Rompiendo moldes

¿Por qué las fotos de los príncipes de Inglaterra las toma la propia Kate Middleton?

Ya son varias las ocasiones en las que hemos podido disfrutar de fotos que enmarcaban momentos especiales de la familia, y que habían sido hechas por la misma Duquesa en la intimidad de su familia, una práctica innovadora entre las estrictas reglas de la Casa Real Británica.

Que Kate Middleton tome las fotos oficiales de sus hijos ha revolucionado la prensa mundial, siendo una práctica totalmente innovadora dentro de las reglas de la Casa Real. Los Duques de Cambridge decidieron tomar esta medida ante las reiteradas fotos que tomaban los paparazzi a sus hijos en todo momento.

En 2015 lanzaron un comunicado para la prensa pidiéndoles respeto y privacidad para la familia, y sobre todo para los niños, quienes son menores y necesitan un ambiente lo más normalizado posible para poder crecer con normalidad. En este comunicado describían prácticas llevadas a cabo por los fotógrafos, entre la que destacaba la de un profesional que había alquilado un coche y decidió aparcar enfrente de una zona de juegos,  creando dentro de él un refugio (con sábanas colgadas) donde comer y beber y, en resumen, esperar, a que alguno de los hijos de los Duques apareciesen. Tras el nacimiento de Charlotte, los Duques de Cambridge volvieron a pedir privacidad a los medios, entendiendo el interés que sustentan pero rogando por más privacidad para poder formar un ambiente familiar saludable, sobretodo por ser una familia con niños muy pequeños. Estos comunicados cobran sentido ante la necesidad de formar una familia estable y su derecho a su propia intimidad, independientemente del trabajo que tengan.

Ante esta ferviente necesidad de publicar fotos en los medios de los príncipes George, Charlotte y Louis, su madre ha optado por ser ella la fotógrafa oficial de sus hijos. De esta forma, mediante el Instagram que comparte con su marido, su cuñado y su cuñada, cuelga fotos de días importantes como el primer día de cole o de eventos con mayor trascendencia. Así es que hemos podido disfrutar de diferentes retratos hechos por la duquesa: se inició fotografiando al pequeño George en su primer cumpleaños, lo que se convirtió en tradición en el resto de cumpleaños celebrados en el palacio de Kensington. Más tarde, se atrevió con fotos de índole más oficial, como el anuncio del nacimiento del príncipe Louis, que posa junto a su hermana de 3 años besándole la cabeza, o el nacimiento de Charlotte, retratando a los dos hermanos mayores en el ámbito privado de su casa.

Esta estrategia también se sirve como una buena manera de mantener una relación cordial con los medios, quienes requieren de fotos de la familia y de esta forma no necesitan perseguirles en la intimidad, dando más libertad tanto a los Duques como a los príncipes. Además, estas fotos nos premian con retratos más cándidos de la familia, pudiendo imaginárnoslos en su más privada vida familiar, y nos las otorgan mediante el medio más común de nuestros días: las redes sociales. Es lógico que el príncipe Guillermo sienta cierto recelo ante esta faceta de su vida, pues él mismo se vio rodeado de paparazzi durante toda su infancia, e incluso personalizan la tragedia que tuvo que vivir por culpa de la persecución que sufrió su madre.

Además, el Instagram que regentan los jóvenes de la casa real, es un medio que han utilizado para no solo compartir con el mundo noticias de sus vidas, sino que es una plataforma en la que anuncian los eventos a los que acuden y dan publicidad a la fundaciónque los Duques de Cambridge y los de Sussex han creado para apoyar la salud mental, jóvenes en situación de exclusión social, veteranos del ejército y desarrollo sostenible.

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