Nuevos modelos

Cómo restringir el tráfico en los accesos en los colegios para que sean más seguros: el ejemplo de Rivas Vaciamadrid

El crecimiento de movimientos sociales como #RevueltaEscolar demuestra que es una preocupación real de la comunidad educativa, que le da absoluta prioridad a esta cuestión.

Foto: iStock
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Crear entornos escolares más seguros y sanos es una cuestión que lleva tiempo en la primera plana del debate en el ámbito educativo y en el medioambiental, especialmente en el espacio municipal, ya que es un aspecto clave en el nuevo modelo de ciudad hacia el que deben evolucionar nuestros municipios.

El desgraciado accidente que tuvo lugar la semana pasada a las puertas del colegio Fomento Montealto de Madrid en el que una niña de 6 años perdió la vida le ha dado mayor amplitud en otros focos más allá del educativo, pero el debate de calado es cómo restringir el tráfico en los entornos de los colegios y por qué es tan necesario hacerlo de forma permanente y coordinada y no de manera circunstancial o porque determinados centros escolares así lo solicitan. 

Hay ejemplos de colegios en Madrid, por ejemplo, donde ya se han hecho cortes de calles en los accesos a los centros educativos, y ciudades como Valladolid o Barcelona están sentando las bases de los nuevos modelos urbanos, donde el peatón y el transporte sostenible gane espacio al vehículo privado, especialmente en el entorno de los centros escolares, con el objetivo de reducir la contaminación medioambiental y acústica, dos factores que condicionan de manera negativa la calidad de vida de la ciudadanía, según la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Además, la comunidad educativa se está movilizando en distintos puntos de España para dar visibilidad a esta demanda mayoritaria. La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA) lleva tiempo junto a otras organizaciones y profesionales integrados en el Seminario Movilidad e Infancia una Proposición No de Ley para convertir los entornos escolares en “áreas de protección de la salud de la infancia” y otro ejemplo muy claro del trato prioritario que la comunidad educativa le da a esta cuestión es el efecto creciente de la llamada Revuelta Escolar, surgida el pasado mes de diciembre de 2020, cuando un colegio de Barcelona decidió actuar por una mayor pacificación y seguridad en el entorno de su centro escolar. Aquella protesta se ha convertido en un movimiento educativo con más de 100 colegios adheridos a la iniciativa ubicados en 17 ciudades españolas.

El ejemplo de Rivas Vaciamadrid

Aunque los ejemplos expuestos demuestran que la cuestión de los entornos escolares seguros y sanos está encima de la mesa del debate educativo, no hay apenas ejemplos de planes de movilidad municipales en España que hayan abordado la cuestión de cómo reducir el tráfico del vehículo privado en dichos espacios de las ciudades de manera global.

Hay un municipio en España cuya corporación municipal ya ha tomado cartas en el asunto, por lo que su experiencia merece la pena ser compartida a modo de aprendizaje e inspiración para aquellos municipios que se estén planteando cómo abordar este asunto prioritario. Es la ciudad de Rivas Vaciamadrid, situada en el este de la Comunidad de Madrid, donde desde el pasado mes de septiembre, coincidiendo con el inicio del presente curso escolar, entraron en vigor las denominadas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE)

Las Zonas de Bajas Emisiones de Rivas Vaciamadrid forman parte del Plan de Movilidad Escolar Sostenible y Segura de la ciudad, aprobado en el año 2016. “Con la nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética las ciudades tenemos un mandato legal muy claro y para el gobierno municipal era prioritario empezar por donde están más tiempo nuestros niños y nuestras niñas”, explica el concejal de Educación del Ayuntamiento de Rivas, José Luis Alfaro. 

Foto: Rubén García
Acceso a una zona de bajas emisiones de un colegio de Rivas (Foto: Rubén García)

Cuenta Alfaro que la nueva medida para restringir el tráfico en todos los colegios de la ciudad, incluyendo a los privados y a los privados concertados, tiene tres objetivos prioritarios: “El primero de ellos está relacionado con la salud porque somos conscientes de que los mayores niveles de contaminación se producen en los accesos a los colegios por la concentración de vehículos que produce en ellos; el segundo tiene que ver con la mejora de la seguridad en el entorno porque la concentración de vehículos genera espacios inseguros que no facilitan que los niños y sus familias vayan caminando al colegio, en bicicleta y demás medios alternativos sostenibles; y el tercero es el de ganar espacios en el entorno de los centros educativos para que sean zonas de encuentro, ocio y disfrute de los niños y las niñas”. 

Para alcanzar dichos objetivos, la corporación municipal ha aplicado distintas limitaciones en función de la ubicación de cada colegio y de las características de su entorno. De esta manera, tal y como explica el concejal de Educación de Rivas, hay centros cuyos aledaños se han peatonalizado de forma permanente (al menos una parte de ellos) y en otros casos se efectúan cortes en los accesos y calles aledañas durante los horarios de entrada y salida de los colegios. “Y en todos se ha llevado a cabo además la supresión de plazas de aparcamiento y, en aquellos en los que no se pueden cortar los accesos al ser vías principales de la ciudad, se han tomado medidas como prohibir el estacionamiento en doble fila para limitar la concentración de vehículos”, añade Alfaro.

