Llantos durante el viaje

Una azafata prohíbe llorar más de 5 minutos a un bebé en un vuelo de 13 horas

Una azafata ha prohibido a un bebé llorar más de 5 minutos seguidos en un vuelo desde Australia hasta San Francisco, ya que consideraba que era molesto para el resto de la gente que viajaba en el avión.

Chek-in, maletas, embarque… en general viajar en avión conlleva algo de jaleo y si hacemos el viaje con un bebé, más. Nervios, prisas, y un ambiente fuera de la rutina de los niños, unido a viajes largos, puede hacer que los pequeños se desesperen. Es lo que le ha pasado a ‎Krupa Patel Bala, una mujer que viajaba de Sidney a San Francisco, con su marido y su bebé de 8 meses, que empezó a llorar en medio del vuelo y no era capaz de consolarle.

Krupa detalla mediante una publicación en Facebook como se encontraba en la clase ejecutiva del avión, habiendo comprado dos asientos normales y una cuna para su hijo. Después de estar llorando durante 5 minutos, la azafata se acercó a Krupa para gritarle que era inaceptable que su hijo llorase. De esta manera, la madre del bebé de 8 meses intentó calmarle, sin éxito, momento en el que la azafata volvió al asiento para seguir con la regañina. Krupa describe cómo intentó explicarle que el llanto de su hijo era algo fuera de su control, pero la mujer le aseguró que el reglamento interno prohibía que los niños lloraran más de 5 minutos seguidos. “Intenté explicarle amablemente que su petición me estaba estresando ya que mi bebé tiene 8 meses y nos quedaban 13 horas de vuelo, por lo que iba a volver a llorar y no tengo control en eso”. 

Entendemos que, en un viaje tan largo como el de Krupa, tener a un niño al lado llorando puede ser molesto, pero al fin y al cabo, todos hemos sido bebés y hemos llorado por lo que ¿cómo no vamos a ponernos en el lugar de la madre? Al final, lo verdaderamente inaceptable fueron las  formas en que fueron recriminados, con malos modos y sin proponer alguna solución o ayuda para facilitar que la situación fuese menos tensa.

Al final, el piloto del avión acabó acudiendo donde se encontraban Krupa y su familia, junto con la azafata, para disculparse, pero esta se negó a admitir que había mentido sobre el reglamento y que había tratado de manera despectiva a la familia, consiguiendo tan solo la disculpa del piloto del avión. “Se ha negado a admitir que mintió sobre las quejas del resto de pasajeros, y no ha admitido que mintió sobre el reglamento y la incapacidad de verlo durante el vuelo. El piloto se ha disculpado por ella y aunque lo aprecio, no es su disculpa en la que yo estoy interesada”.

Publicidad mala para la aerolínea

Su publicación en Facebook ha llegado a 1.600 personas que se han mostrado sorprendidas por la gestión de United, la aerolínea en la que viajaron. Krupa ya ha admitido que no volverán a viajar con ellos, llevándose a su hijo a otra aerolínea donde se muestren más comprensivos con el llanto de los bebés.

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