Imprevistos de la vida

Una mujer de parto se detiene a votar en EE.UU antes de llegar al hospital

Estados Unidos ha vivido importantes momentos las últimas semanas en cuanto a la elección del nuevo inquilino de la Casa Blanca. Por esta razón, muchas personas han ido a ejercer su derecho a voto. Algunas, como esta mujer de Florida, han querido hacerlo a pesar de curiosos “imprevistos”, en este caso, ponerse de parto y estar de camino al hospital.

Como hemos visto en los últimos días, Estados Unidos ha vivido sus elecciones presidenciales. Un momento trascendental para el futuro del país que ha hecho que en esta ocasión el número de votantes que han acudido a votar haya aumentado.

Muchas personas solicitaron con antelación el día libre en sus respectivos trabajos para poder votar este 3 de noviembre. No obstante, todos sabemos que hay ciertas circunstancias de urgencia que no pueden predecirse. Y un ejemplo más que claro es ponerse de parto. Si no que se lo digan a esta mujer de Florida que, mientras estaba de camino al hospital porque iba a dar a luz, decidió parar para ejercer su derecho al voto.

Karen Briceño González es el nombre de una de las empleadas que se encargan del servicio al votante y así ha explicado a medios como CNN: “No había visto nada como esto antes, pero nuestro trabajo es asegurarnos de que todos los votantes con derecho a ello, voten. Independientemente de las circunstancias, nos aseguraremos de que voten; incluso si es alguien que está de parto en un automóvil".

El pasado martes 27 de octubre, una pareja iba hacia al centro sanitario porque la mujer iba a dar a luz a su bebé. Pero antes de ello, la embarazada estaba empeñada en cumplir con otra tarea: votar. Por este motivo, pidió a su marido hacer una parada en la oficina correspondiente y así poder cumplir su deseo.

De esta manera, el hombre entró en la Oficina del Supervisor de Elecciones del Condado de Orange en Orlando, y pidió un impreso para votar por correo. Así lo contaba Briceño: “Estaba ayudando en el mostrador con los electores de votación anticipada y un señor me entregó dos permisos de conducir. Yo le dije: ‘No, solo necesito el suyo. Si la otra persona quiere venir y votar, puede hacerlo’. Y él contestó: ‘No, no lo entiendes. Mi esposa va a tener un bebé'”.

Después de escuchar esto, la empleada inmediatamente cogió un impreso de voto por correo y se dirigió ella misma hacia el coche. Allí se lo entregó a la mujer que, con calma, empezó a rellenarlo mientras la otra mujer esperaba fuera. Cuando terminó le dijo: “Dios mío, gracias por hacerlo tan fácil”.

Según ha asegurado Karen, está orgullosa de su trabajo y feliz por poder ayudar a alguien a votar, así como en este caso de hacérselo más fácil para que pudiera acudir pronto al hospital. Asimismo, como detalle, una vez terminó de rellenar su voto, Briceño le regaló a la mujer una pegatina que verificaba su votación (en ella se puede leer "I voted"; en español, “He votado”) y una banderilla a su otra hija, que viajaba con sus padres en el automóvil. Aunque no han desvelado la identidad de la embarazada, la empleada de la oficina ha deseado que la mujer diera a luz sin complicaciones.

Continúa leyendo