Las ZBE de Rivas, que no se han implantando en los institutos porque, según el Ayuntamiento de Rivas, los desplazamientos del alumnado de secundario se hacen a pie o en transporte público de forma mayoritaria, funcionan únicamente en horario lectivo y sus horarios varían en base a los horarios de entrada y salida de cada uno de los colegios, ya que los hay con jornada partida y otros con jornada intensiva. 

Durante los períodos en vigor de las Zonas de Bajas Emisiones, tan solo se hacen excepciones con aquellos residentes que no pueden acceder a sus viviendas de otro modo. No pueden acceder los vehículos eléctricos tampoco porque esto, asegura José Luis Alfaro, impediría que se cumpliera uno de los objetivos del proyecto, el de la seguridad. 

Hasta el momento, dado que el proyecto está en plena fase experimental durante este primer trimestre para que la ciudadanía, también aquella que no tiene hijos en edad escolar, se familiarice con la nueva medida urbana, la Policía Local de Rivas controla en persona que se cumplen las medidas implantadas, pero la intención del Ayuntamiento es implantar cámaras con reconocimiento de matrículas en los accesos de las ZBE para controlar los espacios.

Foto: Rubén García
Vallas de madera para eliminar aparcamientos y ganar espacio para el peatón en la entrada de los colegios (Foto: Rubén García)

Además de estas medidas referidas a la restricción de la acumulación de coches en los entornos escolares, el Ayuntamiento de Rivas ha eliminado las plazas de aparcamiento situadas en las puertas de los colegios (los que las tuvieran) instalando vallas de madera provisionales para ganar anchura para el peatón, instalaciones que se retirarán cuando se acometa la obra definitiva para adecuar estos espacios en los que ya no tiene prioridad el vehículo privado.

Apoyo de la comunidad educativa local

Para el Ayuntamiento de Rivas, la valoración de los dos primeros meses de la entrada en vigor de la medida “es muy positiva hasta el momento y, en general, ha sido muy bien aceptada pese a que la ciudad se rige por el área única de escolarización de la Comunidad de Madrid que no facilita que las familias elijan el centro más próximo a su domicilio, lo cual es clave para que ir al colegio se pueda hacer de forma más sostenible”, dice José Luis Alfaro.

La Federación de Asociaciones de Parientes de Alumnado (FAPA) Rivas, la entidad que engloba a las 29 ampas de Rivas, critica “que no hubiera buena comunicación e información” del plan —el Ayuntamiento mantiene actualizado un mapa interactivo para consultar todas las restricciones de tráfico — pero valora las ZBE de forma positiva: “Hemos recuperado unos espacios para que las familias puedan pasar unos minutos tranquilas y seguras, con sus hijas e hijos alrededor de los centros, además de enseñarles que podemos ir andando a los sitios y así colaboramos a crear entornos más sanos, seguros y amables”, asegura Jaime de León, presidente de FAPA Rivas. 

Para el presidente de FAPA Rivas, “La medida era impopular a todas luces, estamos muy acostumbradas las familias a llevar a nuestras hijas e hijos hasta la puerta de los centros en coche. Y una vez allí veíamos de todo, había quién aparcaba en doble o triple fila, quien lo hacía en sitios reservados o en pasos de peatones, y también quien se tiraba 15 o 30 minutos con el motor encendido para estar cómodamente dentro con el aire o la calefacción, echando aún más humo a un entorno ya contaminado”. Por todo ello, en su opinión y la de la asociación que representa, “la medida era necesaria, y además hay un mandato europeo que obliga a las ciudades grandes a tener estas zonas de bajas emisiones”, asegura Jaime de León, que además apunta que el trágico accidente sucedido la semana en Madrid ha hecho que “estemos aún más seguros de que la decisión fue acertada”.

Hasta el momento, el Ayuntamiento de Rivas ha compartido su pionero Plan de Movilidad Escolar Sostenible y Segura en distintos espacios de encuentro dedicados al ámbito municipal y educativo. En septiembre, se la presentaron a la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA); hace tres semanas hicieron lo propio en una jornada de movilidad celebrada en Zaragoza que contó también con los responsables de esta cuestión en los ayuntamientos de Barcelona y Valladolid, y a finales de octubre Rivas también compartió su experiencia en una jornada dedicada a la infancia organizada por ONU-Habitat dentro de la iniciativa Octubre Urbano 2021 en la que participaron los responsables de educación de las tres ciudades citadas. “Valladolid está ejecutando muchas medidas en esta dirección en la actualidad, Barcelona ya tiene el rodaje hecho y Rivas se incorpora con una iniciativa ambiciosa como esta”, concluye José Luis Alfaro. 

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Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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