Coronavirus y golpe de realidad

Una mujer muere por COVID-19 sin conocer a su bebé tras dar a luz

Algunos casos nos llegan más que otros y este en concreto no puede hacerlo más. La pandemia nos está dejando con muchas noticias tristes y, por desgracia, esta vez se trata de una mujer embarazada que, a pesar de tomar las precauciones y no tener patologías previas, ha fallecido a los 33 años, sin poder conocer a su bebé por riesgo al contagio.

Hay algunas historias que por desgracia no acaban con un final precisamente feliz. Y en los momentos que estamos viviendo malas noticias como las de este caso son más habituales de lo normal. Se trata de una madre que dio a luz a su bebé, pero que tres semanas después falleció a causa de la COVID-19, sin ni siquiera tener la oportunidad de conocerlo.

El nombre de la mujer es Erika Becerra, una mujer de 33 años de edad que estaba embarazada ya de ocho meses y que, a pesar de tomar precauciones, desgraciadamente contrajo la enfermedad en pleno punto de contagios en Estados Unidos.

embarazada covid
Fuente: YouTube CBS Los Ángeles

Su historia fue así: Erika se encontraba en su octavo mes de gestación cuando empezó a presentar complicaciones respiratorias. A pesar de no tener patologías previas, por este motivo tuvo que ser ingresada en el hospital de Detroit en Michigan y le diagnosticaron COVID-19.

Días después de su hospitalización, como su estado de salud no mejoraba, los médicos tomaron la decisión de inducirle el parto para que diera a luz a su bebé Diego. El que, por fortuna y a diferencia de su madre sí que nació con una salud perfecta.

Justo inmediatamente después del parto -el que tuvo un desarrollo normal según los sanitarios- dado su grave estado, la mujer fue intubada y separada del bebé para evitar cualquier tipo de contagio. Así, se mantuvo luchando por su vida conectada a un respirador durante unos 18 días, pero el virus ganó la batalla.

Erika falleció el 3 de diciembre y nunca tuvo la opción de abrazar a su bebé. Ahora, su marido ha quedado a cargo del pequeñín y de su otra hija de un año. Tal y como cuenta el hombre a medios como KCAL, ha decidido compartir su historia como su mujer hubiera querido. Y sí, no es probablemente la noticia que todos quisiéramos haber leído, pero a veces es necesario ese golpe de realidad para darnos cuenta por lo que tantas y tantas familias están viviendo tan de cerca.

 

Continúa leyendo