El debate

¿Qué supondría que el Tribunal Supremo de Estados Unidos derogue la sentencia que garantiza el derecho al aborto?

El marco legal cambiaría en Estados Unidos medio siglo después si se confirma lo plasmado en un borrador filtrado hace unas horas de un fallo que será definitivo a comienzos del verano.

El portal Político publicó el pasado lunes un borrador confidencial del Tribunal Supremo de Estados Unidos en el que queda explícita la intención de la corte estadounidense de anular el derecho al aborto, consagrado desde 1973 por este mismo órgano con la sentencia del caso Roe contra Wade.

Este martes, el propio Tribunal Supremo ha confirmado la veracidad del documento y ha informado de la apertura de una investigación por la “tradición” a la confianza que supone la filtración del documento, según el presidente del Supremo, John Roberts. Nunca antes en la historia del organismo judicial se había producido un hecho así pese a que el propio presidente reconoce que es habitual que los magistrados compartan borradores sobre futuras decisiones. 

Sea como fuere el modus operandi de esta filtración histórica, más lo es el contenido del borrador, ya que según este, el voto privado emitido en febrero demuestra que la mayoría conservadora del Supremo —legado de la etapa final del presidente Trump en el cargo— considera que debe ser revocada la sentencia citada de 1973, que luego fue confirmada en 1992 con la sentencia del caso Parenthood contra Casey. 

Lejos de lograr un consenso nacional en torno al tema del aborto, Roe y Casey atizaron el debate y profundizaron en la división”, se dice en el borrador de 98 páginas, el primero de un texto preliminar. La decisión definitiva se hará pública, en principio, en junio o principios de julio, pero todos los expertos consideran muy complicado que se produzca un cambio de posición con respecto al borrador. Para ello deberían cambiar los equilibrios en el Tribunal Supremo de Estados Unidos, donde existe una mayoría conservadora de 6 a 3 jueces, o que se produjera un cambio de posición en algunos de estos magistrados cuya intención es revocar el derecho al aborto en Estados Unidos. “La Constitución no hace ninguna referencia al aborto, y ningún derecho de este tipo está protegido implícitamente por ninguna disposición constitucional”, argumenta Samuel Alito, uno de los jueces que defiende esta postura en el borrador, secundada por Clarence Thomas, Brett Kavanaugh, Amy Coney Barrett y Neil Gorsuch. El citado presidente Roberts es el sexto magistrado conservador de la corte.

Lo que implica la revocación de la sentencia

La filtración de Político ha supuesto de inmediato una reacción social en cadena en Estados Unidos, donde esté el tema de actualidad. Prueba de ello es que apenas unos minutos después de conocerse el borrador, decenas de personas se concentraron para protestar a las puertas del edificio del Supremo en Washington. 

De derogarse la sentencia de 1973, los estados que conforman el país de las barras y las estrellas tendrían potestad y absoluta libertad para decidir sobre los derechos reproductivos de las mujeres en suelo estadounidense. El derecho al aborto dejaría de estar amparado por el Tribunal Supremo y serían las leyes estatales las que se impondrían en este sentido. 

Dependiendo del signo político que gobierne cada estado y, por ende, de sus características culturales e históricas, así podría ser la legislación en lo que respecta al aborto si se confirma la posición de la corte Suprema del país manifestada en el borrador. Los corresponsales sobre el terreno, como Iker Seisdedos para el diario El País, estiman que son hasta 20 los estados que podrían ilegalizar el derecho al aborto. Cada uno en unas condiciones distintas ya que, como decimos, pasaría a ser una competencia estatal en Estados Unidos no amparada por el Tribunal Supremo.

El último estado gobernado por el partido republicano —la facción conservadora en la política bipartidista de Estados Unidos— es el de Oklahoma. Su Cámara de Representantes aprobó el pasado jueves una ley que prohíbe las intervenciones después de la sexta semana de gestación. Es decir, prohíbe el aborto prácticamente en la totalidad de los casos, puesto que lo habitual es conocer y confirmar un embarazo a partir de esa semana y antes de la numero 10, aproximadamente. Pero no es sencillo descubrirlo antes de la sexta semana de gestación. 

Esta ley es igual a la de Texas, otro estado conservador que aprobó el pasado mes de septiembre la conocida ‘ley del latido’, que solo contempla el derecho al aborto si la vida de la embarazada corre peligro, y que invita a la ciudadanía a denunciar a cualquier persona o clínica que preste servicios a una mujer para que pueda abortar. No solo se refiere a la intervención, también a cualquier persona que colabore en el proceso. Contempla esta ley, la más dura contra el aborto en Estados Unidos, penas de hasta 10 años de cárcel para estas personas. En esta pieza de la CNN puedes conocer más detalles acerca de una norma que entraría en vigor si el Tribunal Supremo deroga la sentencia del caso Roe contra Wade, que curiosamente partió de una impugnación a las leyes de Texas vigentes al respecto de este tema en 1973.  

En Misisipí, la nueva ley pretende impedir las intervenciones más allá de la semana 15, mientras que la sentencia de 1973 ampara constitucionalmente el derecho al aborto en Estados Unidos hasta la semana 23 de embarazo, fecha en la que se fija la viabilidad del feto. La impugnación a esta ley estatal es la que permitido llevar de nuevo el caso al Tribunal Supremo. 

En definitiva, el impacto del fallo previsto para finales de primavera o comienzos de verano es sobresaliente, ya que cambiaría el marco legal vigente en Estados Unidos en relación al aborto medio siglo después. Cada estado, como ocurre por ejemplo con la polémica pena de muerte, tendría de nuevo la potestad en sus manos para regular y hacer cumplir aquella legislación aprobada para su territorio. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

Continúa leyendo