Sexo después del embarazo

¿Cómo afecta el embarazo a la vida y el apetito sexual de la mujer?

El embarazo afecta psicológica y físicamente a la mujer. Pero, sí, también afecta en sus relaciones sexuales posteriores. Y no hablamos solamente de la falta de apetito sexual asociada a los cambios hormonales típicos de la gestación, sino a otros muchos problemas de disfunción sexual femenina, que pueden provocar diferentes síntomas y tener origen muy diverso.

sexo
Fuente: iStock

Que el embarazo cambia física y psicológicamente a la mujer no es ningún secreto. Y que también cambia por completo las relaciones sexuales con la pareja, tampoco. Y es que, durante los nueve meses de gestación la futura mamá se adapta constantemente a cambios hormonales que pueden provocar falta de apetito sexual. Cambios que siguen produciéndose después del parto y que, habitualmente, son motivo de consulta médica de la pareja.

Si después de tener un hijo habéis notado que vuestra vida sexual ha cambiado, estáis en el sitio adecuado. Según afirman autores como Rezai, aproximadamente un 76,3% de las mujeres padecen algún tipo de disfunción sexual después del parto. Incluso, un estudio anterior concluía que más de la mitad de las mujeres que participaron padecieron disfunción sexual durante el primer año después del parto.

Después de superar el puerperio, es cierto que son muchos los cambios que pueden desencadenar la falta de apetito sexual por parte de la mujer: las hormonas, la adaptación a la lactancia, los procesos desencadenados del parto ( episiotomía, cesárea, desgarros vaginales,…), depresión posparto o, incluso, la simple adaptación a la maternidad. Pero, si la disfunción sexual femenina se sale de estos factores normales y dura más meses, habría que buscar el origen para encontrar el tratamiento adecuado.

Disfunción sexual femenina después del parto: ¿a qué se debe?

Uno de los principales motivos de que la mujer sufra algún tipo de disfunción sexual después del parto (entendiendo siempre disfunción sexual como cualquier problema que impida las relaciones sexuales satisfactorias) es el estado en el que se encuentre el suelo pélvico. Y es que, es normal que tras el embarazo y el parto el suelo pélvico se debilite (de ahí la importancia de fortalecerlo durante el embarazo). Si hacemos ejercicios para que no se debilite tras dar a luz, los problemas asociados desaparecerán tras el puerperio.

Estos problemas se concentran, por ejemplo, en pérdidas de orina durante la relación sexual, hiperlaxitud vaginal (que desencadena en que se sienta menos la penetración para ambas partes)  o atrofia genital. Todo esto provoca la disminución del placer para todas las partes implicadas en el sexo. “Hay que sumar, también, que las mujeres reportan problemas a la hora de alcanzar el orgasmo, sobre todo si esa debilidad recae sobre el músculo isquiocavernoso, que es el encargado de la excitación y el logro del orgasmo”, afirma la doctora Zuramis Estrada Blanco, ginecóloga estética y experta en desórdenes del suelo pélvico.

Otro de los motivos asociados a la disfunción sexual femenina tras el parto es la edad de la mujer: “las mujeres de más de 30 años parecen tener mayor probabilidad de manifestar trastornos de la función sexual, que puede deberse a cambios hormonales que ocurren a medida que las mujeres envejecen”, afirma la ginecóloga.

Por último, la doctora habla de otros factores no tan conocidos: los psicológicos. “Pueden estar relacionados con los cambios en la privacidad asociados a la nueva maternidad, así como la falta de tiempo debido al cuidado del nuevo integrante de la familia”, explica. Además, va un paso más allá afirmando que los trastornos del suelo pélvico pueden llevar a la mujer a desarrollar problemas de autoestima que afectan sin duda a os encuentros sexuales con sus parejas.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

Vídeo de la semana

Continúa leyendo