Vacunación de la gripe

Vacuna de la gripe 2020: Por qué este año es tan importante

Este año más que nunca, debido principalmente a la pandemia de coronavirus, las distintas autoridades sanitarias incluyendo la Organización Mundial de la Salud recomiendan la vacunación antigripal, principalmente como opción para reducir las hospitalizaciones y evitar la saturación del sistema sanitario, ya ocupado por el aumento de los contagios de COVID-19.

Vacuna de la gripe 2020
Foto: Istock

Cada invierno, el virus de la gripe causa en nuestro país distintas epidemias, que en muchas ocasiones podrían prevenirse fácilmente con la administración de la vacuna de la gripe, obligatoria para determinados grupos de riesgo, y recomendada también para otros grupos de pacientes. Sin embargo, este año, tal y como advierten las diferentes autoridades sanitarias, puede ser especialmente importante, justo en un momento en el que también nos encontramos en medio de la pandemia de COVID-19.

La gripe se caracteriza por ser una enfermedad vírica tremendamente contagiosa. Cada año, causa cientos de miles de hospitalizaciones, solo en nuestro país, y también miles de muertes. Por ejemplo, según datos suministrados por el Sistema de Vigilancia de la Gripe en España (SVGE), en la temporada de 2019/20 se confirmaron en atención primaria un total de 619.000 casos, se produjeron 27.700 hospitalizaciones y fallecieron 3.900 personas (atribuibles a la enfermedad).

Por otro lado, respecto al impacto de la vacuna en mayores de 64 años, se consiguieron evitar el 26% de las hospitalizaciones y un 40% de los ingresos, mientras que se evitaron un 37% de las muertes atribuibles a la gripe.

Como vemos, tal y como manifiestan los expertos, este año la vacuna de la gripe es más más importante que nunca, dado que es bastante probable que tanto el virus en sí de la gripe como el virus que causa COVID-19 se propaguen durante los meses de otoño e invierno, originando la saturación de los diferentes sistemas de salud de las Comunidades Autónomas al tratar tanto a pacientes con gripe como a pacientes con COVID-19. 

De acuerdo a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), durante las temporadas en las que los virus de la vacuna de la gripe son similares a los virus de la gripe circulantes, se ha demostrado que la vacuna es capaz de reducir el riesgo de tener que acudir al médico con la enfermedad entre un 40 a un 60 por ciento. Es más, la vacunación contra la gripe podría reducir el riesgo de hospitalización asociada a la gripe en niños, adultos en edad laboral y adultos mayores.

¿Por qué este año la vacuna de la gripe es tan importante?

La gripe es una enfermedad grave para la que se dispone de una vacuna eficaz y segura. A pesar de ello, tal y como manifiestan los especialistas, la demanda de vacunas ha sido demasiado baja. Por otro lado, también debemos tener en cuenta que la COVID-19 es una enfermedad nueva, que en determinados grupos de riesgo podría ocasionar un número elevado de hospitalizaciones.

Debido a ello, las autoridades sanitarias están preocupadas por los riesgos que podría suponer la confluencia de ambas enfermedades víricas en la próxima temporada de invierno, motivo por el cual están recomendando que todas las personas de riesgo se vacunen de la gripe. Y, posteriormente, cualquier persona que así lo desee, en particular si conviven en el mismo domicilio con grupos de riesgo.

De hecho, son claros al indicar que la concordancia tanto de la propia epidemia de gripe como de la COVID-19 podría acabar convirtiéndose en un problema verdaderamente grave, fundamentalmente no solo en la atención sanitaria, sino desde el punto de vista del diagnóstico, puesto que prácticamente todos los demás síntomas que surgen con esta nueva enfermedad, salvo la anosmia, son inespecíficos, por lo que es imposible distinguir si se trata originalmente de una gripe o de COVID-19.

Personas mayores, personas con diabetes, insuficiencia cardíaca, afecciones pulmonares y otras enfermedades crónicas, además de embarazadas y trabajadores de la salud: las personas con mayor riesgo de hospitalización y muerte por gripe tienden este año a superponerse con los grupos de riesgo asociados a la COVID-19.

Dado que por el momento no es posible disponer de una vacuna contra el coronavirus para el invierno 2020/2021, sí disponemos de una vacuna contra la gripe, una vacuna que, aún estando lejos de ser perfecta, funciona para que suficientes personas marquen la diferencia.

Debemos tener en cuenta que, a diferencia de las vacunas contra el sarampión que sí originan inmunidad en casi todos los niños que la reciben, la vacunas contra la gripe, es cierto, no siempre desencadena la respuesta necesaria por parte del sistema inmunológico de las personas mayores. A pesar de ello, se ha demostrado que tiene efectos positivos en cadena, además de disminuir el número de casos en la comunidad, reduciendo las tasas de accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos en las personas de riesgo, así como las exacerbaciones del asma.

Ventajas vacunación antigripal y COVID-19
Foto: Istock

Precisamente, el Ministerio de Sanidad lanzó hace unas semanas la campaña de vacunación frente a la gripe estacional, con la finalidad de evitar complicaciones en las personas más vulnerables y una sobrecarga en el sistema asistencial. Un sistema que, en las últimas semanas, se está comenzando a ver saturado por el aumento de casos de COVID-19 con hospitalizaciones ordinarias y en UCI.

¿Quienes deben de vacunarse de la gripe?

Dado que la vacunación antigripal tiene como principal objetivo reducir tanto la mortalidad como la morbilidad relacionada con la gripe, así como el impacto de la enfermedad, en primer lugar, va dirigida principalmente a proteger a aquellas personas que presentan un riesgo mayor de presentar complicaciones, así como a aquellas que podrían transmitir la enfermedad a otros individuos que tienen un riesgo elevado de complicaciones. 

Por tanto, se aconseja la vacunación para los grupos de riesgo (entre las que se encuentran las mujeres embarazadas y mujeres durante el puerperio), así como a personal de los centros, servicios y establecimientos sanitarios, quienes trabajan en instituciones geriátricas, estudiantes que llevan a cabo prácticas en distintos centros sanitarios, las personas que proporcionan cuidados domiciliarios a pacientes mayores o de alto riesgo, y para quienes convivan en el hogar con otras personas que pertenecen a algún grupo de riesgo.

En este sentido, se hará especial hincapié en personas de edad mayor o igual a 65 años, o bien en personas menores de esta edad pero que presenten un riesgo elevado de complicaciones derivadas de la gripe.

No debemos olvidar que ya en el mes de septiembre la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó la vacunación contra la gripe con la finalidad de evitar un mayor número de hospitalizaciones, permitiendo así que las diferentes autoridades sanitarias puedan prepararse mejor y centrarse en la lucha contra la COVID-19 en un momento en el que nos adentramos de lleno en la segunda oleada de la epidemia. Y aconsejan no solo la vacunación de la gripe sino de la neumonía neumocócica.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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