Según un estudio

Esta es la verdura de moda que da asco a los fetos en el vientre materno

Un curioso estudio científico examina las reacciones de los fetos a dos verduras y deja conclusiones interesantes en términos alimentarios.

Un equipo de investigadores de la universidad de Durham (Reino Unido) ha publicado un estudio científico en la revista Psychological Science en el que se profundiza en las reacciones de los fetos a dos alimentos, la zanahoria y el kale (col rizada) ingeridos por sus respectivas madres. La herramienta utilizada es la ecografía 4D. En total, han participado 100 embarazadas en este estudio que ha dejado conclusiones muy curiosas y puede que relevantes en el futuro. 

Los investigadores señalan que el estudio podría indicar que lo que se comen las mujeres embarazadas durante la gestación tendría impacto en las preferencias gustativas de los bebés una vez nacen (si bien no prueban bocado hasta los 6 meses de lactancia exclusiva, al menos en España). Lo más destacado es que el estudio, tal y como explican en una nota publica sus firmantes, puede ayudar a mejorar nuestra comprensión sobre el desarrollo de los receptores gustativos y olfativos. También consideran que es una información útil para que las mujeres embarazadas la tengan en cuenta a la hora de establecer su dieta durante la gestación. 

Explican los científicos que los fetos expuestos a la zanahoria mostraron respuestas más agradables que aquellos que fueron examinados después de ingerir kale sus madres. Los primeros, dicen los investigadores, ofrecieron respuestas positivas, “caras de risa”, literalmente; y los segundos, “caras de llanto”. 

Reacción a los sabores desde la semana 14

Para llegar a estas conclusiones, el objetivo de los investigadores fue examinar la reacción a sabores amargos y no amargos en los fetos. “Ver las expresiones faciales del feto cuando están siendo golpeados por el sabor amargo o no amargo, eso es algo que es completamente nuevo”, ha dicho la profesora Nadja Reissland, de la Universidad de Durham, coautora de la investigación. Creen Reissland y sus compañeros que en los retos el sabor se experimenta al inhalar y tragar el líquido amniótico que les rodea en el útero. 

Es una deducción en base a sus reacciones ya que está demostrado que las papilas gustativas pueden detectar sustancias químicas vinculadas al gusto desde las 14 semanas de gestación. Además, las moléculas del olor se detectan desde las 24 semanas de gestación. Por todo ello, “Podemos suponer que una serie de estímulos químicos pasan a través de la dieta materna al entorno del feto”, apunta al respecto Benoist Schaal, otro de los científicos que ha participado en la interesante investigación.

Desarrollo del estudio

Evidentemente, para acotar la muestra, todas las mujeres embarazadas que han participado en el estudio —100, entre los 18 y 40 años de edad— estaban pasando por la misma etapa del embarazo, de la semana 32 a la 36. Antes de cada exploración (unos 20 minutos), el equipo de investigadores ofrecía una cápsula con alrededor de 400 miligramos de zanahoria o kale en polvo a las gestantes, que ya no podían tomar ningún alimento o bebida que no fuera agua desde una hora antes de la ecografía. Además, tampoco habían tomado ninguna de las dos verduras protagonistas del estudio durante el resto del día. Para completar la investigación, el equipo firmante de la misma estudió también ecografías de 30 mujeres que no habían ingerido cápsula alguna, ni de zanahoria ni de kale. 

Una vez realizadas todas las ecografías —180 de 99 fetos, escaneados una o dos veces cada uno—, se analizaron y clasificaron los resultados, llegando a la conclusión de que los gestos de los fetos eran parecidos si tomaban las mujeres la misma verdura, pero opuestos en función de esta era zanahoria o kale. En declaraciones a The Guardian, Benoist Schaal pone en valor haber descubierto que cuando “la madre aún no ha terminado su comida, el feto ya es consciente o es capaz de sentir lo que la madre ha comido”.

Según ha confirmado Beyza Ustun, coprincipal de la investigación, al mismo periódico británico, la intención del equipo científico es ampliar el estudio observando la reacción de los mismos fetos siendo ya bebés, después del nacimiento. “Ojalá veamos menos reacciones negativas si estuvieron expuestos al kale antes de nacer”, ha dicho. Esto podría confirmar lo que otros estudios ya apuntaban, que una dieta variada en verduras de la mujer gestante facilita que los niños y niñas acepten de mejor gusto este grupo de alimentos una vez los prueban en vida.  

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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