Relaciones sexuales y niños

Consejos para mantener relaciones sexuales sin que nos pillen los niños

La llegada de hijos a una familia supone un cambio radical en muchos sentidos. Entre otros, en la vida íntima de la pareja. Os enseñamos una serie de trucos para que la chispa no decaiga, aunque haya pequeños reclamando nuestra atención 24/7.

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Fuente: iStock

Que la llegada de hijos a una familia supone un gran cambio en todos los sentidos, no es ningún secreto. De hecho, son muchas las veces que os hemos hablado de ello en Ser Padres.

Dentro de todos esos cambios que traen consigo, también están implícitos los cambios para la vida íntima de la pareja: los expertos aseguran que es necesario buscar momentos de intimidad para evitar, en lo máximo posible, que la llegada de niños acaben con la chispa. Ya sabéis, eso que dicen de ‘no caer en la rutina’.

Para conseguirlo, aquí os dábamos algunos consejos. Pero, ¿qué pasa con la vida sexual? ¿Hemos de renunciar a ella por miedo a que los niños nos pillen con las manos en la masa? ¿O por la falta de tiempo y el cansancio asociados a la crianza de los peques? ¡Ni mucho menos!

“Hemos de tomar consciencia de que la llegada de nuestros hijos, especialmente en la prolongada etapa inicial en la que empiezan a acompañarnos, va, inevitablemente, a complicar el poder mantener de forma regular las interacciones sexuales con nuestra pareja”, nos explica Valérie Tasso, sexóloga y embajadora de LELO. Por lo tanto, en este momento hay que echar mano del mejor recurso para sostener la pareja: la comunicación franca, directa y lo más sincera posible.

Si la primera etapa de la crianza está marcada por el cansancio y la falta de tiempo para mantener relaciones sexuales, cuando los niños crecen, las dificultades son otras: siguen demandando nuestra atención todo el tiempo, pero ahora con el añadido de que tienen la suficiente autonomía para entrar, salir y buscarnos por toda la casa en cualquier momento (sí, incluidas las largas horas nocturnas). En este caso, son muchas las parejas que sienten pudor por miedo a que los peques les pillen en plena faena. ¿Cómo se lo explicarían? “A un niño de corta edad le va a costar entender lo que está pasando, ya que lo que nosotros entendemos como una situación de afecto y placer, al pequeño le va a resultar más fácil asociarlo a un marco de particular violencia”, nos cuenta la profesional de LELO.

“Si nos pillan deberemos intentar no tener reacciones exageradas o regañarles, pues solo incrementará su comprensión de que aquella está vinculado a un episodio de violencia”, explica Valérie. Por el contrario, aconseja actuar con normalidad y explicar al niño lo sucedido de la manera que pueda ser más comprensible para su edad.

¿Cómo mantener relaciones sexuales con niños en casa?

Si habíais dado vuestra vida sexual por perdida tras la llegada de un hijo, estáis en el lugar correcto. Habréis de saber que cambiará, pero ni mucho menos dejará de existir. “Hay que planificar, lo del ‘aquí te pillo, aquí te mato’ debe quedar para tiempos mejores”, argumenta la sexóloga.

En su lugar, habremos de aprovechar los momentos en los que los peques no estén en casa para interactuar sexualmente o, al contrario, darse un tiempo de intimidad para la pareja buscando espacios ajenos al domicilio. En otras palabras, “ajustar, en la medida de lo posible, nuestra apetencias libidinales a la rutina de horarios y actividades que se establezca en la familia”, explica Valérie. En este sentido, cree que los mejores momentos para tener relaciones sexuales con niños en casa es por la noche, cuando están durmiendo o por la mañana, por ejemplo, tomando una ducha juntos.

Además de ello, en este artículo os contábamos que una buena opción es blindar nuestros espacios de privacidad: deberemos inculcar a los niños, desde que son pequeños, que nuestra habitación es solo nuestra.

¿Existen posturas prohibidas cuando llegan niños a casa?

No existe ninguna postura sexual que tengamos que dejar de practicar, pero sí habremos de tener en consideración que existen algunas con las que es difícil disimular si los niños nos pillan. “Francamente, cualquier postura que practiquemos desnudos será difícil de camuflar”, nos cuenta Valérie.

Así pues, si las ganas no nos permiten esperar a que los peques no estén en casa, nos recomienda, por ejemplo, optar por la masturbación compartida y cubiertos, para poder disimular en caso de que nos pillen con las manos en la masa.  Además, cree que una buena educación sexual también es pieza clave. “Así, podrán integrar cualquier explicación sin demasiado problema”.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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