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Tamara confiesa que su hijo pequeño padece “rasgo de autismo”

En una entrevista, la artista ha explicado que le fue detectado a los dos años y medio.

Foto: Instagram @tamaraoficial
Foto: Instagram @tamaraoficial

Poco a poco deja de ser noticia que las celebrities compartan historias personales íntimas relacionadas con el embarazo, el parto y la crianza. Historias como la que la cantante Tamara ha compartido en una entrevista en la revista ¡Hola!, donde ha confesado por primera vez en público en su vida que su hijo pequeño, Héctor, “tiene rasgo de autismo”. 

Tamara, que se dio a conocer siendo una niña en la versión infantil del programa Lluvia de estrellas cuando imitó a Pocahontas y Laura Pausini, tiene ahora 37 años y 4 hijos con su marido, Daniel Roque, con el que se casó en el año 2005. Uno después nació Daniela, la hija mayor de la pareja, que después tuvo a Leandro, en el 2009, Valentina, en el año 2012, y el pequeño Héctor, que nació en agosto del 2015.

Hasta ahora no había compartido nunca que este último, de 6 años de edad, tiene “rasgo de autismo”, tal y como ella lo define en la entrevista, donde no ha especificado si es TEA lo que tiene su hijo o síntomas de este, que es otra posibilidad relativamente habitual. 

Si ha contado la cantante sevillana en la entrevista promocional por el lanzamiento de nuevo single, Muero Por Verte, que "Se le diagnosticó a los dos años y medio, pero lleva una terapia semanal. Entre el colegio y en casa el nene va creciendo fenomenal". La artista, que lleva más de 20 años en la música pese a su juventud -con 15 años publicó Gracias, que llegó a conseguir 5 discos de platino en España y disco de oro en varios países de América Latina-, ha contado además que el autismo “es supercomplicado” y que en el caso de su hijo, uno de los rasgos que padece es que “es un torbellino; habla por los codos”. 

Un trastorno con múltiples casos diferentes

En este sentido, otra cara conocida, Raquel del Rosario, que fue noticia hace algunas semanas por salvar la vida de su hijo tras el ataque de un puma en su propio jardín, ya contó hace dos años, cuando explicó que su hijo mayor, Leo, tiene trastorno del espectro autista (TEA), que este tiene múltiples caras a diferencia de lo que la sociedad, a excepción de los que están familiarizados con  este trastorno, creen. “Todos pensamos en niños que no se sienten cómodos con más gente, que gritan en lugares públicos porque se agobian, que se valen de la agresividad para mitigar su frustración, que hacen gestos repetitivos para calmarse, que son hipersensibles a los ruidos… Y claro, nada de esto le sucede a Leo", aseguró entonces en la revista Elle.

Es importante recalcarlo porque la lista de síntomas compatibles con el TEA es amplísima y, en consecuencia, hay un abanico enorme de casos diferentes entre las personas que lo padecen, a lo que hay que añadir, como decíamos antes, que hay otras personas, niños y mayores, que no lo tienen diagnosticado pero sí que sí muestran síntomas compatibles con el TEA. 

Confesiones naturales como las de Raquel del Rosario en su día o la de Tamara ayudan a dar visibilidad a un trastorno que está presente en todo tipo de hogares y que tiene múltiples caras. 

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