Vigilancia de los padres

Un padre dejó conducir a su hijo de 8 años, lo grabó y ahora ha sido condenado por el Supremo

Casos como estos nos recuerdan las responsabilidades que tienen los padres por brindarles un buen cuidado a sus hijos, así como la importancia que también tiene darles una buena vigilancia.

A veces nos resulta inimaginable que personas adultas cometan irresponsabilidades, pero que lo hagan además con sus hijos, es todavía más increíble. Este caso es ejemplo de ello: un padre dejó conducir a su hijo de 8 años, lo dejó solo al volante de un coche alquilado y, por si fuera poco, también grabó el momento con un móvil. Ahora ha sido condenado con más de 2.000 euros de multa.

Concretamente, el Tribunal Supremo le ha condenado a pagar 2.160 euros, y a 180 días de arresto en caso de no cumplir con el pago.

Los hechos ocurrieron en la Avenida Albert Einstein de Gijón en agosto de 2019. Allí fue donde el hombre en cuestión alquiló un coche y lo dejó en manos de su hijo de 8 años de edad en un área abierta a cualquier usuario. Además de ello, el acusado grabó el acto desde fuera del vehículo. Un juzgado de lo penal de Gijón le impuso la multa mencionada por delito contra la seguridad vial, la misma que fue confirmada por la Audiencia Provincial de Asturias.

Posteriormente, el Tribunal Supremo ha declarado así la condena del acusado. La sentencia que ha dado el magistrado Vicente Magro gira en torno a la irresponsabilidad del hombre, pues no solo ha puesto la vida de su hijo en peligro, sino también la de terceros. El padre acudió al Supremo con el argumento de que el niño no era imputable y, por tanto, no era delito.

No obstante, los magistrados, ante tal premisa, la señalaron como inadmisible puesto que la falta de responsabilidad del menor por su edad, no es excusa para que él pueda delinquir. De hecho, el hombre es considerado culpable y su responsabilidad penal es absoluta ya que no solo no ha vigilado adecuadamente al niño para que no utilice un vehículo, sino que también le ha animado y ayudado a ello.

La condena impuesta se debe al no cumplimiento del artículo 384 del Código Penal, la que castiga con entre 1 y 2 años de multa o con trabajos para la comunidad a quién conduce sin haber obtenido la licencia correspondiente.

Lo que está claro es que con multa o sin ella, el padre debería tener más en cuenta qué clase de actividades permite o incita a realizar a su hijo. Sobre todo, a edades tan tempranas.

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