Vacunas COVID-19

¿Quién puede ser elegible para una vacuna de refuerzo COVID-19 y cuándo?

La FDA autorizó hace unas semanas una dosis de refuerzo de las vacunas de ARNm contra la COVID-19 para algunas personas. Descubrimos en quiénes es recomendable y quién puede ser elegible.

Quién puede ser elegible para una vacuna de refuerzo COVID-19 y cuándo
Foto: Istock

Las vacunas de refuerzo contra la COVID-19, en este caso de las vacunas de ARNm, ya se encuentran disponibles, después de que la FDA lo autorizara. Así, tanto la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos autorizaron una dosis de refuerzo de Pfizer/BioNTech para algunas de las personas que ya habían recibido la vacuna con anterioridad.

Así, la vacuna de refuerzo de Pfizer/BioNTech (llamada ahora Comirnaty) ha sido la primera en recibir la autorización de uso de emergencia (EUA) de la FDA; después de que la propia agencia autorizada previamente una tercera dosis de las vacunas COVID de Pfizer y Moderna para personas inmunodeprimidas que cumplian con criterios específicos.

¿Por qué sería importante una vacuna de refuerzo COVID-19 para algunas personas?

Como siguen indicando las estadísticas, y los estudios publicados hasta el momento, las vacunas continúan teniendo un gran éxito en la prevención de enfermedades graves. Dado que se ha observado que algunas personas inmunodeprimidas no han tenido una buena respuesta a la vacuna, sí necesitan recibir una tercera dosis para asegurarse de estar protegidas.

Además, para otras personas completamente vacunadas (es decir, con la pauta completa indicada y recomendada hasta el momento en general), la inmunidad tiende a disminuir con el tiempo, por lo que una dosis de refuerzo podría resultar beneficiosa.

Terceras dosis para personas inmunodeprimidas

La inmunosupresión se caracteriza por un estado en el que el sistema inmunológico se encuentra particularmente debilitado, por lo que no puede hacer frente a los ataques externos (antígenos). Por lo que estas personas están particularmente expuestas a las enfermedades que circulan en el ambiente.

En el caso de la inmunodepresión, se caracteriza por un debilitamiento general del sistema inmunológico; un déficit de la inmunidad, que hace que la persona sea más vulnerable a ataques externos de antígenos, como virus, bacterias, parásitos o agentes tóxicos. 

Puede provenir de una herencia genética o aparecer como resultado de otras enfermedades, debido a factores ambientales, factores de comportamiento, o después de la medicación.

Después de revisar los datos disponibles, la FDA autorizó, a mediados del mes de agosto, el uso de una tercera dosis de las vacunas tanto de Pfizer-BioNTech como de Moderna para personas inmunodeprimidas.

Esos mismos estudios indican que esas personas nunca dieron una buena respuesta, demostrando que, si se les proporciona una dosis adicional, hasta el 50 por ciento de ellos obtendrán finalmente una buena respuesta. 

Vacunas de refuerzo COVID-19
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Esto es algo muy importante, ya que las personas inmunodeprimidas no pueden moverse en la comunidad cuando les preocupa estar expuestas a la COVID-19 en una posición tan vulnerable. 

Por tanto, se ha recomendado una tercera dosis para personas en estados inmunodeprimidos de moderada a grave, ya sea por tomar tratamientos inmunosupresores o debido a una afección médica:

  • Recepción de trasplante de órgano sólido y tratamiento inmunosupresor.
  • Tratamiento activo de tumores sólidos y neoplasias hematológicas.
  • Recepción de receptor de antígeno quimérico (CAR) - trasplante de células T o de células madre hematopoyéticas (dentro de los 2 años posteriores al tratamiento de inmunosupresión o al trasplante).
  • Inmunodeficiencia primaria moderada o grave.
  • Infección por VIH avanzada o no tratada.
  • Tratamiento activo con corticosteroides en dosis elevadas.

Terceras dosis para otras personas completamente vacunadas

El pasado 22 de septiembre, la FDA otorgó la autorización de uso de emergencia (EUA) para una dosis de refuerzo de la vacuna de Pfizer/BioNTech para determinados receptores.

En este sentido, los datos que fueron presentados a la FDA mostraron que una dosis de refuerzo administrada a los seis meses después de la segunda dosis restaura la protección menguante hasta alcanzar el 95 por ciento. 

Por este motivo, los CDC recomiendan ahora que se administre una única dosis de refuerzo al menos seis meses después de completar la pauta original en los siguientes casos:

  • Personas de 65 años de edad o más.
  • Personas de 18 años o más en entornos de atención médica a largo plazo.
  • Personas de 50 a 64 años con afecciones médicas subyacentes.

Además, en función de cada riesgo y beneficio individual, también hay otros grupos que pueden recibir una vacuna de refuerzo:

  • Personas de 18 a 49 años de edad con afecciones médicas subyacentes.
  • Personas de 18 a 64 años con mayor riesgo de exposición y transmisión de la COVID-19 debido a entornos institucionales o laborales, como los trabajadores esenciales y la atención médica.

En nuestro país, a comienzos de septiembre conocíamos que la comisión de Salud Pública, compuesta por el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, habían dado el visto bueno para empezar a aplicar una tercera dosis de refuerzo a las personas inmunodeprimidas. Las cuales comenzaron a ser administradas pocos días después. 

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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