impacto en el comportamiento del virus. Debido a ello, los investigadores la están analizando con la finalidad de comprender sus diferentes mutaciones. De hecho, se necesitarán aún varias semanas para entender cuál sería realmente el impacto que tiene esta variante. 

De acuerdo a la clasificación de la OMS, hay tres tipos de variantes: VOC (variante de interés, como las variantes Delta, Alpha, Beta o Gamma); VOI (variante a monitorear, como la variante Mu o Lambda); y VUM (variante bajo vigilancia). Hasta el momento, la variante Ómicron ha sido clasificada como VOC por la OMS, lo que significa que se trataría de una variante asociada con un aumento de la transmisibilidad, o un cambio perjudicial en la epidemiología relacionada con la COVID-19; con un posible aumento de la virulencia o un cambio en la presentación clínica de la enfermedad; y / o una disminución de la eficacia de las medidas sociales y de salud pública o de los diagnósticos, vacunas y terapias disponibles.

Signos y síntomas de la variante Omicron
Foto: Istock

Según un comunicado de la propia Organización Mundial de la Salud, “es una variante altamente divergente con un alto número de mutaciones, incluidas 26-32 en la proteína Spike, algunas de las cuales son preocupantes y pueden estar asociada con un potencial de evasión inmune y superior transmisibilidad. Sin embargo, persisten considerables incertidumbres. Las principales incertidumbres son: en qué medida la variante es transmisible y si los aumentos están relacionados con la evasión inmune, el aumento de la transmisibilidad intrínseca o ambos; en qué medida las vacunas protegen contra la infección, transmisión, enfermedad clínica de diversos grados de gravedad y muerte; y la variante tiene un perfil de gravedad diferente”.

¿Cómo son los síntomas de Ómicron en los casos detectados hasta ahora?

Como las otras variantes identificadas con anterioridad, la nueva variante no causaría síntomas específicos, en función de las observaciones iniciales. Es más, como con otras variantes, algunos pacientes son asintomáticos.

De acuerdo a la doctora Angelique Coetzee, presidenta de la Asociación Médica de Sudáfrica, por ahora esta variante únicamente provocaría síntomas leves. De hecho, en el diario británico The Telegraph afirmó que “los síntomas eran diferentes, más leves que los tratados antes”. Pero sí hablo de una fatiga significativa, mayor que en las variantes anteriores.

Según la doctora, los músculos de los pacientes enfermos están “adoloridos”, aunque la fatiga tiende a durar de uno a dos días. Se encontraron algunos casos en niños, como el diagnosticado en un niño de 6 años, el cual cursó con “fiebre alta y pulso alto”, pero “dos días después estaba mucho mejor”.

Debemos tener en cuenta, eso sí, que las infecciones reportadas inicialmente fueron en estudiantes universitarios que, como sabemos, son individuos más jóvenes que tienden a presentar una enfermedad más leve, por lo que habría que esperar para comprobar cómo evoluciona realmente esta variante, especialmente ahora que —al parecer— ha comenzado a extenderse en otros países.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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