Vuelta al cole 2020

Vuelta al cole ‘intermitente’: ¿cómo gestionar la educación en confinamiento de los niños?

Este curso escolar se caracteriza por una “educación de ida y vuelta” en la que se combinan clases presenciales y clases online, en el mejor de los casos. Esto supone cambios constantes en las rutinas y muchas familias se preguntan cómo ayudar a los niños a gestionar la situación. María Requelme, educadora infantil, nos da algunos consejos para ello.

vuelta al cole
Fuente: María Requelme

Han tenido que pasar más de 6 meses para que los niños por fin pudieran volver a las aulas. Sin embargo, ante el incremento del número de contagios que se ha ido produciendo durante los primeros 15 días (más de 2000 solo en esas primeras semanas) muchos colegios han tenido que cerrar sus puertas o readaptar sus horarios y medidas aún más con el fin de reducir las cifras y evitar la transmisión del virus entre los alumnos.

Ante esta situación, muchos niños se han encontrado de nuevo en casa por confinamientos, sin ver apenas a sus amigos y con una educación prácticamente online. Asimismo, se une a ello la propia preocupación de los padres por miedo a los posibles contagios de sus hijos y la dificultad que conlleva el conciliar esto con el mundo profesional.

Este contexto ha generado que muchas familias se pregunten por cómo van a afectar todos estos cambios a los más pequeños y, sobre todo, por cómo pueden ayudarlos desde casa para gestionar esta “vuelta al cole intermitente”. María Requelme, educadora infantil y orientadora familiar, nos da algunos consejos para manejar esta cuestión.

5 consejos para ayudar a los niños a gestionar una vuelta al cole atípica

“Los niños necesitan tocarse, verse las caras, sus gestos y, por supuesto, la naturaleza… y se han quedado sin todo eso. Esto hay que compensarlo de otras formas”. Así afirma María Requelme, educadora infantil al frente del proyecto digital Viviendo con Peques.

Con esto resalta la importancia de que tanto padres como centros educativos sepan compensar los tiempos de confinamiento en casa y la “nueva educación sin contacto” por justamente lo contrario: mucho contacto y aire libre.

Con el objetivo de evitar que aparezcan problemas como la ansiedad, el estrés, la apatía, los trastornos de la alimentación o del sueño -entre otros que ya estuvieron presentes durante el confinamiento meses atrás-, la orientadora ofrece a las familias cinco recomendaciones:

 

Compensar el exceso de tiempo frente a las pantallas

Está claro que la tecnología está en la vida de los más pequeños, pero su uso continuo no es el método de estudio ideal, también necesitan tocar y experimentar con las manos, especialmente en educación infantil y primeros años de primaria.

Por eso, si en estas circunstancias actuales tienen que tener sus clases online o estudiar sus lecciones a través de una pantalla “hay que evitar luego que vean más tele, jugar con el móvil, videojuegos, etc. El resto del tiempo debe de ser cero tecnológico”, afirma María.

La educadora nos pone el ejemplo de los gurús de la tecnología mundial en Sillicon Valley, estos llevan a sus hijos a centros escolares donde no hay ningún tipo de pantalla, como el colegio Waldorf of Peninsula. Y es que, tal y como reveló la revista médica JAMA Pediatrics en enero de 2020, “un tiempo mayor ante la pantalla a los dos y tres años está asociado con retrasos de los niños en alcanzar hitos de desarrollo dos años después de lo habitual”.

 

 

Salir a la naturaleza siempre que se pueda

La orientadora aconseja compensar las horas de clases en línea con tiempo en la naturaleza o al aire libre siempre que sea posible. Recomienda aprovechar el espacio exterior en casa con actividades que se puedan realizar fuera, aunque si no existe esa posibilidad, hay que tratar de recuperar el tiempo en la naturaleza al final del confinamiento, en caso de que sea así la situación.

Experimentación sensorial en abundancia

Ante la ausencia de tiempo en el exterior, se puede equilibrar esta falta con actividades dentro de casa que estimulen los sentidos. Algunos juegos que pueden llevarse a cabo sin necesidad de salir pueden estimular el nivel sensorial y cognitivo de los niños permitiéndoles conocer de otra manera su entorno y sin dejar de ser divertidos.

Algunos ejemplos que recomienda María Requelme son los siguientes: “juegos con agua en la bañera, amasar pan, trasplantar plantas, regar, juegos de adivinar olores, pintar con las manos, hacer mezclas imposibles con todo tipo de materiales, especias o alimentos que tengan por casa”.

 

Juegos para detectar posibles bloqueos emocionales de los niños

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Fuente: Unsplash

Una buena alternativa para detectar si algo les está haciendo sentir mal o si están tristes o nerviosos es utilizar juegos para hablar con ellos, ya que al ser pequeños no siempre saben expresar bien sus sentimientos o emociones por sí mismos. Un momento que puede ser idóneo para ello es la hora del cuento por la noche. Es una ocasión perfecta para trabajar las emociones ya que están más receptivos en este ambiente de intimidad y comprensión.

Asimismo, un punto importante es que los padres también tengan cuidado con los temas de los que hablan y de la forma en que los tratan. Aunque se piense que no, los niños pueden estar escuchando. “Muchas veces nosotros mismos estamos angustiados por las noticias que vamos escuchando y lo comentamos con la pareja o al teléfono y nuestros hijos entienden perfectamente si estamos preocupados o con miedo. Y si sus padres sienten miedo, cómo no van a sentirlo ellos”, asegura Requelme.

Tener actividades e ideas preparadas: la caja de juegos sorpresa

Una idea es tener preparada una caja con materiales o distintos recursos para sorprender a los niños y que la novedad les haga evadirse del malestar de estar en casa. La educadora sugiere que los padres vayan recopilando ideas y objetos como los siguientes: “papeles de distintas texturas, arcilla para modelar, pinzas de la ropa de madera para pintarlas, juegos de mesa nuevos, legos, recetas de cocina nuevas para hacer con ellos, rotuladores para pintar una camiseta y lucirla a la vuelta a clase...”.

Como todos sabemos, este curso además de difícil va a ser muy diferente a lo que estábamos acostumbrados, por eso, tal y como concluye María, la mejor forma para sobrellevar este periodo es ser conscientes de las necesidades de los niños, pues les ayudará a ellos y a toda la familia.

foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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