Familia y redes sociales

Por qué los padres comparten fotos de sus hijos en redes sociales y cuándo puede ser peligroso

Se estima que más de las tres cuartas partes de los padres comparten fotos de sus hijos en las redes sociales. Pero, ¿es algo positivo? Según un informe publicado recientemente no lo sería tanto.

Por qué los padres comparten fotos de sus hijos en redes sociales
Foto: Istock

En los últimos años se ha puesto muy de moda lo que los expertos han llegado a identificar bajo el término “sharenting”, un anglicismo que proviene de las palabras share (compartir) y parenting (paternidad).

De acuerdo a los expertos, el “sharenting” consiste en documentar las distintas fases y los años de crecimiento del niño a través de las redes sociales. Esto incluye las primeras sonrisas, palabras, gateos, pasos… y, en resumidas cuentas, cada una de las anécdotas de los más pequeños en redes sociales tan populares como Facebook, Instagram o Twitter.

Pero el término no es nuevo. De hecho, se ha vuelto tan enormemente popular, que ya en el año 2016 el popular diccionario británico ‘Collins’ decidió incluirlo en sus páginas, después de que se hubiera convertido en una práctica muy popular entre la población. Y, como explican los expertos, este fenómeno no ha parado de crecer.

Lo cierto es que muchos expertos indican estar alarmados porque, hasta ahora, no había existido una generación de niños con una infancia tan expuesta al gran público, incluso aunque ellos no sean realmente conscientes.

De acuerdo a un informe realizado por ‘Security.org’, y publicado recientemente, se calcula que el 77 por ciento de los padres comparten fotos de sus hijos en línea, mientras que el 81 por ciento utilizan sus nombres reales cuando publican instantáneas o vídeos sobre ellos.

En septiembre de 2016, ‘Parent Zone’ publicó un estudio, llevado a cabo conjuntamente con ‘Nominet’, y titulado Sensible Sharing, en el que, ya por aquel entonces, advertía que, a la edad de 5 años, los niños ya tenían 1.500 fotografías publicadas de sí mismos en línea. Y, lo que es aún más preocupante, más del 80 por ciento de los niños tienen una presencia digital a la edad de 2 años.

Debido a los riesgos, los expertos continúan discutiendo los pros y los contras de compartir imágenes y vídeos de los niños en redes sociales, especialmente cuando tienen acceso personas que no conocemos.

¿Por qué los padres comparten imágenes y vídeos de sus hijos públicamente?

Como manifiestan los expertos, en realidad no hay una causa específica o determinada. Por un lado, hay personas que buscan mantenerse conectados con el resto y normalizar muchas de las facetas de la vida como padre. 

Por el otro lado, están las personas que se exceden a la hora de compartir constantemente todo cuanto hacen en su día a día, de forma que publican contenidos casi a cada momento.

Una de las principales razones para compartir este tipo de contenidos tiene que ver con el deseo del adulto de crear una determinada imagen familiar; y que, además, esa imagen familiar sea visualmente pública. En estos casos, los niños se convierten en una especie de “elementos de exhibición”. Los pequeños son utilizados con esta finalidad, incluso aunque los padres no sean realmente conscientes de ello.

Fotos de niños pequeños en redes sociales
Foto: Istock

Pero, en ocasiones, los padres simplemente lo hacen para mantenerse en contacto con familiares o conocidos que no se encuentran cerca, de forma que comparten imágenes en las redes sociales para que esas personas puedan seguir el crecimiento y desarrollo de sus hijos de una sola vez.

En palabras de los autores del informe, “permite fomentar relaciones continuas con personas que conoces y que te importan, y que realmente se preocupan por ti”. Sin embargo, los expertos son bastante claros en este sentido: “los adultos únicamente deberían compartir imágenes, vídeos y anécdotas con familiares y amigos cercanos”, de manera que únicamente deberían hacerlo en privado, y no de forma abierta, permitiendo el acceso a usuarios desconocidos.

¿Cuándo se comparte en exceso?

Los expertos, por lo general, están de acuerdo en que compartir algo de forma puntual está bien, aunque muchos difieren acerca de lo que eso significa. Algunos, por ejemplo, consideran que, en realidad, los padres solo deberían hacerlo con personas realmente cercanas. Mientras que, otros, están abiertos a publicar esos contenidos de forma abierta, pero de manera igualmente puntual.

También es imprescindible ponernos en el lugar del niño, y pensar cómo se sentiría en un futuro cuando, ya de adulto, se encontrarse con esas imágenes o vídeos publicadas en redes sociales. ¿A nosotros nos habría gustado que nuestros padres hicieran lo mismo? 

La clave, como vemos, está en limitar lo que compartimos y qué grupos de usuarios tienen acceso a esos contenidos. Esto significa que es de vital importancia limitar el acceso a amigos y conocidos, haciendo que nuestras cuentas en redes privadas sean limitadas. 

Y, sobre todo, pensar antes de publicar. ¿Esa determinada imagen es realmente adecuada? En la mayoría de las ocasiones, y si deseamos compartirla con nuestros conocidos y familiares, lo ideal es hacérselas llegar por otras vías no accesibles para usuarios que no conocemos.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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