La Orquídea Dichosa

Una madre como tú

Nuestra colaboradora Vanesa Piñeiro escribe en primera persona sobre cómo la maternidad nos transforma.

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madre

Hace ya 6 años que dejé de ser sólo Vanesa para convertirme en MAMÁ. El título más duro de conseguir y también el que me hace sentir más feliz y orgullosa. El único que te dan por anticipado, pero que tienes que revalidar cada día durante el resto de tu vida.

Yo no tenía ni idea de que ser madre me iba a cambiar tanto. No es que haya cambiado sustancialmente, porque sigo siendo la misma persona, pero lo cierto es que desde que nació mi primer hijo mi forma de ver la vida cambió en muchos sentidos.

Por aquel entonces comencé a escribir La Orquídea Dichosa

Sentía la necesidad de compartir mi maternidad, una maternidad que rompía mis esquemas y me hacía sentir incomprendida en muchos momentos. Una maternidad que me ha hecho replantearme muchas cosas,  y sobre todo me ha hecho crecer una barbaridad como persona y como mujer.

Quizás esto te esté sucediendo a ti ahora mismo. Quizás te estés preguntando dónde van tus prioridades, dónde quedaron tus inquietudes, cómo es posible que hayas cambiado tanto en tan poco tiempo.

La maternidad nos transforma...

...y lo hace de un modo de no somos capaces ni de imaginar antes de ser madres. Es algo que vemos en otras mujeres pero no acabamos de comprender. “Lo entenderás cuando seas madre”, nos dicen, y les miramos como si fueran perros verdes. Hasta que nos sucede a nosotras.

Con el paso de los años me he dado cuenta de que no soy tan distinta de las madres que tengo a mi alrededor: madres que quieren a sus hijos y se esfuerzan por criarlos del mejor modo posible. Que se siguen sintiendo mujeres, aunque en su orden de prioridades estar siempre maquilladas ya no esté en el número 1. Que quieren seguir siendo profesionales, pero no a costa de perderse la infancia de sus hijos. Que siguen queriendo tener vida social, pero pausarla un año o dos no les quita el sueño.

Son, somos, madres normales, una especie que a veces parece que haya extinguido, y en realidad somos la gran mayoría.

Así me siento ahora, 6 años después. Una madre normal. Una madre como tú.

¡Bienvenida al club!

 

“Lo entenderás cuando seas madre”, nos dicen, y les miramos como si fueran perros verdes. Hasta que nos sucede a nosotras

Etiquetas: hijos, madre, maternidad, mujer, mujer trabajadora

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