Trastorno sexual

¿Cuál es el origen de los trastornos sexuales entre los jóvenes?

La adicción a la pornografía, de fácil acceso en la era digital, está entre las principales causas que los originan.

hombre.triste

En plena era digital cualquier joven puede conectarse a Internet para ver por sus propios medios y sin ningún control escenas sexuales de profesionales de la industria pornográfica, con la necesidad de autocomplacencia mediante estímulos externos. Esta necesidad siempre ha existido pero anteriormente la pornografía no tenía tantos medios para llegar a cualquier público.

Esta situación, sin embargo, ha cambiado en los últimos 15 años con la eclosión de la pornografía en la web. Un tiempo en el que además se han observado más casos de menores de 30 años que se someten a tratamientos contra la dusfunción eréctil sin padecer diabetes ni enfermedades caridológicas. ¿Por qué?

Una de las causas que los expertos del sector están empezando a tener en cuenta es precisamente esa adicción a la pornografía. Y es que a diferencia del analógico, el porno actual es más persuasivo porque presenta elementos innovadores, provocando más estimulación sexual y, por tanto, más dependencia a sus contenidos.

No solo eso. Un consumo excesivo de este material provoca cambios en el cerebro, ya que altera la dopamina, creando mayor resistencia a la misma y a la pérdida de muchos receptores en las células nerviosas. Al igual que la dependencia de las drogas, el cuerpo y el cerebro necesitan una mayor dosis de porno para poder sentir lo mismo que la primera vez.

De este modo, se llega a un estado en el que prácticamente nada provoca un deseo sexual normal. Las personas con este problema se acostumbran a unos niveles de excitación sexual muy altos, que en ocasiones les es difícil alcanzar en sus relaciones de pareja habituales y se aburren, con lo que afecta a su vida sexual y las relaciones íntimas. Es lo que se conoce como desensibilización. Esto se traduce en una desconexión cerebro-genital con la que aparecen los problemas de erección.

Problemas que no solo afectan a los más jóvenes, sino también a los adultos. Esta diferencia de edad se materializa en el proceso de recuperación después del tratamiento. En palabras del experto sexual Gary Wilson, autor de ‘Your Brain on Porn’, mientras que un hombre que ha superado la cuarentena tarda entre 8 y 12 semanas en volver a tener erecciones con normalidad, en el caso de los más jóvenes suele ser entre 6 y 12 meses, llegando a algunos casos hasta los tres años.

Los pacientes que dejan la pornografía entran en una etapa conocida como planicie, con una pérdida de la líbido, indiferencia sexual, pérdida de erecciones nocturnas e incluso depresión. Es en ese momento donde hay que tener más precauciones, porque para combatirlo, los hombres pueden volver a recaer en ver nuevamente porno, activándose de nuevo la dependencia.

Según el doctor Benítez, director médico de Boston Medical Group, “el tratamiento debe de ser personalizado, ya que cada paciente es único. En muchas ocasiones, viene animado por su pareja, por lo que hay que implicarla en la terapia”. En ese sentido, “el problema hay que abordarlo principalmente desde un aspecto psicológico, si bien se puede utilizar técnicas farmacológicas para que la recuperación sea más eficaz”.

CONTINÚA LEYENDO