Doble felicidad

Recibe un trasplante de corazón y nace su primer hijo el mismo día

Cuando decimos que a veces en la vida se producen bonitas casualidades, es por ejemplos como el de este caso: un hombre ha recibido un trasplante de corazón en el Gregorio Marañón el mismo día que se ha convertido en padre. No hay duda de que será un día que la familia recuerde y viva con alegría. No es para menos.

Se podría decir que padre e hijo comparten cumpleaños. Y es que, mientras uno recibía un trasplante de corazón, el otro llegaba al mundo. Así que, en cierta manera, ambos “nacieron” a la vez.

Antonio Salvador, de 39 años, se encontraba junto a su mujer en el paritorio, su primer hijo estaba a punto de nacer. Sin embargo, para casualidades está la vida, porque de forma totalmente inesperada, en ese momento recibió una llamada de sus cardiólogos. Le avisaban de que había una donación disponible y compatible: Antonio era candidato para trasplantar, tenían el corazón que necesitaba.

Aunque al principio fue un “shock” y no podía creerlo, finalmente tomó la decisión correcta. Así que, abandonó el parto para someterse a su intervención en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. “Un momento de duda, pero claro, este tren sólo pasa una vez y nacimos los dos el mismo día", asegura Antonio.

Así fue como ocurrieron los dos milagros de la vida al mismo tiempo, por eso no es de extrañar la alegría que puede sentir la familia, más sabiendo que se han producido ambos con éxito.

“La verdad es que se nos juntaron dos momentos muy especiales que llevábamos tiempo esperando. Me costó unos minutos tomar la decisión porque implicaba perderme el nacimiento de mi primer hijo. Sin embargo, en menos de una hora me estaban preparando en el edificio de al lado para la intervención. Cuando entré en quirófano todavía no había sido padre, hablé con mi mujer por videollamada y nos deseamos los dos “suerte”. Cuando desperté tuve una doble satisfacción”, comenta el reciente padre.

Por su parte, Ana, la nueva mamá y mujer de Antonio, ha explicado a diversos medios que cada uno se enfrentó a su momento por separado, pero con felicidad, pues sabrían que todo iría bien.

Antonio padecía una cardiopatía hipertrófica, una condición hereditaria que provoca un engrosamiento del miocardio que complica la salida de la sangre del corazón, lo que a su vez genera que tenga que trabajar más para lograr bombearla. La única solución para complicaciones de este tipo, como en el caso de este paciente, es el trasplante. Es por eso que la noticia no pudo ser mejor, ni llegar en mejor momento.

Ahora, y con razón, lo que más quiere Antonio es salir pronto del hospital para poder conocer en persona a su hijo, ya que solo lo ha podido ver a través de la pantalla. Además de compartir su historia, también ha querido mandar agradecimientos a todo el personal del hospital y, por supuesto, al donante.

Y es que, si se suele decir que los bebés vienen con un pan debajo del brazo, en el caso del pequeñín recién nacido, lo ha hecho ni más ni menos que con un corazón. Nos quedamos con las bonitas palabras de la orgullosa mamá: “Nuestro hijo Samuel vino con un corazón debajo del brazo para su padre”.

Después de tales experiencias, no hay ninguna duda de que será un día que recuerden, y de que en cuanto puedan, celebrarán enormemente. ¡Enhorabuena!

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